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Temor a un encubrimiento mientras sigue sin aparecer el cadáver de Cao Shunli

La activista de derechos humanos china, Cao Shunli, murió de insuficiencia orgánica el 14 de marzo en un hospital de Beijing, después de seis meses de detención. © Particular

Las autoridades chinas deben permitir inmediatamente que la familia de la activista fallecida Cao Shunli vea su cadáver, ha declarado Amnistía Internacional mientras aumenta el temor de que las autoridades incineren el cuerpo para destruir cualquier prueba de malos tratos en detención.

Las autoridades impidieron a Cao Yunli, hermano de Cao Shunli, y al abogado de la familia, Wang Yu, que vieran el cadáver cuando éstos visitaron el Hospital Militar 309 de Pekín el miércoles.

El personal del hospital dijo que el cadáver de Cao ya no estaba allí y se negó a revelar más datos. Las autoridades también rechazaron las peticiones de la familia de que se les facilitaran copias del historial médico de Cao.

“Parece que las autoridades no se detendrán ante nada para ocultar lo que le pasó realmente a Cao Shunli. Esto tiene todos los indicios de ser un encubrimiento por parte de las autoridades”, declaró Anu Kultalahti, investigadora de Amnistía Internacional sobre China.

Cao murió de un fallo orgánico el 14 de marzo en el hospital, después de seis meses de detención. Las reiteradas peticiones de su familia para que recibiera tratamiento médico por problemas graves de salud fueron denegadas una y otra vez.

“Como mínimo, la familia de Cao Shunli merece saber la verdad que hay tras su muerte y tener acceso inmediato a su cadáver y a su historial médico. Las autoridades no deben incinerar a Cao sin la autorización expresa de su familia”, añadió Anu Kultalahti.

Tras el fallecimiento de la activista, las autoridades declararon que ésta recibió el tratamiento médico adecuado en detención. La familia ha afirmado que el cuerpo de Cao estaba lleno de señales negras y moradas cuando murió.

“Hace falta una investigación urgente, exhaustiva, transparente e independiente, autopsia incluida, sobre las circunstancias de la muerte de Cao Shunli. Las autoridades deben castigar a los responsables, sean quienes sean”, dijo Anu Kultalahti.

Cao Shunli fue detenida el pasado mes de septiembre en Pekín cuando se disponía a viajar a Ginebra para asistir a un programa de formación en derechos humanos. Cao había encabezado varios intentos para que los activistas pudieran hacer aportaciones al informe nacional de China sobre la situación de los derechos humanos como parte de un examen en curso en la ONU.

Los representantes chinos en la sede de la ONU en Ginebra se opusieron a la propuesta de guardar un minuto de silencio en memoria de Cao Shunli durante un examen de la situación de los derechos humanos en el país la semana pasada. Altos cargos de la ONU, incluido el secretario general Ban Ki-moon, y varios gobiernos han expresado su preocupación por la muerte de Cao.