Aumenta el temor de que Nasser bin Ghaith, destacado representante del mundo académico, recluido en secreto desde que fue detenido por las autoridades de Emiratos Árabes Unidos (EAU) el 18 de agosto, sufra tortura u otros malos tratos, ha manifestado Amnistía Internacional. “Debe revelarse de inmediato el paradero de Nasser bin Ghaith y dejarlo en libertad si está detenido por el ejercicio pacífico de su derecho a la libertad de expresión, asociación y reunión. Tenerlo incomunicado en un lugar secreto de detención constituye un abuso flagrante del proceso legal", ha señalado Said Boumedouha, director en funciones del Programa de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África. “Tememos que Nasser bin Ghaith sufra tortura y otros malos tatos a manos de los servicios de Seguridad del Estado del país", ha añadido Said Boumedouha. Según la información de que dispone Amnistía Internacional, el martes, a las dos de la tarde, unos agentes de los servicios de Seguridad del Estado de EAU vestidos de civil detuvieron a Nasser bin Ghaith en su trabajo, en Abu Dabi, y lo llevaron a su casa, en Dubai. Registraron ambos lugares y confiscaron varias cosas. Durante el registro, Nasser bin Ghaith vio que los agentes parecían poner entre las cosas "encontradas" en su casa unos dispositivos de memoria USB que no eran suyos. Según testigos, dijo que iba a "boicotear" todo interrogatorio o juicio a que fuera sometido. Hay información no confirmada, según la cual podría haber sido detenido por escribir tuits sobre la matanza de Rabaa al Adaweya de Egipto de agosto de 2013, cuando las fuerzas de seguridad mataron a centenares de personas al desalojar con violencia dos campamentos.
