Bakú.- Amnistía Internacional ha condenado hoy los violentos métodos utilizados para disolver una concentración pacífica de oposición celebrada en la capital de Azerbaiyán, Bakú, en la que, según los informes, fueron detenidas más de un centenar de personas y la policía agredió con puñetazos y patadas a los asistentes.
Unas 300 personas se habían reunido en la Plaza de la Fuente de Bakú para participar en una concentración convocada por el partido de oposición Musavat. Varias personas habían sido detenidas por la policía cuando se dirigían al acto.
“No hay justificación para utilizar tácticas de mano dura contra manifestantes pacíficos”, ha dicho Natalia Nozadze, experta en Azerbaiyán de Amnistía Internacional, que estuvo presente en la protesta.
"Todas las personas detenidas únicamente por ejercer su derecho a protestar pacíficamente deben ser puestas en libertad de inmediato.” “Las autoridades de Azerbaiyán tienen la obligación internacional de permitir protestas pacíficas. No deben seguir negando a sus ciudadanos el derecho a la libertad de expresión y de reunión."
Los manifestantes corearon consignas pidiendo libertad y solicitaron la dimisión del presidente, así como la puesta en libertad de activistas encarcelados.
Algunas personas que presenciaban la protesta afirmaron que la apoyaban, pero que les daba miedo unirse a los manifestantes.
Los más de 100 policías que rodeaban la plaza arremetieron contra las personas que coreaban lemas, tapándoles la boca y arrastrándolas hacia vehículos policiales.
Los agentes dieron puñetazos a varios manifestantes en la cabeza después de llevárselos bajo custodia. También dieron patadas a manifestantes, periodistas y a otro miembro del personal de Amnistía Internacional cuando abandonaban la plaza.
Además, los agentes cargaron varias veces contra las personas congregadas en la plaza para dispersarlas, y después persiguieron a jóvenes por las calles de Bakú, convirtiendo la concentración en una carrera de protesta.
El partido Musavat había solicitado permiso para celebrar la concentración, pero las autoridades se lo habían denegado.
Fuentes del partido han dicho a Amnistía Internacional que han sido detenidas más de un centenar de personas, entre ellas activistas destacados y al menos un periodista. Los activistas locales esperan que la mayoría de las personas detenidas sean puestas en libertad, pero creen que algunas podrían quedar en detención administrativa. “Pedimos un cambio radical. Queremos una verdadera democracia. Queremos que el Parlamento se disuelva y se convoquen nuevas elecciones democráticas”, ha dicho a Amnistía Internacional el líder del partido Musavat Isa Ghambar.
Información complementaria Estas detenciones son las últimas de una serie de detenciones de activistas. El 11 de marzo, la policía de Bakú rodeó a 43 personas que acudían a manifestaciones en favor de la libertad y por el fin de la corrupción y la opresión del gobierno.
Tras advertirles formalmente que no participaran en la protesta, la policía dejó irse a 23 de estas personas. El resto compareció ante el juez la noche del 11 de marzo, acusados de delitos menores. Al menos 9 fueron declaradas culpables de desobedecer las órdenes de la policía y condenadas a penas de entre cinco a ocho días.
El 8 de marzo, la policía detuvo a Rashadat Akhundov, activista de las redes sociales de 27 años, uno de los primeros que convocó la protesta del 11 de marzo. Fue acusado de desobedecer las órdenes de la policía y condenado a cinco días de detención administrativa. Sahavat Sultanli, miembro de las Juventudes del Partido Musavat, también fue detenido el 8 de marzo tras publicar información en su página de Facebook sobre la concentración del 12 de marzo convocada por la oposición. Fue acusado de infracción de tráfico y condenado a cinco días de detención administrativa. Bakhtiyar Hajiyev, activista juvenil y el único de los creadores de la página de Facebook sobre el evento del 11 de marzo que vive en Azerbaiyán, fue puesto bajo custodia el 4 de marzo, acusado de violar la situación de libertad condicional en que se encontraba por evadirse del servicio militar.
Ese mismo día, en una sesión del tribunal, pasó una nota a su abogado en la que decía que, mientras estaba bajo custodia, un mando de la policía lo había torturado y amenazado con violarlo. Dayanat Babayev, miembro del Comité Juvenil del Frente Popular de Azerbaiyán, que ayudó a organizar las protestas, también fue detenido el 4 de marzo. Tras permanecer en régimen de incomunicación durante dos días, fue condenado a 10 días de detención administrativa por obstrucción a la policía.
Otro hombre, Etibar Salmanly, estudiante que había repartido folletos anunciando la protesta del 11 de marzo, ha decidido esconderse después de que la policía visitara su casa esta mañana mientras él se encontraba fuera. Según los informes, los agentes querían interrogarlo en relación con la denuncia de que había “insultado a una mujer” en la calle.