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Libertad inmediata para todos los presos de conciencia

Londres.- Amnistía Internacional acoge calurosamente los informes según los cuales dos presos de conciencia serán excarcelados en breve como parte de una amnistía que beneficiará a más de 7.500 presos, promulgada con motivo del 30 aniversario del final de la guerra de Vietnam, el 30 de abril.

Entre los reclusos que saldrán en libertad figuran el reverendo Pham Ngoc Lien, de 63 años de edad y miembro de la Congregación de la Madre Corredentora (católica), que ha pasado los últimos 18 años en prisión, y Le Thi Hong Lien, joven profesora de la iglesia cristiana menonita, que según los informes ha sufrido palizas y abusos durante 11 meses de prisión.

"La excarcelación anticipada de estas dos personas, ambas con problemas de salud, debía haberse producido hace tiempo y es una medida bienvenida y positiva –ha declarado Amnistía Internacional–. Sin embargo, pedimos una vez más a las autoridades vietnamitas la libertad de todos los presos de conciencia y que dejen de encarcelar a activistas políticos y religiosos por ejercer sus derechos humanos fundamentales a la libertad de expresión, de asociación y de religión."

"A menos que se introduzcan cambios sustanciales en la ley, todos los vietnamitas siguen corriendo el riesgo de ser detenidos sólo por expresar pacíficamente sus convicciones políticas y sus creencias religiosas."

"A pesar de la excarcelación de estos presos de conciencia, las autoridades vietnamitas siguen vulnerando abiertamente las leyes nacionales y el derecho internacional al utilizar la legislación de seguridad para encarcelar a personas por el ejercicio pacífico de sus derechos a la libertad de expresión, asociación y religión, pese a las garantías contenidas en la Constitución vietnamita y en las normas internacionales de derechos humanos. Es hora de que las autoridades asuman la responsabilidad de respetar y proteger los derechos humanos de todos."

Información complementaria
El reverendo Pham Ngoc Lien (Tri) (de 63 años de edad), pertenece a la Congregación de la Madre Corredentora y lleva 18 años en prisión. Formaba parte de un grupo de 23 monjes y sacerdotes católicos detenidos en mayo de 1987 durante las redadas realizadas en el monasterio de Thu Duc, en las proximidades de Ciudad Ho Chi Minh, por impartir cursos de formación y distribuir libros religiosos sin autorización del gobierno. En octubre de 1987 fue condenado a 20 años de prisión, más cinco años de arresto domiciliario una vez cumplida la primera parte de la condena, con arreglo a la legislación sobre seguridad nacional, por “realizar propaganda para oponerse al régimen socialista y minar la política de solidaridad”. Los otros 22 monjes detenidos fueron también condenados a penas de entre cuatro años de cárcel y cadena perpetua; todos han sido puestos en libertad salvo el reverendo Pham Ngoc Lien (Tri) y el hermano Nguyen Thien Phung (Huan), a los que Amnistía Internacional adoptó hace muchos años como presos de conciencia. Según los datos de que dispone Amnistía Internacional, el hermano Nguyen Thien Phung no está incluido en esta amnistía y permanecerá en la prisión Z30A, en la provincia de Dong Nai.

Le Thi Hong Lien, de 21 años, es maestra de la iglesia cristiana menonita y fue detenida en junio del 2004 junto con varios miembros más de dicha comunidad. El 12 de noviembre fue condenada a 12 meses de prisión por “resistirse a una persona que desempeñaba sus funciones oficiales” por su intervención en una protesta. Los miembros de la iglesia menonita y de otras organizaciones religiosas no sancionadas por el Estado padecen desde hace muchos años el hostigamiento de las autoridades y la prisión. Le Thi Hong Lien había participado en varias manifestaciones contra las políticas gubernamentales en materia de religión y había sido detenida en varias ocasiones. Según los informes, ha sido sometida a palizas y abusos durante su encarcelamiento, lo que ha producido un grave deterioro de su salud física y mental. En febrero fue ingresada en el hospital psiquiátrico de Bien Hoa bajo custodia de guardias penitenciarios.