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Las autoridades deben permitir las manifestaciones pacíficas

Londres.- Ante las manifestaciones convocadas para mañana, viernes, en todo el país por grupos que piden el fin de la corrupción y mejores servicios públicos, Amnistía Internacional ha pedido al gobierno iraquí y a las autoridades que gobiernan la región septentrional de Kurdistán que permitan las concentraciones pacíficas y refrenen a las fuerzas de seguridad.  

La organización ha formulado esta petición tras recibirse informes según los cuales las fuerzas de seguridad iraquíes y kurdas han hecho uso excesivo de la fuerza contra manifestaciones convocadas en varias partes de Irak, incluida la región de Kurdistán, a raíz de los sucesos de Túnez y Egipto, causando al menos seis muertes. En Bagdad, Oday Alzaidy, activista que participaba en la organización de una manifestación pacífica contra la corrupción para el 14 de febrero fue detenido y estuvo recluido en un lugar desconocido durante cinco días.  Afirma que allí fue torturado con descargas eléctricas.

Amnistía Internacional insta a las autoridades iraquíes y kurdas a que garanticen que no se hace uso excesivo de la fuerza contra manifestantes pacíficos y, dados los informes sobre abusos a detenidos, y tomen medidas concretas para poner fin a la práctica de la tortura, persistente en Irak desde hace mucho tiempo.

Desde la primera manifestación, celebrada el 14 de febrero en Bagdad, se han ido extendiendo por todo el país las protestas de personas que piden el fin de la corrupción y mejores servicios públicos, en aspectos como el suministro de agua y electricidad y otras necesidades básicas.  

Según informes, el 16 de febrero tres personas murieron y decenas más resultaron heridas al disparar las fuerzas de seguridad contra los manifestantes en la ciudad de Kut, gobernación de Wasit. Los manifestantes habían salido a la calle para exigir el fin de la corrupción y mejores servicios.

El 23 de febrero, las fuerzas de seguridad asaltaron las oficinas del Observatorio de Libertades Periodísticas, ONG radicada en Bagdad, tras haber convocado ésta una manifestación para el día siguiente en apoyo de la "libertad de expresión y la libertad de los medios de comunicación".

En la región septentrional de Kurdistán, que consta de tres provincias semiautónomas gobernadas por una coalición de dos grandes partidos kurdos, las milicias de uno de éstos, el Partido Democrático del Kurdistán, mataron en Suleimaniya a tres personas, entre ellas un niño de 15 años.  También en este caso, los manifestantes pedían el fin de la corrupción, que parece estar muy extendida en esa región iraquí.

Ha habido también ataques contra medios de comunicación, como el incendio de la sede de una emisora de radiotelevisión recién creada, y el 23 de febrero se celebraron nuevas manifestaciones en Suleimaniya.

Aunque había una fuerte presencia de fuerzas de seguridad, estas manifestaciones fueron pacíficas, pues miembros de varias ONG locales conocidas colectivamente como Grupo Blanco se situaron entre el ejército y los manifestantes y ofrecieron flores a los soldados.