Amnistía Internacional hace un llamamiento a las autoridades iraníes para que no ejecuten a los al menos 17 miembros de la minoría kurda de Irán, entre ellos una mujer, Zeynab Jalalian, que están en espera de ejecución tras haber sido condenados por delitos políticos. La organización teme que sean ejecutados en cualquier momento, sobre todo teniendo en cuenta las ejecuciones de otros dos kurdos en Irán en los últimos meses, la más reciente la de Fasih Yasmini, que se llevó a cabo en Joy el 6 de enero de 2010. Todos fueron declarados culpables de “enemistad contra Dios” (moharebeh) en juicios injustos por pertenecer a grupos de oposición kurdos prohibidos, principalmente al grupo armado Partido por una Vida Libre en Kurdistán (PJAK, por sus siglas en kurdo) y a la organización marxista Komala. Según informes, a algunos de los acusados se los torturó bajo custodia y se les negó el acceso a un abogado.
El hombre ejecutado, Fasih (Fateh) Yasmini, había sido detenido durante unos enfrentamientos entre el PJAK y las fuerzas de seguridad iraníes en el pueblo de Hendavan, cerca de Joy, en febrero de 2008 o alrededor de esa fecha. No está claro si Fasih Yasmini participó en esos enfrentamientos. De acuerdo con la información recibida, también se detuvo a otros habitantes del pueblo, entre ellos cinco niñas, Hossein Yasmini, padre de Fasih Yasmini, y otro hombre, Fahim Reza-Zadeh. Según se afirmó, todos ellos fueron trasladados a un centro de detención del Ministerio de Información situado en Joy, donde Fasih Yasmini fue torturado. Su familia no tuvo noticias de él durante unos dos meses.
Hossein Yasmini cumple actualmente una pena de dos años de prisión, mientras que Fahim Reza-Zadeh fue condenado a 15 años de prisión en el exilio. Se cree que la condena a muerte de Fasih Yasmini, dictada por el Tribunal Revolucionario de Joy, fue confirmada en apelación por la Sección 10 del Tribunal de Apelación de la provincia de Azerbaiyán Occidental y por el Tribunal Supremo, y que Fasih Yasmini fue ejecutado el 6 de enero sin que se informase a su abogado (que es un requisito previsto por la legislación iraní). No se ha entregado el cadáver a sus familiares, posiblemente para impedirles celebrar un funeral o una ceremonia de conmemoración en su honor. Amnistía Internacional condena esta ejecución.
Ali Saremi (o Sarami), de 62 años, fue condenado a muerte por moharebeh el 29 de diciembre de 2009 tras ser hallado culpable de pertenecer a la Organización Muyahidín del Pueblo de Irán (PMOI), grupo de oposición con sede en Irak. Había sido detenido en septiembre de 2007 tras hablar en un acto conmemorativo celebrado en el cementerio de Javaran, en Teherán, en honor de las víctimas de la “masacre penitenciaria” perpetrada en 1988, y lleva recluido desde entonces. Amnistía Internacional emitió una Acción Urgente sobre él y otras seis personas en noviembre de 2007 (véase www.amnesty.org/es/library/info/MDE13/128/2007/es).
Ali Saremi permaneció recluido sin juicio muchos meses, en su mayoría en la prisión de Evín, y la vista final del juicio contra él tuvo lugar el 16 de noviembre de 2009 en la Sección 15 del Tribunal Revolucionario. El 27 de diciembre de 2009, las fuerzas de seguridad reprimieron violentamente unas manifestaciones celebradas en Ashoura contra el gobierno. Dos días después, comunicaron a Ali Saremi que lo habían condenado a muerte. Las autoridades iraníes han acusado a varios grupos de organizar las manifestaciones, entre otros a la Organización Muyahidín del Pueblo de Irán y a un “grupúsculo marxista”. Ali Saremi, que tiene un hijo en la PMOI que vive en Campo Ashraf, Irak, y al que visitó, ha pasado 23 años en prisión por sus actividades políticas, tanto antes como después de la Revolución Islámica de Irán. Información complementaria Desde los disturbios que se desencadenaron tras las controvertidas elecciones presidenciales de junio de 2009, Amnistía Internacional ha tenido constancia de un aumento de las ejecuciones en Irán, y las autoridades iraníes han amenazado con juzgar a los manifestantes por delitos de moharebeh, lo cual parece tener por objeto disuadir a la población de participar en manifestaciones contra el gobierno.
Según los informes recibidos, los 17 kurdos en espera de ejecución por delitos políticos son: 1. Zeynab Jalalian [mujer] 2. Habibollah Latifi 3. Sherko Moarefi 4. Farhad Vakili 5. Farzad Kamangar 6. Ali Haydarian 7. Hossein Khezri 8. Rashid Akhkandi 9. Mohammad Amin Agoushi 10. Ahmad Pouladkhani 11. Sayed Sami Hosseini 12. Sayed Jamal Mohammadi 13. Rostam Arkiya 14. Mostafa Salimi 15. Anwar Rostami 16. Hassan Talai 17. Iraj Mohammadi Para más información sobre personas kurdas en espera de ejecución, véanse los siguientes documentos: Iran: Worsening Repression of Dissent as Election Approaches, febrero de 2009, Índice AI: MDE 13/012/2009