Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo

Buscar

Malos tratos y uso excesivo de la fuerza por la policía

Londres.- Según un nuevo informe de Amnistía Internacional (AI), hay una constante de presuntos malos tratos y uso excesivo de la fuerza por parte de la policía alemana. La organización de derechos humanos ha pedido al gobierno alemán que establezca sin dilación un organismo independiente para que estudie las quejas sobre casos graves de comportamiento indebido de la policía.

 

«Con mucha frecuencia las quejas contra agentes de policía no se investigan ni con prontitud ni de manera imparcial. Aunque algunos casos sí llegan a los tribunales, otros no lo consiguen aunque existan considerables indicios de que deberían hacerlo», dice Amnistía Internacional.

 

De nuevo en el centro de todas las miradas. Denuncias de uso excesivo de la fuerza y malos tratos policiales en Alemania es el título de este documento que subraya las preocupaciones de Amnistía Internacional respecto a las persistentes denuncias de malos tratos policiales y uso excesivo de la fuerza. Un porcentaje significativo de estas denuncias siguen procediendo de ciudadanos extranjeros o de miembros de las minorías étnicas de Alemania. El informe examina detalladamente varios casos concretos.

 

En particular, el informe pone de relieve la duración excesiva de las investigaciones criminales en casos de malos tratos policiales, la reticencia de ciertas fiscalías a instruir procesos, la gran incidencia de «contra-demandas» policiales contra las personas que presentan quejas, y el hecho de que algunas veces las penas no reflejan la gravedad del delito.

 

«Existe un verdadero peligro de que estas prácticas se traduzcan en impunidad para los policías que violan los derechos humanos. Incluso en casos en que existían indicios, en primera instancia, de tortura ha costado a veces años llevar a los perpetradores ante la justicia.»

 

«El número de denuncias que recibe Amnistía Internacional ha disminuido en los últimos años, pero la gravedad de ciertos informes y la gravedad de los daños ocasionados demuestran que aún hay mucho por hacer. Una de las formas más eficaces de prevenir y de penalizar los actos de malos tratos es investigarlos sin dilación y con imparcialidad.»

 

Información inadecuada

 

Otra causa de preocupación para Amnistía Internacional la constituye el hecho de que las estadísticas oficiales sobre malos tratos policiales en Alemania no concuerdan con las de otros organismos de prestigio. En informes anteriores sobre Alemania publicados en 1995 y 1997, Amnistía Internacional recomendaba que un organismo central reuniera y compilara cifras uniformes y completas sobre las quejas presentadas contra agentes de policía. Ocho años después, los mismos problemas persisten: las estadísticas policiales son recopiladas por cada uno de los Länder (los estados que componen la federación), y la falta de uniformidad en su recopilación hace extremadamente problemático conseguir una visión de conjunto para el país.

 

«Las autoridades alemanas deben establecer un sistema para mantener y publicar estadísticas regulares, uniformes y completas. Es algo que se necesita desde hace ya mucho tiempo», dice Amnistía Internacional.

 

«Un mejor examen de la conducta policial también podría conseguirse si se permitiera a los expertos nacionales e internacionales de derechos humanos el acceso inmediato y sin restricciones a los lugares de detención. Alemania debe, por tanto, firmar y ratificar sin dilación el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura, y establecer un mecanismo para que puedan visitarse los lugares de detención del país», señala la organización de derechos humanos.

 

El informe reafirma asimismo la prohibición absoluta de la tortura en el derecho internacional. Un incidente concreto provocó un debate preocupante en el seno de la sociedad alemana sobre si la tortura resultaba permisible en ciertas circunstancias, por ejemplo para salvar la vida de una persona.

 

«Amnistía Internacional considera que no puede haber nunca justificación para la tortura. Éste es un mensaje que hay que transmitir con fuerza y claridad a todos los agentes de policía: la tortura, los malos tratos y las amenazas de tortura o malos tratos están absolutamente prohibidos.»