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Las nuevas directrices sobre el aborto ponen en peligro las vidas y los derechos de las mujeres y las niñas

Miles de personas se manifiestan sobre la ley del aborto en Dublín, julio 2013 © Demotix

Las últimas directrices de Irlanda sobre el aborto son meras medidas para la galería que confundirán a los profesionales de la salud y ponen en peligro las vidas y los derechos de las mujeres y las niñas, ha dicho Amnistía Internacional.

“Lo único que realmente ponen en claro estas directrices es el carácter increíblemente restrictivo e impracticable de la actual ley”, ha dicho Elisa Slattery, investigadora sobre derechos sexuales y reproductivos de Amnistía Internacional.

“Elaborar onerosas directrices para aplicar una ley sumamente restrictiva que está desfasada con relación a las normas internacionales de derechos humanos es un ejercicio de futilidad. No basta con dictar directrices para una ley deficiente: se necesita un enfoque totalmente distinto.”

Las directrices emitidas hoy por el Departamento de Salud pretenden garantizar que una mujer o una niña embarazada pueda acceder a un aborto legal cuando hay un “peligro real y sustancial” para su vida.

Ésta es la única excepción que permite la ley irlandesa conocida como Ley de Protección de la Vida durante el Embarazo de 2013. 

Pero en lugar de aclararles la ley a los profesionales de la salud encargados de su aplicación, las directrices reflejan y agravan sus muchas deficiencias.

Fracasan estrepitosamente a la hora de abordar el problema más acuciante que plantea esta ley: cómo deben evaluar exactamente los profesionales de la medicina si un embarazo supone un peligro “real y sustancial” para la vida de una mujer o una niña.

“Las directrices relegan literalmente el bienestar de las mujeres y las niñas a una nota a pie de página”, ha dicho Colm O’Gorman, director ejecutivo de Amnistía Internacional Irlanda.

“Y siguen exigiendo que los profesionales de la salud se embarquen en un ejercicio de equilibrio constitucional cuando deciden si una mujer es candidata a abortar.”

“En lugar de medidas deslavazadas que proporcionan un acceso ilusorio al aborto para salvar la vida de una mujer o una niña, Amnistía Internacional pide a Irlanda que despenalice plenamente el aborto.”

La ley y el marco jurídico irlandés sobre el aborto en el que se inscribe han sido condenados en reiteradas ocasiones por no ajustarse a las normas internacionales de derechos humanos sobre el aborto.

La última fue la mordaz crítica del Comité de Derechos Humanos de la ONU sobre la legislación de Irlanda sobre el aborto. El Comité se mostró particularmente preocupado por la penalización que la Ley hace del aborto, incluso en casos de violación, incesto, grave peligro para la salud de la embarazada y anomalías mortales del feto.

También expresó su preocupación por la forma en que el excesivo escrutinio de las mujeres embarazadas y en riesgo de suicidio que exige la Ley aumenta la angustia de las mujeres.

 

Información complementaria

Información para el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas presentada por Amnistía Internacional, donde la organización planteaba varias de estas cuestiones.

Mi cuerpo, mis derechos es una campaña global de Amnistía Internacional para poner fin al control y la penalización de la sexualidad y la reproducción que ejercen los gobiernos y otros actores. Durante 2014 y 2015, la campaña intentará cambiar la vida de las personas en varios países, entre ellos Irlanda. El objetivo de esta campaña es recordar a los dirigentes mundiales su obligación de respetar, proteger y hacer realidad derechos sexuales y reproductivos. En este enlace puedes encontrar más información.