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Informes de uso excesivo de la fuerza por parte de la policía

Londres.- Amnistía Internacional considera motivo de preocupación los informes según los cuales agentes de policía puede haber usado fuerza excesiva durante las manifestaciones que degeneraron en violencia en la capital de Hungría, Budapest, esta semana. La organización ha instado hoy, 21 de septiembre de 2006, a las autoridades húngaras a que garanticen que los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley respetan en todo momento que los principios de necesidad y proporcionalidad de la fuerza.

Las manifestaciones comenzaron el 17 de septiembre de 2006 y han continuado por cuarta noche consecutiva, tras revelarse que el primer ministro de Hungría, Ferenc Gyurcsany, había admitido durante un discurso ante parlamentarios de su partido en mayo de este año que mintió al electorado húngaro. Según los informes, durante la manifestación que tuvieron lugar la noche del 18 de septiembre, algunos manifestantes asaltaron la sede de la televisión estatal húngara, atacaron a la policía con piedras y prendieron fuego a varios automóviles. Los enfrentamientos violentos entre la policía y grupos de manifestantes se repitieron el 19 y el 20 de septiembre. Unas 200 personas, según los informes, han resultado heridas como consecuencia de los enfrentamientos, de ellas más de 100 agentes de  policía. Han trascendido asimismo varios informes sobre presunto uso excesivo de la fuerza y malos tratos por parte de la policía durante las manifestaciones; uno de los informes se refiere a un periodista a quien la policía golpeó en la cabeza con porras la noche del 19 de septiembre pese a haber mostrado a los agentes su identificación como periodista.

Amnistía Internacional reconoce las dificultades con las que se encuentran los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley para controlar las manifestaciones violentas, y señala que las autoridades húngaras tienen la responsabilidad y la obligación en virtud del derecho internacional de garantizar la seguridad de las personas y los bienes. Sin embargo, también es su deber en virtud del derecho internacional garantizar que el control de las manifestaciones se lleva a cabo de tal manera que se cumplan las normas internacionales, incluidas las relativas al uso de la fuerza. Amnistía Internacional ha instado hoy al gobierno a que garantice que los agentes de policía actúan de conformidad con las normas internacionales, incluido el artículo 3 del Código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, de las Naciones Unidas, que afirma: "Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley podrán usar la fuerza sólo cuando sea estrictamente necesario y en la medida que lo requiera el desempeño de sus tareas”.  

Información complementaria Un discurso pronunciado el 26 de mayo de 2006 por el primer ministro de Hungría ante miembros del Parlamento pertenecientes a su partido fue grabado y se filtró a la prensa el 17 de septiembre de 2006. En su alocución, el primer ministro admitió que había mentido al electorado húngaro en relación con la situación económica del país con el fin de ganar las elecciones generales. Según los informes, afirmó: “Casi me muero cuando tuve que fingir durante un año y medio que estábamos gobernando. En cambio, mentimos por la mañana, mentimos por la noche. No quiero seguir así”.

Como reacción a estas revelaciones, han tenido lugar manifestaciones contra el gobierno durante cuatro noches consecutivas en Budapest. La violencia estalló de nuevo la tercera noche, el 19 de septiembre, cuando al parecer un grupo de unos 1.000 manifestantes se separaron de una protesta pacífica de 10.000 personas en el exterior del Parlamento y se enfrentaron violentamente con la policía, que respondió lanzando con gases lacrimógenos y rociando con agua desde camiones cisterna. Según los informes, el 20 de septiembre, más de 10.000 manifestantes de congregaron en el exterior del Parlamento, y en la madrugada del 21 de septiembre al parecer la policía usó gases lacrimógenos contra un grupo de entre 200 y 300 personas. Se ha tenido noticia asimismo de manifestaciones no violentas en otras poblaciones y ciudades del país.

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