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Comercio de armas

Sudán del Sur. © Andrea Campeanu/Reuters/Corbis
Sudán del Sur. © Andrea Campeanu/Reuters/Corbis

Cada día millones de hombres, mujeres, niñas y niños viven bajo la amenaza de la violencia armada. 650 millones de armas circulan por el mundo y cada año se fabrican ocho millones más y 16.000 millones de balas. Alrededor del 60% de las violaciones de derechos humanos sobre las que trabaja Amnistía Internacional se cometen con armas.

En los últimos 10 años, el volumen medio anual del comercio mundial de armas convencionales, incluido el material de defensa, equipos para las fuerzas encargadas de hacer cumplir la ley y armas de caza y tiro deportivo, se evalúa en alrededor de 100.000 millones de dólares.

El 70% de las ventas de armas está en manos de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido. Entre los 10 principales fabricantes se encuentran también Alemania, España e Italia.

Como resultado de una larga campaña de Amnistía Internacional y otras organizaciones de la sociedad civil, en 2013 la Asamblea General de Naciones Unidas votó masivamente a favor de la adopción del Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA).

España fue de los primeros Estados en firmar el Tratado el 3 de junio de 2013 y lo ratificó en 2014. El Tratado, que entró en vigor el 24 de diciembre de 2014, establece como norma vinculante de derecho internacional el principio de “no autorizar armas para cometer atrocidades”.

La “Regla de Oro” del TCA prohíbe a los Estados transferir armas convencionales a otros países si saben que van a ser utilizadas para cometer genocidio, crímenes de lesa humanidad o crímenes de guerra o facilitar su comisión.

Esta Regla obliga también a los Estados a evaluar el riesgo de transferir armas, municiones o componentes a otros países donde puedan ser utilizados para cometer o facilitar una violación grave del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de los derechos humanos, entre otras cuestiones. Los Estados deben denegar las autorizaciones si hay un riesgo “preponderante” de esas graves violaciones que no pueda mitigarse, teniendo en cuenta el riesgo de que se utilicen para cometer actos graves de violencia de género, violencia contra las mujeres y los niños y niñas.

TRATADO INTERNACIONAL SOBRE EL COMERCIO DE ARMAS

La entrada en vigor del Tratado sobre el Comercio de Armas el 24 de diciembre de 2014 marcó un avance histórico para los derechos humanos, tras más de dos decenios de campaña de Amnistía Internacional y otras organizaciones. Por primera vez, un tratado recoge las implicaciones que tienen las transferencias de venta de armas para los derechos humanos.

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Breve historia del Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas

  • A principios de los 90, Amnistía Internacional y otras ONG iniciaron la campaña a favor del TCA.

  • En 2003 arranca la campaña Armas Bajo Control, impulsada por Amnistía Internacional.

  • En 2006 se aprueba la Resolución ONU 61/89 que acuerda comenzar los trabajos.

  • El 24 diciembre de 2012 se aprueba en la Asamblea General ONU una resolución por 132 votos a favor, 0 en contra y 18 abstenciones para celebrar una conferencia en marzo que apruebe el TCA.

  • El 2 de abril de 2013, un total de 154 Estados votaron en la Asamblea General de la ONU a favor de adoptar el Tratado sobre el Comercio de Armas.

  • Al menos 50 Estados debían ratificarlo, incorporándolo a su legislación nacional para que fuera posible su entrada en vigor tres meses después. Se logró el 25 de septiembre de 2014, en un tiempo récord para un tratado de la ONU.

  • El tratado entró en vigor el 24 de diciembre de 2014.

  • El trabajo no termina aquí, el TCA ofrece las normas básicas para el comercio internacional de armas. Ahora debemos garantizar que se aplican de manera estricta y que son adoptadas por todos los Estados.
Imagen de un niño soldado con su fusil en las manos en Yemen.
Imagen de un niño soldado con su fusil en las manos en Yemen. En 17 países del mundo los niños y niñas soldados son utilizados por fuerzas armadas y otros grupos violentos. © AI

Datos y cifras

1,70 B

En 2017 el gasto mundial anual estimado en defensa fue de 1,70 billones de dólares. Esta cifra representó un 2,2% del producto interior bruto global, es decir, 230 dólares por persona.

