Londres.- Amnistía Internacional ha pedido hoy a las autoridades iraquíes que no ejecuten al ex ministro de Asuntos Exteriores Tarek Aziz ni a otros dos ex altos cargos condenados a muerte por un tribunal de Bagdad.
Tarek Aziz, Sadoun Shakir –ex ministro de Interior durante el régimen de Sadam Husein– y Abed Hamoud –secretario particular del ex dictador ejecutado– fueron declarados culpables por el Alto Tribunal Penal Iraquí de participar en los homicidios de activistas de la oposición. Los tres han negado los cargos.
“El régimen de Sadam Husein fue sinónimo de ejecuciones, tortura y otras graves violaciones de derechos humanos, y quienes cometieron esos crímenes deben comparecer ante la justicia”, ha manifestado Malcolm Smart, director del Programa de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África.
“No obstante, es fundamental que la pena de muerte, la negación máxima de los derechos humanos, nunca se utilice, por grave que sea el delito.”
“Ya va siendo hora de que el gobierno iraquí ponga fin a este sombrío ciclo, y un paso para conseguirlo es terminar con todas las ejecuciones y conmutar las condenas de cuantos se encuentran en espera de ejecución: varios centenares de personas, según se cree."
Tarek Aziz lleva encarcelado desde poco después de la invasión de Irak encabezada por Estados Unidos en 2003. Es un anciano y, al parecer, su salud es precaria.
En 2009 fue condenado a 15 años de prisión por el Alto Tribunal Penal Iraquí por su presunta implicación en la ejecución –en 1992– de 42 comerciantes por parte del gobierno de Sadam Husein.
Amnistía Internacional ha manifestado reiteradamente su preocupación por los juicios celebrados ante el Alto Tribunal Penal, cuyo mandato es enjuiciar a los acusados de delitos cometidos durante el régimen de Sadam Husein y cuya independencia como tribunal ha sido puesta en duda a causa de las repetidas injerencias políticas.
“Las normas internacionalmente reconocidas sobre juicios justos son fundamentales, y no debe permitirse que las presiones políticas influyan en los procesamientos por ningún cargo, pero especialmente en los que pueden dar lugar a la pena de muerte", ha manifestado Malcolm Smart.
Si la Sala de Apelaciones del tribunal confirma sus condenas de muerte, estos tres hombres, incluido Tarek Aziz, podrían ser ejecutados en un plazo de 30 días.
La pena de muerte quedó en suspenso tras la invasión encabezada por Estados Unidos en 2003, pero fue reinstaurada en agosto de 2004. Desde entonces, centenares de personas han sido condenadas a muerte, y muchas han sido ejecutadas.
