La decisión del gobierno irlandés de que en el mandato propuesto para la investigación anunciada hoy sobre los “hogares para madres e hijos” no se aborde el trato que recibían las mujeres y las niñas en las Lavanderías de la Magdalena es una oportunidad perdida que dejará lagunas en la explicación de abusos cometidos en el pasado, ha dicho Amnistía Internacional. La creación de la Comisión de Investigación sobre los “hogares para madres e hijos” es un importante paso para reparar los errores cometidos en el pasado en estas instituciones. Sin embargo, el ministro de la Infancia y la Juventud ha confirmado hoy que en los planes del gobierno no entra investigar los abusos perpetrados en las Lavanderías de la Magdalena, al considerar que éstos fueron tratados exhaustivamente en el Informe McAleese elaborado en 2013 por una comisión interdepartamental. “El mandato propuesto para la Comisión es una oportunidad perdida para abordar de una vez por todas la responsabilidad de Irlanda de proporcionar justicia y verdad a las mujeres y las niñas de las Lavanderías de la Magdalena, muchas de las cuales procedían de estos ‘hogares para madres e hijos’”, ha dicho Colm O’Gorman, director ejecutivo de Amnistía Internacional Irlanda. “El Informe McAleese sobre el trato que recibían las mujeres en esas instituciones fue un deplorable ejemplo de cómo no deben investigarse las denuncias de abusos contra los derechos humanos perpetrados en el pasado. El gobierno lo ha utilizado para restar importancia a la duración, el carácter y la gravedad de los abusos contra los derechos humanos que sufrieron muchas de esas mujeres. “Nos preocupa mucho que hoy el ministro haya repetido el argumento del gobierno según el cual este análisis fue suficiente para abordar el trato que recibieron esas mujeres y niñas. Aunque nos alegra que el mandato de la Comisión le permita examinar las Lavanderías de la Magdalena como una de las ‘vías de salida’ de las mujeres que dejaban los ‘hogares para madres e hijos’ tras dar a luz, consideramos que no es suficiente. Instamos enérgicamente a que se modifique dicho mandato a fin de que incluya la investigación del trato que se daba a las mujeres y las niñas en las Lavanderías de la Magdalena.” Esta misma crítica ha sido planteada en el pasado por varios organismos internacionales. Así, en 2011, el Comité contra la Tortura de la ONU instó a Irlanda a que llevara a cabo una investigación exhaustiva e independiente sobre las denuncias de abusos a mujeres y niñas en estas instituciones. En julio de 2014, el Comité de Derechos Humanos de la ONU expresó también su preocupación ante la falta de investigaciones del gobierno sobre esta cuestión. Con respecto concretamente a los “hogares para madres e hijos”, Amnistía Internacional expresó su satisfacción en general con el mandato propuesto. “En términos generales, nos satisface el mandato de la investigación, ya que abarca los ‘hogares para madres e hijos’ y cuenta con una partida presupuestaria propia. La obligación de Irlanda de garantizar verdad, justicia y reparación a las víctimas de abusos contra los derechos humanos cometidos en el pasado debe ser fundamental para el trabajo de esta Comisión. Pedimos que el gobierno se comprometa a que se cumpla esta obligación si la Comisión descubre pruebas de tales abusos”, ha dicho John Dalhuisen, director del Programa Regional para Europa y Asia Central. Amnistía Internacional también ha pedido la inclusión de una cláusula en el mandato de la Comisión que permita a ésta investigar posibles abusos cometidos contra mujeres y niñas en otras instituciones relacionadas. La lista de instituciones que abarca el mandato de la Comisión es limitada, y debería incluir al menos las Lavanderías de la Magdalena. Amnistía Internacional aprecia que el ministro haya dicho hoy que la Comisión podrá solicitar más adelante la ampliación de su mandato para investigar otras instituciones, pero esta posibilidad debe quedar reflejada expresamente en el actual mandato. “En términos más generales, pedimos al gobierno que reflexione sobre otras lagunas de las investigaciones realizadas hasta la fecha sobre otras denuncias de abusos institucionales cometidos en el pasado, y que garantice que se subsanan sin demora y de manera eficaz. La forma deslavazada y reactiva en que los sucesivos gobiernos han intentado abordar estos temas del pasado de Irlanda ha demostrado ser claramente ineficaz. El pasado no podrá ser un asunto de los libros de Historia hasta que se reivindiquen los derechos humanos de la gente”, ha dicho Colm O’Gorman.