15.000 M

15.000 millones de balas se producen cada año en el mundo.

8500 M

Se calcula que el comercio de armas pequeñas, que incluye los revólveres, pistolas automáticas, metralletas, fusiles de asalto y ametralladoras ligeras, tiene un valor anual de 8.500 millones de dólares. Cada año se fabrican ocho millones de armas nuevas de este tipo.

DATOS QUE MATAN

– El gasto militar global total aumentó de 1,14 billones de dólares estadounidenses en 2001 a 1,70 billones en 2017, un incremento del 50%.

– Desde 2002, las 100 principales empresas armamentísticas han vendido armas por valor de más de 5 billones de dólares estadounidenses.

– China, Francia, Rusia, Reino Unido y EEUU son responsables de más del 70% del comercio de armas global. EEUU y Rusia son responsables de más de la mitad de las exportaciones mundiales.

– Entre 2011 y 2016, los Estados del Golfo han aumentado de forma significativa las importaciones de armas convencionales de envergadura. Así, Arabia Saudí duplicó sus importaciones en ese período, y países como Emiratos Árabes Unidos (EAU) las aumentaron en un 63%, Qatar en un 245% y Kuwait en un 175%.

– En 2017, India fue el primer importador de armas, seguido de Arabia Saudí, Egipto EAU y China. En 2017, el gasto militar de Arabia Saudí creció un 9,2% después de un descenso en 2016. Con un gasto de 69.400 millones de dólares, Arabia Saudí fue el tercer país con mayor gasto militar en 2017.

© 2014 Pacific Press

El objetivo del comercio de armas

El fin primordial de este comercio debe ser la protección de la población y son los gobiernos los únicos responsables de garantizarla y de regular el comercio de armas, concediendo o denegando licencias. Solo los Estados pueden imponer suspensiones o embargos de armas, así como prohibir el desarrollo, la producción y el uso de ciertos tipos de armamento.

El uso de las armas está regulado y debe ser acorde con las normas internacionales en la materia. Así, el código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley de 1979 y los Principios Básicos sobre el Empelo de la Fuerza y de Armas de Fuego por los Funcionarios Encargados de Hacer Cumplir la Ley de 1990 prohíben el uso de la fuerza por parte de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, a menos que sea estrictamente necesario y sólo en la medida que lo requiera el desempeño de sus tareas, y exigen que el empleo de un arma de fuego se haga sólo cuando sea estrictamente inevitable para proteger la vida. Por su parte, los Convenios de Ginebra de 1949 y otras normas de Derecho Internacional Humanitario consuetudinario establecen las normas de las leyes de la guerra.

Sin embargo, no toda la actividad comercial está bien documentada globalmente, ni los envíos de armamento totalmente controlados desde su inicio hasta su destino final. Tampoco se tiene siempre en cuenta de manera exhaustiva el riesgo de que el material vendido pueda ser utilizado para actos donde se vulneren los derechos humanos o el derecho humanitario internacional.

Por cada persona que muere en un conflicto armado, hay muchas más que resultan heridas, sufren tortura, abusos o desaparición forzada, o son tomadas como rehenes o privadas de algún modo de sus derechos humanos por medio de un arma.

Una mujer palestina reacciona en la morgue del hospital donde están los cadáveres de varios miembros de la familia al-Najjar. © Said Khatib/AFP Getty Images

AMNISTÍA INTERNACIONAL PIDE:

Que los gobiernos verdaderamente decididos a poner fin a los abusos:
– Ratifiquen el TCA.
– Creen o modifiquen las leyes nacionales para permitir la incorporación o la mejora de las normas del TCA.
– Apliquen esas leyes de manera efectiva.

© REUTERS/Esam Omram Al-Fetori

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