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23-abril-2012
Nnimmo Bassey: "Es un escándalo de proporciones épicas que el mundo guarde silencio"

Hemos hablado sobre la degradación medioambiental que afecta al delta del Níger con Nnimmo Bassey, uno de los líderes ambientales más reconocidos de Nigeria. Bassey ha defendido incansablemente la lucha contra las prácticas de las empresas multinacionales y la devastación ambiental que dejan a su paso. Actualmente es presidente de la organización Amigos de la Tierra y fue galardonado en 2010 con el Premio Nobel Alternativo.

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Nnimmo Bassey, presidente de Amigos de la Tierra. © Foei.org
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Shell es el mayor contaminante de Ogonilandia, en el delta del Níger. © AI

 

El volumen de petróleo derramado por los dos grandes vertidos que tuvieron lugar en agosto y diciembre de 2008 en el delta del Níger fue tan grande como el volumen de petróleo derramado por el petrolero Exxon Valdez en Alaska en 1989. Este accidente ha sido considerado como uno de los peores desastres medioambientales de todos los tiempos. ¿Por qué el desastre ecológico del delta del Níger nunca ha trascendido de la misma manera?


La falta de atención del mundo a los desastres ecológicos que siguen sembrando las empresas petroleras en el delta del Níger es un gran escándalo. El silencio absoluto sobre este grado de agresión ecológica hace que algunos lleguemos a la conclusión de que los derechos humanos y medioambientales son solo importantes cuando se condensan en países ricos y poderosos. Es una repetición de los abusos arraigados desde el pasado colonial, la cara desagradable del imperialismo.

El informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicado en 2011 recoge 50 años de contaminación en el delta del Níger y concluye que se tardará más de 30 años en limpiar las zonas contaminadas. ¿Podemos hablar de devastación en el delta del Níger?

El informe del PNUMA es una gran acta de acusación contra Shell y el Gobierno nigeriano. Va a hacer un año desde que se publicó el informe (4 de agosto de 2011) y el Gobierno de Nigeria sigue sin decir una palabra sobre el tema. Por su parte, Shell, el mayor contaminante de Ogoniland, debe de estar celebrando el silencio del Gobierno. Mientras tanto, la gente sigue ahogándose en la contaminación y vive a duras penas. El informe del PNUMA indicaba que llevaría tiempo restablecer el medio ambiente en tierras ogoni, pero la tarea aún no ha comenzado.

Los 54 años de explotación del petróleo en el delta del Níger se han traducido en contaminaciones flagrantes. El informe del PNUMA solo abarcaba una parte del delta del Níger, donde se tuvo que poner fin a la extracción de petróleo en 1993. Si tenemos en cuenta toda la contaminación acumulada antes de esa fecha y la comparamos con el delta del Níger en su conjunto, donde se continúa contaminando sin freno, es evidente que esta parte del Níger es una zona catastrófica. Se produce una media de un nuevo vertido de petróleo al día, y las llamaradas de gas de los yacimientos bombean rutinariamente elementos tóxicos en un medio ambiente ya degradado.

El informe mencionado señala que la concentración de hidrocarburos en agua subterránea alcanza el millón de microgramos por litro, a pesar de que la legislación nigeriana solo acepta 600 microgramos. También habla sobre la comunidad Nisisioken Ogale, donde la contaminación por benceno, una sustancia cancerígena, es 900 veces superior a los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud. ¿Quiénes son los responsables y por qué se consiente?

El informe del PNUMA indicaba que todas las masas de agua de Ogoniland están contaminadas con niveles elevados de hidrocarburos y otros elementos, como el benceno. El principal culpable es Shell, desde luego. Pero el caso concreto de Nisisioken Ogale parece haber procedido de los oleoductos de la Corporación Nacional Nigeriana del Petróleo (NNPC). 

Observamos que el informe decía que el gigante petrolero Shell no cumplía los requisitos mínimos de las Directrices y Normas Medioambientales para las Industrias Petroleras en Nigeria; tampoco colaboró con arreglo a las normas internacionales, y además, incumplía sus propias normas operativas. Shell aplicaba un doble rasero a sus actividades en Ogoniland, y podemos extrapolar esto a todas sus áreas de operaciones en Nigeria.

Más datos. Según Idris Musa, director de la autoridad responsable del manejo de los accidentes petroleros, NOSDRA, se han registrado más de 3.000 derrames de crudo en el delta del Níger desde 2006. ¿Cuántos más se tienen que producir antes de que los responsables rindan cuentas?


