Amnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsAmnesty IconsCovid IconsCovid IconsCovid IconsCovid IconsCovid IconsCovid Icons
Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo
Niña pequeña se tapa los ojos mientras una sombra amenazante se proyecta en la pared, representación simbólica de la violencia vicaria.

La violencia vicaria utiliza a los hijos e hijas como instrumento para causar daño a la madre. La imagen es una representación simbólica. © Freepik

Blog

Casos de violencia vicaria en España: historias, leyes y respuestas

Por el Equipo de Derechos de las Mujeres de Amnistía Internacional España,

En España, decenas de niños y niñas han sido asesinados para infligir el mayor dolor posible a sus madres. No murieron por casualidad ni por conflictos aislados: fueron víctimas de violencia vicaria, una de las formas más extremas de violencia de género.

Desde enero de 2013 hasta junio de 2025, 66 menores han sido asesinados en este contexto, según el Portal Estadístico de Violencia de Género. En más de la mitad de los casos (38), la madre no fue asesinada en el mismo momento, lo que confirma el patrón: utilizar a los hijos e hijas como instrumento de daño contra la mujer.

Ante esta realidad, el 30 de septiembre de 2025 el Consejo de Ministros aprobó el Anteproyecto de Ley Orgánica de Medidas en Materia de Violencia Vicaria, actualmente en tramitación parlamentaria. El texto busca reforzar la protección de los y las menores y evitar que el régimen de visitas o la custodia se utilicen como herramientas de maltrato.

En este artículo recopilamos algunos de los casos más significativos de este tipo de violencia en España, analizamos qué falló en la protección institucional y respondemos a las preguntas más frecuentes sobre esta forma de agresión.

Si quieres conocer la definición completa, el marco legal y las cifras actualizadas, puedes consultar nuestro artículo explicativo sobre la violencia vicaria en España.

Escultura en memoria de Olivia y Anna en Tenerife, víctimas de un caso de violencia vicaria en 2021.

La escultura dedicada a Olivia y Anna recuerda uno de los casos más mediáticos de violencia vicaria en España. © Por Gerd Fahrenhorst, CC BY 4.0

Casos de violencia vicaria en España más conocidos

Estos son algunos de los casos de violencia vicaria que marcaron un antes y un después en el debate público sobre la protección de la infancia en situaciones de violencia machista.

Caso de Ruth y José: violencia vicaria en Córdoba (2011)

El caso de Ruth y José, de 6 y 2 años, asesinados por su padre en Córdoba en 2011, es uno de los precedentes más conocidos de violencia vicaria en España. José Bretón aprovechó un fin de semana en el que estaba al cuidado de los menores para matarlos y calcinar sus cuerpos en la finca familiar de Las Quemadillas, después de denunciar falsamente su desaparición y sostener esa versión durante varios días. La investigación y el juicio demostraron que el crimen fue planificado con el objetivo de causar el máximo daño a su exmujer, Ruth Ortiz, tras la ruptura de la relación.

Este caso, por el que se impuso a Bretón una condena de 40 años de prisión, contribuyó a visibilizar la violencia vicaria como una forma extrema de violencia de género ejercida a través de los hijos e hijas cuando aún no existía un reconocimiento explícito del término en la legislación. También abrió un debate sobre el reconocimiento de las madres como víctimas directas y la necesidad de reforzar la protección de la infancia ante situaciones de riesgo.

Caso de Nerea y Martina: violencia vicaria en Castellón (2018)

El asesinato de Nerea y Martina, de 6 y 3 años, perpetrado por su padre durante un régimen de visitas en 2018 en Castellón, evidenció graves fallos en los sistemas de protección de la infancia en contextos de violencia de género. Antes del crimen, la madre, Itziar Prats, había denunciado amenazas de muerte ante la Policía.

Las autoridades consideraron que el nivel de riesgo era bajo y una orden de protección solicitada por la madre fue rechazada al no existir antecedentes penales. El caso puso de relieve las dificultades para identificar situaciones de peligro y garantizar una protección efectiva de los niños y niñas cuando las amenazas no son valoradas adecuadamente por las instituciones encargadas de su protección.

Caso de Olivia y Anna: violencia vicaria en Tenerife (2021)

El caso de Olivia y Anna, de 6 y 1 año, ocurrido en 2021 en Tenerife, se convirtió en uno de los ejemplos más estremecedores de violencia vicaria en España. El padre biológico las secuestró y asesinó durante un régimen de visitas y posteriormente se suicidó. Momentos antes, la madre, Beatriz Zimmermann, recibió una llamada en la que le advirtió de que no volvería a verlas.

Hasta hoy solo se ha encontrado el cuerpo de Olivia; el del agresor y el de la hija menor, Anna, siguen desaparecidos. Según relató la madre, el objetivo era causarle el mayor sufrimiento posible a través del daño a sus hijas. El caso puso en evidencia el riesgo que pueden entrañar determinados regímenes de visitas cuando existen antecedentes de amenazas, control o intimidación hacia la madre.

