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Tras el fin del alto el fuego es necesario proteger al personal sanitario mientras hace su trabajo

Ambulancia atacada en Shuja'ya el 21 de julio. El médico que iba dentro murió en el ataque. © Privado

“El 25 de julio nos encargaron a mi colega Mohammad Al-Abadlah y a mí ir a por un hombre herido a Qarara.... Comunicábamos todo el tiempo con la Cruz Roja, como hacemos siempre que entramos en zonas bajo control militar israelí. En determinado momento, informamos que la carretera estaba bloqueada con cables eléctricos y no podíamos pasar. Cruz Roja se puso en contacto con los israelíes, a los que informó de nuestra situación. Nos respondieron que el ejército decía que saliéramos del vehículo y fuéramos a pie. Salimos, anduvimos unos 10 o 12 metros y, de pronto, dispararon directamente contra nosotros. Mi colega gritó: “Me han dado”. Los disparos continuaban por todas partes, así que no podía sacarlo de allí. Conseguí llegar a la ambulancia y llamé a la base. Enviaron dos ambulancias para intentar salvar a nuestro colega, pero dispararon también contra ellos. Conseguimos traerlo, pero por desgracia, murió”.
Este es parte del relato que Hassan Al-Attal, personal sanitario, contó a Amnistía Internacional, tras el ataque que él y Mohammad Al-Abadlah sufrieron por parte del ejército israelí cuando intentaban rescatar a un hombre herido el pasado 25 de julio.

Desde que comenzó la operación Margen Protector el pasado 8 de julio, Israel ha atacado ambulancias, personal sanitario y centros médicos en toda la Franja de Gaza. Según datos de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, hasta el 2 de agosto, al menos cinco hospitales y 34 centros médicos habían tenido que cerrar por haber sufrido daños o como consecuencia de las hostilidades en sus inmediaciones. Además, al menos 15 miembros de los servicios médicos y de urgencias han muerto cumpliendo su deber y decenas más han resultado heridos.

En toda la Franja de Gaza los hospitales carecen del combustible y la electricidad necesarios, no reciben suministro suficiente de agua y tienen escasez de equipo médico y medicamentos esenciales, problemas debidos a los siete años de bloqueo israelí y que eran ya graves antes de las actuales hostilidades. Decenas de personas heridas de gravedad pueden morir si no son trasladados con urgencia a hospitales fuera de Gaza.

Roto el alto el fuego, Amnistía Internacional se dirige al Primer Ministro Israelí,  Benjamin Netanyahu para que cumpla con el derecho internacional humanitario y proteja los hospitales, el personal médico y los pacientes. Hasta el momento 18.000 personas han apoyado esta acción.

A través de esta ciberacción, Amnistía Internacional pide también a Netanyahu que:

  • Garantice que los centros médicos, ambulancias y personal médico y de urgencias están protegidos durante las hostilidades, que reconozca de antemano la condición de civiles a todo el personal y centros médicos.
  • Garantice el acceso seguro de las ambulancias y el personal médico y de urgencias a todas las zonas de la Franja de Gaza para facilitar el traslado de las personas heridas y muertas.
  • Facilite el traslado urgente de las personas enfermas o heridas de gravedad a hospitales de fuera de la Franja de Gaza para que reciban tratamiento especializado indispensable.



Además, desde el comienzo de las hostilidades, Amnistía Internacional ha puesto en marcha otras acciones internacionales en las que ha pedido, entre otros, al Gobierno de España y al de Estados Unidos que paralicen el envío de armas a Israel. Sólo en España, más de 160.000 personas han apoyado las acciones que la organización ha puesto en marcha sobre la situación en Gaza.

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