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Qatar 2022: Los abusos contra los trabajadores de la Copa del Mundo, al descubierto

Construcción del Estadio internacional Khalifa. Copy: Privado

  • Primeros indicios de explotación de inmigrantes en las obras de construcción de la Copa del Mundo de 2022.
  • Ciberacción a la FIFA en relación con la explotación de trabajadores migrantes en Qatar.
  • Llamamiento a los grandes patrocinadores de la Copa del Mundo de 2022 como Adidas, Coca-Cola y MacDonald´s para que ejerzan su influencia ante la FIFA con el objetivo de mejorar las condiciones de la población trabajadora migrante en Qatar.
  • Carta a la Real Federación Española de Fútbol para que pida a la FIFA que se respeten los derechos de los trabajadores migrantes en el contexto de la Copa del Mundo de Qatar.

Madrid/Londres.- Los trabajadores migrantes que construyen en Doha el Estadio Internacional Khalifa para la Copa del Mundo de 2022 sufren abusos sistemáticos, que en algunos casos constituyen trabajo forzado, según revela Amnistía Internacional en un nuevo informe que ha publicado hoy.

En su informe, "El lado oscuro de un bello juego: Explotación en una de las sedes de la Copa del Mundo 2022 de Qatar", Amnistía Internacional carga contra la enorme indiferencia de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) ante el espantoso trato que sufren los trabajadores migrantes. Está previsto que el número de trabajadores involucrados en las obras de la Copa del Mundo prácticamente se multiplique por 10, hasta unos 36.000, en los próximos dos años.

“Los abusos contra los trabajadores migrantes son una mancha en la conciencia del fútbol mundial. Para jugadores y aficionados, un estadio donde va a jugarse la Copa del Mundo es un lugar para soñar. En cambio, para algunos de los trabajadores que hablaron con nosotros puede llegar a ser una verdadera pesadilla”, ha afirmado Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional.

 



Carta a la Real Federación Española de Fútbol
La sección española de Amnistía Internacional se dirigió por carta al presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, el pasado 19 febrero para pedirle que ejerciera su influencia en la FIFA en relación con la explotación de trabajadores migrantes en el contexto de la Copa del Mundo 2022 de Qatar. Todavía no se ha recibido respuesta.

La organización ha instado a Villar a que manifieste su apoyo para que la FIFA  implemente medidas eficaces para permitir identificar, prevenir y mitigar posibles abusos contra los derechos humanos en relación con los Mundiales actuales y futuros eventos de la FIFA. Las medidas incluirían el acceso a una reparación justa para las víctimas. En el caso concreto de Qatar, deben ser medidas efectivas para garantizar los derechos de la población migrante en el contexto del Mundial de 2022.

Abusos graves, incluidos trabajos forzados
El informe se basa en entrevistas a 132 personas migrantes que trabajan en las obras de reforma del Estadio Khalifa, el primero que está previsto terminar para el torneo futbolístico y en el que se jugará una semifinal de la Copa del Mundo en 2022. Otros 99 migrantes entrevistados trabajaron en las zonas verdes del colindante complejo deportivo Aspire Zone, en el que este invierno entrenaron los equipos de fútbol Bayern Munich, Everton y Paris Saint-Germain.

Todos y cada uno de los jardineros y obreros de la construcción que hablaron con Amnistía Internacional denunciaron abusos de una u otra clase, entre ellos: denegación por parte de los empleadores del permiso de residencia o su renovación, algo que les deja expuestos a sufrir detención y expulsión como trabajadores “fugados”; confiscación del pasaporte y denegación de permisos de salida a los trabajadores por parte de los empleadores, para que no puedan salir del país; amenazas por denunciar sus condiciones; alojamiento precario y en condiciones de hacinamiento; obligación de pagar elevadas tasas (de 500 a 4.300 dólares estadounidenses) a contratistas en el país de origen para conseguir empleo en Qatar; engaño en cuanto al salario o al tipo de trabajo ofertado (todos los hombres, excepto seis, ganaban un sueldo inferior al que se les había prometido a su llegada; algunos cobraban incluso la mitad); impago del salario durante varios meses, lo que ocasiona dificultades económicas y problemas emocionales a unos trabajadores que ya soportan un fuerte endeudamiento.

Amnistía Internacional ha sacado a la luz indicios de que el personal de una empresa proveedora de mano de obra amenazó con aplicar sanciones para obligar a algunos migrantes a trabajar, como retenerles la paga, entregarlos a la policía o impedir que salieran de Qatar. Esto constituye trabajo forzado según el derecho internacional.

Los trabajadores, en su mayoría de Bangladesh, India y Nepal, hablaron con Amnistía Internacional en Qatar entre febrero y mayo de 2015. Cuando un equipo de investigación de Amnistía Internacional volvió a Qatar en febrero de 2016, a algunos de los trabajadores los habían trasladado a un alojamiento mejor y la empresa les había restituido los pasaportes en respuesta a las conclusiones de Amnistía Internacional, pero no se había buscado una solución a otros abusos.

“Endeudados, viviendo en precarios campos en el desierto, cobrando una miseria, las condiciones de los trabajadores migrantes contrastan abrumadoramente con las de los futbolistas de máxima categoría que jugarán en ese estadio. Lo único que necesitan los trabajadores son sus derechos: cobrar puntualmente, poder salir del país si surge la necesidad y recibir un trato digno y respetuoso”, ha señalado Salil Shetty.

