Londres. El Consejo de Derechos Humanos ha terminado sus debates de esta semana sobre el informe Goldstone. Amnistía Internacional pide al secretario general de la ONU que remita sin demora el informe al Consejo de Seguridad de esta organización. Esta semana, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU se reunió en Ginebra para debatir los resultados y recomendaciones del informe de la visita de investigación del juez Richard Goldstone sobre las violaciones del derecho internacional perpetradas durante el conflicto de Gaza y el sur de Israel entre el 27 de diciembre de 2008 y el 18 de enero de 2009.
Amnistía Internacional lamenta que, al decidir hoy aplazar la votación sobre el informe Goldstone hasta marzo de 2010, el Consejo de Derechos Humanos no haya tomado medidas inmediatas para aplicar las recomendaciones del informe. A la organización le preocupa que este aplazamiento indique una falta de voluntad política para ocuparse decididamente de la rendición de cuentas por violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos en Gaza y el sur de Israel.
Sin embargo, el aplazamiento proporciona al gobierno de Israel y a la administración de hecho de Hamás en Gaza una última oportunidad de llevar a cabo investigaciones independientes y que cumplan las normas internacionales sobre las violaciones que se perpetraron durante el conflicto.
En vista de lo sucedido hoy, Amnistía Internacional pide al secretario general de la ONU que remita sin demora el informe al Consejo de Seguridad de la ONU. Éste debe asegurarse de que tanto Israel como Hamás le informan de los avances de sus investigaciones y procesamientos. Es crucial que el Consejo de Seguridad establezca un comité de expertos independientes para efectuar el seguimiento de las investigaciones internas y los procesamientos efectuados por Israel y Hamás en los próximos seis meses.
Si dentro de este plazo de seis meses el gobierno israelí y la administración de Hamás no han sido capaces o no han estado dispuestos a llevar a cabo investigaciones creíbles, el Consejo de Seguridad deberá remitir la situación al fiscal de la Corte Penal Internacional. A Amnistía Internacional le preocupa mucho la capacidad y la voluntad del gobierno israelí y la administración de Hamás para llevar a cabo investigaciones creíbles sobre violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos. Para evitar la impunidad, es fundamental que todas las investigaciones nacionales sean examinadas de cerca por la comunidad internacional a través de los órganos pertinentes de la ONU y que se tomen medidas concretas para lograr la rendición de cuentas a través de mecanismos internacionales si las medidas internas resultan ser inadecuadas.
En este momento, Amnistía Internacional también recuerda a todos los Estados Partes en los Convenios de Ginebra de 1949 que deben asumir su responsabilidad individual de garantizar la rendición de cuentas. La organización pide a estos Estados que ejerzan la jurisdicción universal abriendo investigaciones penales en tribunales nacionales sobre aquellos casos en los que haya suficientes pruebas admisibles de graves violaciones de los Convenios de Ginebra.