Caso de Leo: violencia vicaria en Barcelona (2021)

Leo, de 2 años, fue asesinado por su padre en un hotel de Barcelona en 2021; el agresor se quitó la vida después. En el momento de los hechos, los progenitores se encontraban en proceso de separación.

Antes del crimen, el padre había enviado mensajes a la madre con amenazas y expresiones de venganza. El caso evidenció el uso de la violencia vicaria contra el hijo como forma de causar un daño extremo a la mujer en un contexto de ruptura de la relación, incluso cuando no existían medidas judiciales previas de protección.

Caso de Eva Yasmin: violencia vicaria en Bilbao (2025)

En mayo de 2025, Eva Yasmin, de 13 años, fue asesinada en Bilbao por su padre, que se suicidó después. Antes del crimen, el hombre había atacado a la madre con un arma blanca; ella logró escapar para pedir ayuda. Madre e hija habían recibido amenazas previas.

El caso se produjo tras una escalada de agresiones contra la madre, confirmando que la violencia contra la mujer y la violencia contra sus hijos forman parte del mismo patrón. La violencia vicaria se manifestó aquí en su expresión más extrema: el asesinato de la hija como forma de causar daño irreparable a la mujer.

Niña escribiendo la palabra “LOVE” con tiza en el suelo, imagen asociada a la protección y el bienestar infantil.

Proteger a la infancia implica priorizar su seguridad por encima de cualquier régimen de visitas cuando exista riesgo. © Freepik

Preguntas frecuentes sobre violencia vicaria en España

¿Qué legislación regula la violencia vicaria en España?

La violencia vicaria en España se regula principalmente a través de la Ley Orgánica 8/2021, de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia, y de la Ley Orgánica 1/2004, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, que reconocen a los hijos e hijas como víctimas y obligan a priorizar su protección.

La Ley Orgánica 8/2021 refuerza la consideración de los menores como víctimas directas de la violencia de género y establece la obligación de suspender el régimen de visitas cuando exista riesgo. Por su parte, la Ley Orgánica 1/2004 reconoce que el daño ejercido sobre los menores puede formar parte de la violencia dirigida contra la mujer, aunque el término “violencia vicaria” no aparezca expresamente.

Este marco se apoya en avances previos, como la reforma de 2015 que reconoció jurídicamente a los menores como víctimas de violencia de género. Además, en 2025 el Gobierno aprobó el Anteproyecto de Ley Orgánica de Medidas en Materia de Violencia Vicaria, actualmente en tramitación, que busca reforzar aún más la protección de los menores. A ello se suma el Pacto de Estado contra la Violencia de Género, renovado en 2025, que incorpora medidas específicas frente a la violencia vicaria.

¿Qué jurisprudencia existe sobre violencia vicaria?

En España, el Tribunal Supremo ha comenzado a referirse de forma expresa a la violencia vicaria en distintas resoluciones judiciales.

En la Sentencia 684/2021, de 15 de septiembre, el Tribunal Supremo reconoce que el miedo a que el agresor ejerza violencia contra los hijos e hijas puede condicionar las decisiones de las mujeres y dificultar la denuncia o la ruptura de la relación. En esta resolución, la violencia vicaria se identifica como una forma extrema de violencia de género, aunque también puede manifestarse de manera menos visible, por ejemplo a través de la manipulación emocional o el daño indirecto a los menores.

Otras resoluciones, como la Sentencia 247/2018, de 24 de mayo, sin utilizar expresamente el término, subrayan que la exposición de los hijos e hijas a la violencia del padre hacia la madre tiene un impacto grave en su desarrollo y bienestar. Estas sentencias refuerzan la necesidad de aplicar una perspectiva de género y de infancia en las decisiones judiciales.

¿Qué medidas se pueden tomar en caso de violencia vicaria?

Ante una situación de violencia vicaria en España, es fundamental activar cuanto antes los mecanismos de protección y solicitar medidas urgentes para proteger a los y las menores y a la madre.

Entre las medidas que pueden adoptarse se encuentran las órdenes de alejamiento, la suspensión del régimen de visitas y la retirada de la custodia del agresor cuando exista riesgo. También es importante documentar amenazas, manipulaciones o episodios de violencia para facilitar la valoración del riesgo por parte de las autoridades.

El teléfono 016 ofrece información y asesoramiento jurídico gratuito y confidencial sobre violencia de género y violencia vicaria, y no deja rastro en la factura telefónica. Además, puede resultar clave acudir a servicios sociales, recursos especializados de atención a víctimas y entidades que trabajen con infancia y violencia de género.
 

Contigo somos independientes

Amnistía Internacional lo forman personas que defienden una humanidad justa y libre alrededor del mundo. Personas como tú, que creen en nuestro trabajo. Por eso, si tú también defiendes los derechos humanos, te necesitamos para seguir siendo independientes. Puedes hacerlo desde aquí en menos de un minuto, con cuotas a partir de 4 € al mes.

Nos mantenemos firmes con nuestros principios: no aceptamos ni una sola subvención de ningún gobierno, ni donaciones de partidos políticos.

Haz posible nuestra independencia.