El sistema de patrocinio de Qatar deja a los trabajadores indefensos y los obliga a vivir con miedo


El sistema qatarí de patrocinio, llamado kafala, por el que los trabajadores migrantes no pueden cambiar de trabajo o abandonar el país sin permiso de su empleador (o de su “patrocinador”), es el causante principal de las amenazas para obligar a la gente a trabajar. La reforma tan anunciada del sistema de patrocinio que se hizo pública a finales de 2015 no servirá de mucho para alterar la dinámica de poder entre los trabajadores migrantes y sus empleadores.

Algunos de los trabajadores nepalíes contaron a Amnistía Internacional que ni siquiera les habían permitido visitar a sus seres queridos después del terremoto de abril de 2015 que asoló su país y que dejó miles de muertos y millones de personas desplazadas.

Nabeel (nombre ficticio para proteger la identidad), obrero metalúrgico de India que trabajaba en la reforma del Estadio Khalifa, se quejó de que llevaba varios meses sin cobrar su sueldo, pero sólo recibió amenazas de su empleador.

“Se limitó a insultarme y decirme que si volvía a protestar nunca saldría del país. Desde entonces he tenido cuidado de no quejarme de mi salario ni de ninguna otra cosa. Por supuesto, si pudiera cambiaría de trabajo o me iría de Qatar.”

Deepak (nombre ficticio para proteger la identidad), obrero metalúrgico de Nepal, dijo:

“Mi vida aquí es como estar en una cárcel. El trabajo es arduo, trabajamos muchas horas bajo un sol abrasador. La primera vez que me quejé de mi situación, al poco de llegar a Qatar, el gerente dijo: ‘Si quieres quejarte, adelante, pero habrá consecuencias. Si quieres quedarte en Qatar, cierra la boca y sigue trabajando.”

Las Normas de Bienestar de la Copa del Mundo no se cumplen
El Comité Supremo para la Entrega y el Legado, organismo responsable de la Copa del Mundo de 2022 y, en último término, de la construcción del estadio Khalifa, publicó en 2014 las Normas de Bienestar de la Copa del Mundo, que obligan a las empresas que trabajan en proyectos para la Copa del Mundo a proporcionar normas para los trabajadores mejores que las previstas por el derecho qatarí.

“El Comité Supremo ha demostrado su compromiso con los derechos de los trabajadores y sus normas pueden contribuir a su bienestar. Pero está teniendo dificultades para aplicar tales normas. En un contexto de apatía por parte del gobierno de Qatar e indiferencia por parte de la FIFA, será prácticamente imposible que la Copa del Mundo pueda celebrarse sin abusos”, ha afirmado Salil Shetty.

Es hora de que la FIFA y los patrocinadores aumenten la presión
Amnistía Internacional ha pedido a a la FIFA que aborde el problema de la explotación de los obreros del Estadio Khalifa y den a conocer su plan para prevenir nuevos abusos en proyectos de la Copa del Mundo y se dirige también a los patrocinadores de la Copa Mundial como Adidas, Coca-Cola y McDonald’s para que presionen a la FIFA. La organización lanza una ciberacción en su centro de activismo online: www.actuaconaminstia.org para que la ciudadanía pueda sumarse a esta petición.

La FIFA debe presionar a Qatar para que haga público un plan integral de reforma antes de las fases de mayor trabajo de construcción para la Copa del Mundo a mediados de 2017.

Entre otras medidas esenciales, se debe retirar a los empleadores la facultad de impedir que los trabajadores cambien de trabajo o abandonen el país, investigar debidamente las condiciones de trabajo e imponer sanciones más estrictas a las empresas que cometen abusos. La propia FIFA debería llevar a cabo sus propias inspecciones periódicas independientes sobre las condiciones de trabajo en Qatar, y publicar sus resultados.

Ser el país anfitrión de la Copa del Mundo ha ayudado a Qatar a promocionarse como destino exclusivo para algunos de los clubes futbolísticos más importantes del mundo.  Pero el fútbol mundial no puede mirar hacia otro lado cuando se están cometiendo abusos en las instalaciones y los estadios donde se juegan los partidos”, ha declarado Salil Shetty.

“Si el nuevo equipo directivo de la FIFA habla en serio de pasar página, no puede permitir que su máximo exponente mundial se celebre en estadios que se han construido cometiendo abusos contra los trabajadores migrantes.”

Instalaciones en el corazón del fútbol mundial
El estadio Khalifa forma parte del complejo deportivo Aspire Zone, al que han acudido algunos de los clubes de fútbol más importantes del mundo para usar su centro formativo Aspire Academy y sus instalaciones médicas Aspetar (para más información véase el informe).

“Algunas de las mayores estrellas mundiales de fútbol podrían estar ya entrenando en estadios construidos y mantenidos por trabajadores migrantes explotados. Y a no tardar podrían estar jugando en estadios construidos también por ellos”, ha afirmado Salil Shetty.

“Ya es hora de que los dirigentes del fútbol alcen la voz o se verán relacionados de una u otra forma con los abusos a los trabajadores migrantes, ya sean marcas futbolísticas internacionales como Bayern Munich y PSG o grandes patrocinadores como Adidas y Coca-Cola.”

Nota para los periodistas
Las respuestas a las conclusiones de Amnistía Internacional por parte de la FIFA y el gobierno de Qatar, así como las empresas implicadas, pueden consultarse previa petición.

 

 

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