Ayer se produjo un pequeño avance en los derechos de las mujeres cuando los gobiernos integrantes de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de la ONU se comprometieron con una serie de medidas para abordar la violencia de género, tema prioritario este año.
En las conclusiones convenidas en este periodo de sesiones se pide a los Estados que garanticen la protección y el cumplimiento de los derechos humanos de las mujeres, incluidos sus derechos reproductivos. Los Estados deben garantizar el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva, y la Comisión, por primera vez, ha pedido el acceso a la anticoncepción de emergencia. Asimismo, los gobiernos deben desarrollar y aplicar programas de educación sexual integrales y basados en datos para todos los adolescentes y jóvenes.
También es importante la referencia que se hizo en las conclusiones al apoyo y la protección de las defensoras de los derechos humanos para que puedan actuar sin temor a represalias, coacción, intimidación o ataques.
Oposición
Al igual que en años anteriores, el trabajo de la Comisión se encontró con la resistencia y la oposición de delegaciones y grupos religiosos. Posturas como las reflejadas en la declaración emitida por la Hermandad Musulmana fueron firmemente refutadas por las organizaciones de la sociedad civil y los organismos que se ocupan de los derechos de las mujeres en la región.Organizaciones de la sociedad civil de todo el mundo siguieron atentamente las posturas de sus gobiernos en las negociaciones. Muchas expresaron su preocupación por posturas gubernamentales que, de haber sido adoptadas, habrían socavado la universalidad e indivisibilidad de los derechos humanos o reabierto el debate sobre acuerdos internacionales ya establecidos sobre los derechos humanos de las mujeres.
