Londres.- Las autoridades sirias deben llevar a cabo una investigación inmediata e imparcial sobre los informes que indican que se han desenterrado varios cadáveres cerca de la ciudad de Deraa, y deben investigar también cómo se produjeron esas muertes. Así lo ha manifestado hoy Amnistía Internacional.
Algunas fuentes han informado a Amnistía Internacional de que los residentes de las afueras de la ciudad meridional de Deraa encontraron ayer una fosa poco profunda sin marcar que contenía los cadáveres de al menos cinco personas (al parecer, se trataba de Abd al Razaq Abazaid y sus cuatro hijos: Samer, Samir, Suliman y Mohamed Abazaid).
No están claras las circunstancias de las muertes ni la cifra total de cadáveres; algunos informes afirman que se han encontrado más de una veintena de cuerpos.
“De ser ciertos, estos informes sobre múltiples cadáveres enterrados en una fosa improvisada muestran una espantosa falta de humanidad”, ha manifestado Malcolm Smart, director del Programa para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.
“Las autoridades sirias deben llevar de inmediato a cabo investigaciones independientes e imparciales sobre estos informes y sobre otros homicidios relacionados con las recientes protestas en favor de la reforma.”
“Quienes se descubra que son responsables de homicidios ilegítimos, tortura y otras violaciones de derechos humanos deben comparecer ante la justicia en juicios con las debidas garantías.” Amnistía Internacional ha elaborado una lista de al menos 622 personas muertas a manos de las fuerzas de seguridad sirias en todo el país desde que comenzaron las protestas reformistas a mediados de marzo.
Deraa, punto focal de las protestas nacionales, es una de las ciudades que han sido puestas bajo control militar en las últimas semanas.
El domingo, las fuerzas de seguridad suavizaron el toque de queda y permitieron a los residentes locales circular por la ciudad a diario desde las ocho de la mañana hasta las cinco de la tarde, según ha dicho un activista local a Amnistía Internacional.
El lunes, al parecer, los residentes de Deraa informaron a las fuerzas de seguridad tras descubrir accidentalmente los cadáveres en un campo tras un cementerio de la ciudad. Según los informes, los cuerpos estaban enterrados en un hoyo cubierto con escombros y paja.
Según testigos presenciales, mientras se intentaba identificar los cadáveres había presentes miembros de las fuerzas de seguridad.
Las circunstancias de estas muertes no están claras, pero un activista local dijo a Amnistía Internacional que se cree que los cadáveres son de personas muertas por disparos de las fuerzas de seguridad sirias cuando intentaban huir de la ciudad.
“Si estas personas estaban desarmadas y las fuerzas de seguridad dispararon contra ellas mientras huían, los homicidios constituirían ejecuciones extrajudiciales”, ha manifestado Malcolm Smart.
“Las autoridades sirias deben invitar a expertos en derechos humanos de la ONU a realizar investigaciones, o ayudar en las que se realicen, sobre los centenares de homicidios y otras violaciones graves de derechos humanos cometidas en las últimas semanas.”
El gobierno sirio ha negado la existencia de una fosa común cerca de Deraa. Las autoridades han afirmado reiteradamente que las recientes protestas han sido organizadas por “grupos terroristas armados” que pretenden derrocar al gobierno.
Amnistía Internacional ha pedido recientemente al Consejo de Seguridad de la ONU que remita la situación de Siria a la Corte Penal Internacional, mientras continúa la represión nacional de las protestas en favor de la reforma.