Logo de Amnistia Internacional
CABECERA

Sección Española

Formulario para buscar dentro de la web de Amnistía España
CONTENIDO

Situación en el mundo

La situación por regiones con algunos de sus casos más emblemáticos

Ver Libertad de expresión en un mapa más grande

 

ÁFRICA

Protesta en Washington DC, Estados Unidos. El cartel reza: "Los chadianos reclamamos un diálogo inclusivo". © Autor mjb bajo licencia CC BY 2.0

Son numerosos los países africanos donde el intento por poner freno a la libertad de expresión ha conducido a graves vulneraciones de derechos humanos, con especial intensidad en el contexto de la celebración de elecciones. Con frecuencia, esas violaciones se cometen con total impunidad.

En diversos países africanos se siguen prohibiendo  las manifestaciones pacíficas o deteniendo a sus participantes, como son los casos de Angola, Benín, Camerún, Suazilandia Togo, entre otros.

También como parte de una política represiva, Amnistía Internacional ha documentado casos en los que se ha intimidado, amenazado o detenido arbitrariamente a periodistas en Burundi, Chad, Costa de Marfil, Etiopía, Gambia, Ghana, Guinea Ecuatorial, Madagascar, Namibia, Nigeria, República Democrática del Congo, Ruanda, Suazilandia, Sudáfrica, Tanzania, Togo, Uganda y Zimbabue.

 

AMÉRICA

Una mujer reclama libertad y seguridad para los periodistas en México. Durante esta misma manifestación se reclamó la investigación de las muertes de las periodistas Rocío González y Marcela Yarce, así como la investigación de las muertes de otros 74 periodistas desde el año 2000.

El continente americano sigue siendo una región peligrosa para quienes trabajan en los medios de comunicación. Casi 400 trabajadores de medios de comunicación recibieron a lo largo del pasado año amenazas o sufrieron ataques, y al menos 13 periodistas murieron a manos de agresores no identificados. Más de la mitad de estas muertes se produjeron en México, seguido de Honduras, Colombia y Brasil. En muchos casos las víctimas pudieron ser escogidas por intentar sacar a la luz la corrupción o las relaciones entre funcionarios y redes de delincuentes.

 

ASIA Y OCEANÍA

Manifestación delante de la embajada China en Oslo, Noruega, para pedir la libertad del premio Nobel de la Paz Liu Xiabo. El defensor chino está cumpliendo una condena de 10 años de cárcel por "incitar a la subversión contra el Estado". © Greg Rodland Buick.

Basta con un análisis somero del estado de la libertad de expresión en esta región para constatar que un gran número de periodistas y activistas han arriesgado su vida y su bienestar para exigir a Gobiernos y otros agentes poderosos que cumplieran con su obligación de respetar los derechos y la dignidad de las personas. Muchos de los que se atrevieron a ejercer su derecho a expresar libremente sus opiniones sufrieron abusos. 

Independientemente de las razones de la disidencia y pese a las diferencias políticas, religiosas, étnicas y culturales, la mayoría de los Gobiernos de la región tenían en común el deseo de reprimir las críticas. Asimismo, algo en lo que coincidían también Gobiernos de toda la región era el uso sistemático de la “seguridad nacional” o el mantenimiento de la armonía y la estabilidad como fundamento de sus intentos de silenciar la disidencia.

 

EUROPA Y ASIA CENTRAL

Manifestación de activistas de Amnistía Internacional en memoria de Natalia Estemirova, periodista rusa asesinada en julio de 2009. © AI Berlín/Andrei Blinushov

En una región que se enorgullece de ser un referente para la libertad de expresión, en algunos países la realidad es muy diferente para quienes intentan dar a conocer abusos, sostienen opiniones alternativas o piden responsabilidades a gobiernos y otros agentes. Se han dado ataques contra la libertad de expresión y asociación, y contra los propios defensores y defensoras de los derechos humanos. Además, en países como Macedonia, Serbia o Montenegro los periodistas siguen siendo víctimas de acoso e intimidación, y son objeto de persecución los medios de comunicación privados y quienes se consideran que tienen vínculos con la oposición.

En Turquía, si bien existe un debate cada vez más abierto sobre temas que anteriormente eran tabú, la expresión de opiniones disidentes —especialmente si se referían a críticas contra las fuerzas armadas, a la situación de los armenios y los kurdos en Turquía o a procesos penales en curso— dan lugar a numerosos procesamientos penales.  Amnistía Internacional pudo comprobar que en 2010, entre los sectores contra los que con más frecuencia se iniciaban procesamientos figuraban los periodistas, los activistas políticos kurdos y los defensores de los derechos humanos. Se siguen imponiendo restricciones arbitrarias que impiden el acceso a sitios web, y se han dictado órdenes temporales de cierre de periódicos. También continúan las amenazas de violencia contra personas que expresaban abiertamente sus opiniones. 


En la Federación Rusa, las autoridades siguen emitiendo mensajes contradictorios sobre la libertad de expresión. Prometen mayor respeto y protección para los periodistas y activistas de la sociedad civil, pero al mismo tiempo no impiden campañas difamatorias contra destacados detractores del gobierno. El entorno sigue siendo hostil para los defensores de los derechos humanos y las ONG independientes. Continúan las amenazas, las agresiones, el acoso administrativo y los ataques públicos contra la reputación y la integridad de estas personas y organizaciones, dirigidos a obstaculizar su trabajo y menoscabar su credibilidad. Las investigaciones sobre asesinatos y otros ataques contra destacados periodistas y defensores de los derechos humanos han dado muy pocos resultados y se sigue reprimiendo el activismo social.

 

ORIENTE PRÓXIMO Y NORTE DE ÁFRICA

Manifestación de solidaridad con el pueblo sirio. © Susanne Keller

Muchos de los países de la región cuentan con un triste historial de gobiernos que han restringido o restringen la libertad de expresión, de asociación y de reunión, impidiendo el desarrollo de organizaciones de derechos humanos y de una sociedad civil dinámica, y tratando de impedir las expresiones públicas de disidencia. La “primavera árabe” ha conseguido evidenciar hasta qué punto algunos regímenes políticos temen a sus propios ciudadanos y están dispuestos a cualquier cosa para silenciarlos.

 

 

Recibe nuestros e-mails

Recibe nuestros e-mails

con propuestas para actuar y cambiar el mundo

Recibe nuestro newsletter

¡Actúa!

Venezuela: DDHH en riesgo, personas en peligro

Venezuela: DDHH en riesgo, personas en peligro

Hace falta un Plan de acción de derechos humanos sólido y diálogo político

Firma esta petición

Supervisión de DDHH en el Sáhara Occidental y Tinduf

Supervisión de DDHH en el Sáhara Occidental y Tinduf

España y Francia deben apoyar la supervisión de violaciones de derechos humanos por la MINURSO

¡No nos resignemos!

Reportajes especiales

Reportajes especiales

Pie de página