Londres.- Irene Khan, secretaria general de Amnistía Internacional, ha remitido hoy una carta al presidente y al primer ministro palestinos pidiéndoles que fijen como prioridad máxima del nuevo gobierno de unidad la creación de una fuerza de seguridad que respete los derechos humanos de todos los palestinos y palestinas y que actúe bajo el imperio de la ley.
Ambos líderes deben actuar ya para poner fin a la constante de impunidad que ha alimentado la espiral de violencia entre facciones en los Territorios Palestinos Ocupados, entre grupos armados y fuerzas de seguridad leales al partido Fatah del presidente Abbas y los leales al partido Hamas del primer ministro Haniyeh.
Irene Khan ha declarado: “Todo acuerdo al que ambas partes lleguen debe abordar la cuestión de los abusos contra los derechos humanos que cometen sus respectivas fuerzas, y garantizar que se acaba con la constante de impunidad que, durante demasiado tiempo ya, ha permitido que anden sueltos pistoleros que pueden repetir sus crímenes. Los líderes de Fatah y Hamas deben poner orden en sus filas y dejar de alentar la violencia intestina que tantas vidas palestinas ha destrozado.”
Amnistía Internacional ha pedido a los dos líderes que actúen sin más demora para:
· Garantizar que el reclutamiento y formación de los miembros de las fuerzas de seguridad y de las autoridades fiscales queda libre de todo control político partidista y que rinden cuentas de sus actos a la comunidad a la que sirven; · Garantizar que no se permite ni a grupos ni a individuos portar armas o munición de forma tal que pueda suponer peligro para la seguridad de las personas; · Cursar instrucciones claras e inequívocas a todos los miembros de las fuerzas de seguridad en el sentido de que toda persona que abuse de su poder o cometa violaciones de derechos humanos habrá de rendir cuentas de ello, incluida la posibilidad de su enjuiciamiento penal; · Establecer un mecanismo que garantice la supervisión independiente, imparcial y no partidista de las fuerzas de seguridad; · Adoptar medidas que garanticen que todo homicidio, secuestro y cualquier otra forma de agresión a civiles se investigarán sin demora, de forma exhaustiva e imparcial, y que a todas las personas que se encuentre responsables de tales crímenes se las pondrá en manos de la justicia y serán sometidas a procedimientos en los que habrán de cumplirse las normas internacionalmente reconocidas para la celebración de juicios con las debidas garantías, y sin recurrir a la pena de muerte.
Sólo en las últimas seis semanas, más de 80 personas han resultado muertas y otras tantas heridas en el curso de ataques y confrontaciones armadas entre ambos bandos. Aunque muchas de las víctimas han sido militantes armados, entre los muertos también ha habido civiles inermes, entre ellos no menos de 10 menores de edad, contándose por decenas los heridos. Ambas partes han llevado a cabo también secuestros de personas para usarlas como moneda de cambio en el conflicto.
Irene Khan ha declarado: “Entre los responsables de la violencia figuran miembros de fuerzas de seguridad palestinas rivales, como la Guardia Presidencial, leal al presidente Mahmoud Abbas, y la Fuerza Ejecutiva, constituida por el gobierno de Hamas de la Autoridad Palestina. En lugar de hacer que la ley se cumpla y de hacer frente a la violencia ejercida por los grupos palestinos armados, estas fuerzas se han sumado al problema y lo han exacerbado.”
El nuevo gobierno de unidad debe garantizar que todo homicidio ilegítimo que se cometa, así como secuestros y cualquier otro tipo de agresión contra civiles –sean éstos palestinos, israelíes o ciudadanos de otros países– se investigarán sin demora, de forma exhaustiva y con imparcialidad, y debe asegurar que a los responsables se los hará comparecer ante la justicia.