Madrid.- Mientras el mundo camina hacia la abolición de la pena de muerte, Irán aún mantiene las lapidaciones y continúa ejecutando a menores. Amnistía Internacional registró 177 ejecuciones en 2006. Dos fueron lapidaciones. Cuatro, ejecuciones de menores. Sólo en enero de 2007 se suman 19 ejecuciones más, aunque la cifra real podría ser muy superior.
Dadas estas cifras, la organización lanza una nueva campaña de recogida urgente de firmas en la web: www.actuaconamnistia.org para pedir que se conmute la pena a todas las personas que actualmente están en peligro de ejecución en Irán. Con esta acción Amnistía Internacional da su apoyo a defensores y defensoras, periodistas y profesionales del derecho iraníes, que hacen campaña en Irán para que las cosas cambien.
Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte en todos los casos por considerarla la forma más extrema de pena cruel, inhumana o degradante y una violación del derecho a la vida. La ejecución por lapidación agrava la brutalidad de la pena de muerte y es un método concebido específicamente para aumentar el sufrimiento de la víctima. En cuanto a la ejecución de menores, resulta absolutamente inaceptable, está prohibida en el derecho internacional, y prácticamente todos los países del mundo han renunciado firme y claramente a ello.
Seis mujeres y un hombre en peligro En estos momentos, seis mujeres y un hombre corren el riesgo de morir lapidados en Irán, algunos de ellos de forma inminente.
· Khayrieh. Según informes, sufría violencia a manos de su esposo. Fue condenada a morir lapidada por adulterio. Khayrieh ha expresado: «Estoy lista para ir a la horca, pero no deben lapidarme. Podrían estrangularte y morirías, pero es muy difícil soportar que te arrojen piedras a la cabeza». · Kobra. Según parece Kobra fue obligada a ejercer la prostitución por su esposo, heroinómano que la trataba con violencia. Tras recibir una brutal paliza, Kobra contó a uno de sus clientes que quería matarlo. Tras el asesinato del marido, el cliente --también acusado de asesinato-- fue condenado a muerte, pero ha sido indultado por la familia de la víctima, a la que pagó una indemnización o diyeh (dinero de sangre). · Iran. Cuando la policía la interrogó en relación a un homicidio, confesó, según los informes, haber cometido adulterio con el hijo de los vecinos. Posteriormente se retractó de la confesión. A pesar de las apelaciones de su abogado, el Tribunal Supremo confirmó su sentencia en abril de 2006. · Soghra. Fue condenada a lapidación por adulterio y a 15 años de prisión por complicidad en el asesinato de su esposo, Abdollah. Primero deberá cumplir la pena de cárcel y posteriormente su sentencia indica que será lapidada. Desconocemos las fechas, pero podría ocurrir en cualquier momento. · Fatemeh. Fue condenada a muerte por lapidación por mantener una «relación ilícita» con un hombre. La causa está siendo examinada por el Tribunal Supremo. · Ashraf Kolhari. Su ejecución estuvo a punto de llevarse a cabo en verano de 2006, pero fue suspendida. Sin nuevas noticias. · Abdollah F. Varón encarcelado y condenado a ser ejecutado por lapidación. Menores que pueden ser ejecutados · Nemat. Puede ser ejecutado en cualquier momento. Sólo tras un «largo interrogatorio» confesó ser autor del crimen del que se le acusaba. Amnistía Internacional no sabe si contó con la debida asistencia letrada ni lo que significa «largo interrogatorio». La organización lanzó una campaña para evitar su ejecución en mayo pasado. Se han recogido más de 240.000 firmas pero Nemat sigue en peligro. · Al menos otras 23 personas condenadas a muerte en Irán por delitos cometidos cuando eran menores continúan en espera de ejecución.
Algunos avances Dos de las mujeres por las que Amnistía Internacional ha estado trabajando junto a organizaciones y activistas dentro de Irán contra la lapidación, han podido salvarse de esta terrible condena. Se trata de Parisa, después de haber sido condenada a lapidación por ejercer la prostitución, obligada por su esposo, quedó en libertad el 5 de diciembre, tras haber recibido 99 azotes. El Tribunal Supremo le había conmutado la condena de muerte por lapidación por flagelación tras revisar la causa. Y de Shamameh Ghorbani (conocida también como Malek), quien había sido condenada a muerte por lapidación, veía cómo su condena era anulada por el Tribunal Supremo en noviembre de 2006 y se ordenaba abrir un nuevo juicio por considerar que la investigación del caso había quedado incompleta.
Igualmente, se ha producido un avance en el caso de Nazanin. El 14 de enero de 2006 los jueces de un tribunal penal de Teherán absolvieron de asesinato con premeditación a Mahabad Fatehi, conocida como Nazanin, de 19 años, tras una vista oral celebrada el 10 de enero, si bien resolvieron que la joven debía entregar «dinero de sangre» a la familia del hombre al que había matado en defensa propia en marzo de 2005. La habían condenado a muerte por asesinato en enero de 2006, pero, gracias a las protestas internacionales, entre ellas la de Nazanin Afshin-Jam, reina de la belleza canadiense, de origen iraní, su condena a muerte fue anulada por el Tribunal Supremo en mayo de 2006 y la causa fue remitida para que se celebrara un nuevo juicio.El resultado del nuevo juicio de la joven, en virtud del cual ya no va a ser ejecutada, pone de relieve la imperiosa necesidad de una reforma legal en Irán para impedir que las personas acusadas de delitos cometidos cuando eran menores de 18 años sean condenadas a muerte.
Información adicional La moratoria en el uso de la lapidación, anunciada en 2002 por el presidente de la Magistratura, se mantuvo hasta 2006, año en que, según informes, Irán reanudó las ejecuciones por lapidación. El Código Penal iraní estipula que la pena por adulterio es la ejecución por lapidación y es muy específico con respecto al modo de llevar a cabo la ejecución y al tipo de piedras que deben utilizarse.
El artículo 102 dispone que para la lapidación los hombres tienen que ser enterrados hasta la cintura y las mujeres hasta el pecho. El artículo 104 dispone, en relación con la pena por adulterio, que deben utilizarse piedras «no tan grandes como para matar a la persona de uno o dos golpes ni tan pequeñas como para no poder considerarlas piedras». La muerte por lapidación viola los artículos 6 (derecho a la vida) y 7 (prohibición de la tortura y los tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes) del «Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos».
Irán, como Estado Parte en el «Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos» y en la «Convención sobre los Derechos del Niño», tiene la obligación internacional y el compromiso de no ejecutar a personas por delitos cometidos cuando eran menores de 18 años. Sin embargo, Amnistía Internacional ha documentado en ese país 21 ejecuciones de personas que entraban en esa categoría desde 1990.