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Siete miembros de la organización iraní de derechos humanos Comité de Reporteros por los Derechos Humanos se encuentran detenidos en Teherán. Se les ha sometido a presión para hacerlos "confesar" su vinculación con un grupo de oposición prohibido, cargo por el que pueden ser acusados formalmente de delitos penados con la muerte. Tres de ellos son los que fueron detenidos en un autobús cuando se dirigían al funeral de un clérigo disidente en diciembre de 2009.

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Univ. Carlos III. 29-11-09
Actúa: La República Democrática del Congo

La República Democrática del Congo (RDC) es el tercer país más extenso de África, pero su amplitud geográfica contrasta con su escaso poderío militar: está rodeado de pequeños Estados con Ejércitos mucho más poderoso que el suyo. La RDC es muy rica en recursos naturales, entre los que destaca el uranio (gran parte del uranio de las bombas atómicas de Estados Unidos es congoleño). Con la colaboración de Giulia Tamayo, ponente de Amnistía Internacional, analizamos la situación que atraviesa este país.

Mujer vendiendo ropa en la RDCHaz clic para ampliar
Mujer vendiendo ropa en la RDC. Fotografía por Jay Dedman

 

Durante la Guerra Fría, el presidente Lumumba pidió apoyo a los Estados Unidos y estos se lo denegaron, por lo cual pidió ayuda a la Unión Soviética. Como respuesta, Estados Unidos derrocó al presidente, que fue sucedido por Kabila. Este murió asesinado y tras su muerte se desató una guerra civil que continúa en la actualidad. En 2005, Joseph Kabila (hijo del anterior presidente) asumió la presidencia del Gobierno, y anunció la pacificación del país, que no acaba de ser real.

La relativa pacificación conseguida por Kabila fue a costa de compartir el poder con algunos de los líderes de las facciones enfrentadas en la guerra civil. Así, en la actualidad participan en el gobierno criminales de guerra y autores de gravísimas violaciones de Derechos Humanos. Paralelamente, sus milicias se integraron en el Ejército, que en la práctica no cuenta con una unidad de mando, sino que está compuesto por grupos que actúan autónomamente. De ahí proviene en gran parte la permanencia de un clima de inestabilidad y violencia, con frecuentes y graves violaciones de Derechos Humanos en varias regiones del país. Además, como el Estado no tiene dinero para mantener al Ejército, los militares expolian los pueblos, como hacían en sus antiguas milicias. Se han celebrado numerosas treguas y acuerdos de paz, como el acuerdo de Nairobi, pero la situación sigue siendo extremadamente inestable, y el conflicto resurge continuamente.

Actualmente, en la República Democrátia del Congo hay entre siete y nueve facciones armadas que luchan por el control de amplias zonas. Una de ellas es el FDLR (Frente Democrático de Liberación de Ruanda), creado por los hutus ruandeses huidos de su país, perseguidos por los tutsis tras el genocidio de 1994. Por otro lado, gran parte del poder político y económico del país es controlado por solo tres familias (una de ellas la de Bemba, que está siendo juzgado en la Corte Penal Internacional): la desigualdad es extrema, con un altísimo índice de pobreza.

Las violaciones a mujeres por los grupos armados es frecuente, ya que se utilizan las agresiones sexuales como táctica de guerra, para aterrorizar a la población civil. La RDC es actualmente el país con un mayor número de violaciones a mujeres a manos de grupos armados. En las guerras contemporáneas, como la de la RDC, alrededor del 95% de las víctimas mortales son civiles, lo que implica gravísimas violaciones de los tratados internacionales de Derecho Internacional Humanitario, entre los que destacan las Convenciones de Ginebra.

La ONU tiene en la República Democrática del Congo la mayor misión militar de mantenimiento de la paz de la historia, la MONUC. Sin embargo, incluso miembros de la MONUC han cometido violaciones de Derechos Humanos, y la población local no los apoya.

Esta es la situación actual en la República Democrática del Congo, y hay que señalar que el conflicto no es un simple enfrentamiento étnico, como a menudo se cree desde Occidente, sino que se trata básicamente una lucha por la riqueza del país, y muchas empresas occidentales se benefician de la guerra.