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Todos los bandos deben proteger a la población civil. Son necesarias investigaciones imparciales e independientes

Amnistía Internacional ha pedido hoy a las fuerzas de la Coalición y a la insurgencia armada en Irak que hagan todo lo posible para proteger a la población civil atrapada en la escalada de combates en ciudades de todo el país.

 

“La pérdida de vidas que se está produciendo en los últimos días en Irak es trágica e inaceptable. Los bandos del conflicto deben tomar inmediatamente todas las medidas necesarias para proteger a la población civil iraquí, como exige el derecho internacional humanitario”, ha dicho Amnistía Internacional.

 

“Es preciso que se abran investigaciones independientes e imparciales sobre las violaciones graves, como los homicidios ilegítimos de civiles, y sus responsables deben comparecer ante la justicia, como dispone el derecho internacional.”

 

Como potencias ocupantes, las fuerzas de la Coalición tienen la responsabilidad fundamental de garantizar la seguridad y el bienestar de la población iraquí. Los grupos armados también deben respetar los principios fundamentales del derecho internacional humanitario.

 

Información general

En los últimos días, el recrudecimiento de los combates entre las fuerzas de la Coalición y los grupos e individuos armados opuestos a la ocupación ha producido decenas de muertes de civiles en las ciudades de Bagdad, Faluya, Ramadi, ‘Amara, Karbala, Kut y Nasiriya.

 

Según informes, han muerto al menos 200 iraquíes y más de 30 soldados de la Coalición. Al parecer, entre los muertos hay decenas de civiles.

 

Desde el 4 de abril ha habido muchos enfrentamientos entre las fuerzas de la Coalición y personas armadas pertenecientes al Ejército Mahdi, seguidores del clérigo radical chií Muqtada al-Sadr, en los distritos de mayoría chií de Bagdad, así como en ciudades meridionales como ‘Amara, Kut, Karbala, Nasiriya y Basra.

 

Ayer, el ejército estadounidense bombardeó un complejo religioso de Faluya que albergaba una mezquita desde la que, según afirmaron, hombres armados disparaban contra las fuerzas de Estados Unidos. Según algunos informes, murieron unos 40 iraquíes, aunque el ejército estadounidense afirma que no hubo víctimas civiles. Otros incidentes de los que se tiene noticia son la muerte de ocho manifestantes ayer en al-Huwayja, tiroteados por las fuerzas de la Coalición, y de 25 personas en Faluya el martes por la noche, al alcanzar una casa un misil disparado por un helicóptero de Estados Unidos.

 

El desencadenante de los combates en los que participa el Ejército Mahdi fue el cierre la semana pasada del periódico al-Hawza al-Natiqa, órgano de expresión del grupo de Muqtada al-Sadr, y la detención de uno de sus más estrechos aliados, Mustafa al-Ya’qubi, por cargos relacionados con el asesinato, en abril de 2003, del conocido clérigo chií ‘Abd al-Majid al-Khoie. El periódico fue clausurado por orden del embajador Paul Bremer, jefe de la Autoridad Provisional de la Coalición, por incitación a la violencia.

 

El ejército estadounidense lanzó grandes operaciones en Ramadi y Faluya tras la muerte a manos de insurgentes de cuatro guardias de seguridad privados estadounidenses, cuyos cadáveres fueron quemados y descuartizados.