Lamentablemente, parece que las cosas deben estar totalmente fuera de control para que el Estado nigeriano reaccione. ¡Tres mil derrames! Ha habido más desde que se hizo ese cómputo. La NOSDRA es la agencia que debería garantizar que se responde adecuadamente a los vertidos de petróleo. Lo cierto es que la agencia está en una situación precaria debido a la falta de equipos y herramientas para las labores que debe realizar. Por desgracia, a menudo tienen que depender de la ayuda de la empresa petrolera infractora para vigilar los yacimientos.

La respuesta perceptible que hemos visto de las principales petroleras es un desplazamiento gradual hacia el mar para evitar el contacto y posiblemente para evitar la responsabilidad de los delitos ecológicos que han cometido en tierra y en medio de las comunidades. Lamentablemente, lo que este desplazamiento hacia el mar ha representado hasta ahora es la extensión del desastre. ¿Por qué digo esto?

Shell registró un importante vertido de petróleo en el mar en su plataforma petrolífera de Bonga en diciembre de 2011, y afirmó que se vertieron 40.000 barriles al Atlántico. Mientras se producía ese incidente en el mar, AGIP registró un vertido en tierras de las comunidades Okpotuwari y Ondewari, y dejó pasar varios días antes de detenerlo. El 16 de enero de 2012, Chevron sufrió una importante explosión de gas en una plataforma seguida de un incendio que duró más de un mes hasta que se extinguió. Mientras el fuego ardía, aparecieron cadáveres de ballenas y delfines arrastrados hasta la orilla, lo que indicaba la aniquilación de formas de vida acuática de menor tamaño.

Otros vertidos significativos incluyen los producidos en los oleoductos de Shell que atraviesan el delta del Níger y que derramaron cerca de 400.000 barriles de crudo en la ciudad de Bodo, Ogoniland, en dos vertidos en 2008 y 2009. Y no tenemos que limitar nuestra memoria a un decenio. En 1980, Texaco (Chevron) tuvo un vertido importante en Funiwa y en ese incidente vertió 400.000 barriles de crudo en las aguas de la costa y destruyó 340 hectáreas de manglares.

La rotura de la terminal de Forcados de Shell en 1979 vertió 570.000 barriles en el estuario y canales de marea colindantes. Y según las imágenes de satélite, el vertido actual está dirigiéndose a Forcados. En un momento determinado, hubo hasta 1.036 kilómetros cuadrados de océano cubiertos por este vertido. La destrucción del medio ambiente y de medios de subsistencia por las actividades relacionadas con el petróleo no puede continuar así.

Repito que es un escándalo de proporciones épicas que el mundo guarde silencio y que las agencias reguladoras nigerianas se limiten a mirar mientras se repiten estos horrores a diario en los yacimientos de petróleo del delta del Níger.

¿Cuál es el papel de la Shell Petroleum Development Company en el delta del Níger? ¿Desde cuándo está y de qué se le acusa?


Shell es el actor dominante en la industria del petróleo en Nigeria. En un determinado momento, todo el territorio nigeriano era una concesión petrolera de Shell. Esto significa que, en la actualidad, cada actor en este campo se limita a perforar en yacimientos liberados por Shell. Es así de grave. Hay que decir que el acuerdo en Nigeria es que Shell y otras empresas petroleras operan en lo que se denominan asociaciones de empresas conjuntas con la NNPC, y la NNPC tiene la mayoría de las acciones de estas sociedades. La realidad es que las empresas, como Shell, son las operadoras, los impulsores, ellos los llaman los estímulos. Shell en Nigeria es tan antigua como la industria aquí.

Si la normativa vigente en Nigeria obliga a las empresas petroleras a tomar medidas para limpiar los vertidos con independencia de su causa, ¿por qué no se cumple la normativa?

Nosotros nos preguntamos lo mismo. ¿Por qué no se hacen cumplir las leyes? Tenemos una situación interesante. Durante un tiempo Nigeria contó con una Agencia Federal de Protección Ambiental (FEPA) que regulaba el medio ambiente y establecía normas. Hoy tenemos la Agencia Nacional de Regulación y Normas Medioambientales (NESREA), que más o menos sustituyó a la FEPA. Sin embargo, el sector del petróleo y el gas está excluido de la supervisión de la NESREA, ¡al mismo tiempo las empresas petroleras están representadas en la junta directiva de esta agencia! Esto sugiere que el sector petrolero está sin regular en gran medida y puede hacer lo que le plazca, sobre todo porque el Estado nigeriano depende de las operadoras para obtener sus ingresos por divisas.

¿Qué acciones debe emprender el Gobierno de Nigeria para frenar los abusos e impartir justicia?

