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Trinidad i Tobago

Información extraída de nuestro Informe 2017/18

Continuaba la preocupación por los homicidios a manos de las fuerzas de seguridad, así como por la tortura y otros malos tratos a detenidos, incluidas las muertes bajo custodia. Siguieron dictándose condenas a muerte. El Estado no abordó la violencia contra lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales.

Tras un informe de la Comisión de Reforma de la Constitución, y tras las consultas realizadas a nivel nacional en 2013, en 2014 se llevó a cabo una segunda ronda de consultas sobre la reforma de la Carta Magna.

El país siguió inmerso en una grave crisis de seguridad pública: el índice de homicidios se mantuvo muy alto, con 403 asesinatos registrados por la policía, una cifra similar a los 407 de 2013. En respuesta a esta situación, se desplegaron patrullas mixtas de la policía y el ejército. En agosto de 2014, y pese a la preocupación que suscitaba su falta de capacitación a ese respecto, se recurrió a la Reserva de Fuerza de Defensa del ejército para reforzar las patrullas en las calles hasta el 7 de enero de 2015.

La fiscal y abogada superior Dana Seetahal fue asesinada por unos hombres no identificados en mayo de 2014. Había estado investigando casos notorios, como el secuestro y asesinato de una empresaria. Las autoridades procedieron de inmediato a abrir una investigación sobre su homicidio.

En agosto, varios presos preventivos se declararon en huelga de hambre en dos prisiones para protestar contra la lentitud de sus casos en los tribunales. Según el Centro Internacional de Estudios Penitenciarios, el 43 por ciento de la población reclusa se hallaba en espera de juicio.

La información recibida sobre homicidios cometidos por las fuerzas de seguridad indicaba que podía haberse tratado de homicidios ilegítimos, y contradecía las declaraciones oficiales que afirmaban que esas muertes habían sido consecuencia de “intercambios de disparos” con delincuentes.

Hakeem Alexander, de 16 años, y su primo Tevin Alexander, de 15, murieron el 9 de junio de 2014 en Morvant, Puerto España, cuando se requirió la intervención policial en un tiroteo. Según testigos presenciales, unos policías los ejecutaron cuando ambos estaban de rodillas y con las manos en alto. Al finalizar el año proseguía la investigación sobre este incidente.

En diciembre de 2013, Jameson John sufrió, al parecer, quemaduras en el torso, una pierna y los genitales mientras se hallaba bajo custodia policial. En octubre se acusó de conducta indebida a seis policías, que al finalizar el año se hallaban en espera de juicio.

El 24 de junio, Jahwi Ghany murió bajo custodia policial en Chaguanas. La primera autopsia atribuyó su muerte a una insuficiencia cardíaca. Una segunda autopsia, realizada a petición de su familia, concluyó que su muerte se había debido a un traumatismo en la cabeza. La investigación de este incidente por parte de la Oficina de Denuncias contra la Policía seguía abierta al finalizar el año.

Pese a que la Comisión para la Reforma de la Constitución reconoció en 2013 el “alto nivel de violencia y abusos contra las personas LGBTI”, no formuló recomendaciones para lograr la igualdad y poner fin a la discriminación. Continuaron vigentes las leyes que penalizaban las relaciones sexuales consentidas entre personas del mismo sexo y que prohibían la entrada al país de homosexuales.

La pena de muerte seguía siendo preceptiva para el delito de asesinato, y se dictaron condenas a muerte. No se habían llevado a cabo ejecuciones desde 1999. El informe de 2013 de la Comisión de Reforma de la Constitución recomendaba la retención de la pena capital. En diciembre, en respuesta al elevado índice de homicidios, la primera ministra Persad-Bissessar anunció su intención de introducir nueva legislación para facilitar la reanudación de las ejecuciones.

República de Trinidad y Tobago
Jefe del Estado: Anthony Thomas Aquinas Carmona
Jefa del gobierno: Kamla Persad-Bissessar