Lo único que tiene que hacer el Gobierno nigeriano es hacer cumplir las leyes que regulan el sector. Tomemos por ejemplo la quema de gas, actividad que el Tribunal Superior confirmó que era ilegal y un abuso contra los derechos humanos en noviembre de 2005, en una sentencia sobre una quema de gas de Shell en Iwherekan. Esa sentencia no se ha ejecutado hasta la fecha, y la quema continúa en esa comunidad. También es urgente que se revisen algunas de las leyes que dificultan que los ciudadanos hagan valer sus derechos por medio de los tribunales. Existe la necesidad urgente de reforzar la ley que prohíbe la quema de gas. También existe la necesidad urgente de contar con un Proyecto de Ley sobre la Industria Petrolera que revise los regímenes legales vigentes para reducir la explotación y corrupción desenfrenados y garantizar justicia e igualdad en el sector del petróleo y el gas.

¿Qué porcentaje de culpa tienen los sabotajes robos y refinado ilegal de petróleo? ¿Cómo lo persigue el Gobierno de Nigeria? ¿Y la Shell?

El número de robos de petróleo en Nigeria va mucho más allá de lo que cabe culpar a las comunidades locales. Las refinerías ilegales proporcionan una tapadera para que las empresas petroleras culpen a los lugareños de contaminar su entorno, y esta parece una razón clave por la que no se está combatiendo la amenaza. Las empresas como Shell necesitan este tipo de distracciones para poder decir que los lugareños son los causantes de la contaminación de la que nos quejamos. Han visto en esto una vía para organizar el turismo de la contaminación por petróleo, llevando a periodistas extranjeros y locales a sobrevolar las refinerías de la selva con el fin de echar la culpa a otros.

Además, de las cifras reconocidas oficialmente, cada día se roban entre 300.000 y 1.000.000 barriles de crudo en los yacimientos. Esto no puede ocurrir sin la connivencia y dimensiones internacionales.

Es interesante señalar que todo esto no afecta a la entrega de los volúmenes de exportación de crudo previstos. Suponemos que los volúmenes que son robados o que se vierten están perfectamente previstos por las empresas petroleras que, según los informes de la Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas Nigerianas (NEITI), no revelan los volúmenes de crudo y gas que extraen realmente en Nigeria.

En un cable de Wikileaks del 20 de octubre 2009 se afirma que Shell dijo a los diplomáticos de Estados Unidos que la empresa había “trasladado a gente a todos los ministerios pertinentes” y gracias a ello tenía “acceso a todo lo que se estaba haciendo en esos ministerios”.En otro cable, con fecha de 2 de febrero de 2009, se mencionan los estrechos lazos entre Shell y los gobiernos de los Países Bajos y el Reino Unido. Se habla en él de que se ha puesto en marcha un “programa en el que un diplomático neerlandés trabaja en la sede de Shell en La Haya y un diplomático británico trabaja en la oficinas londinenses de Shell”. ¿Qué responsabilidades tienen los gobiernos del Reino Unido y qué recomendaciones tiene para ellos?

Una razón fundamental por la que el sector del petróleo está fuera de control es que se infiltra en los despachos públicos, donde garantiza que su personal participa en un juego de intercambio de puestos, ocupando altos cargos y garantizando su impunidad incluso en asesinatos. El hecho de que este acuerdo se extienda a los Gobiernos de los Países Bajos y del Reino Unido demuestra el poder que tiene Shell para estar por encima de la ley y dictar las normas que mejor le parecen. Shell ha colonizado de hecho a estos Gobiernos, y la recomendación es que los gobiernos de los Países Bajos y del Reino Unido rompan el cordón umbilical que les ata tan íntimamente a Shell. De lo contrario, deberían saber que son cómplices de los abusos en el delta del Níger.

Para las indemnizaciones, las mujeres rara vez participan en la negociación y puede ocurrir que no reciban nada de la cantidad acordada. Háblenos de cómo se enfrentan las mujeres a las consecuencias de la contaminación.

Las mujeres son más vulnerables a los impactos de la degradación medioambiental causada por la contaminación por petróleo. Los roles tradicionales de género y los derechos de propiedad van en contra de las mujeres. Sin embargo, las mujeres del delta del Níger son protagonistas importantes en la defensa de su medio ambiente. Esto es algo que se ha visto en acciones directas realizadas por las mujeres mientras protestaban por la pérdida de sus medios de subsistencia debido a la contaminación criminal de sus comunidades.

 

Amnistía Internacional respeta los puntos de vista de las personas entrevistadas, pero no comparte necesariamente las opiniones expresadas.


Categorías: Africa, Empresas

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