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Las autoridades muestran su desprecio al rechazar las recomendaciones de la ONU

Londres.- Amnistía Internacional ha criticado a Irán por rechazar unas importantes recomendaciones formuladas por la ONU para mejorar la situación de los derechos humanos en el país.

 

Entre las recomendaciones rechazadas por Irán figuran las relativas a poner fin a la ejecución de personas que eran menores de edad cuando cometieron los delitos, mantener las garantías procesales, investigar las denuncias de tortura, incluidas las de violación; y poner en libertad a las personas detenidas por ejercer pacíficamente sus derechos humanos.

 

Además, la delegación de Irán se limitó a decir que cooperaría con el Consejo de Derechos Humanos.

 

Aunque aceptó una recomendación de cooperar con los expertos de la ONU en derechos humanos, Irán rechazó otras para que permitiera la visita al país del relator especial sobre la tortura del Consejo de Derechos Humanos.  

 

La delegación aceptó la recomendación de respetar la libertad religiosa, pero rechazó otra relativa a poner fin a la discriminación contra los bahaíes.

 

“Al rechazar recomendaciones concretas formuladas por decenas de países, las autoridades iraníes mostraron desprecio hacia sus obligaciones internacionales, exactamente igual que en el trato que dan a sus propios ciudadanos”, manifestó Hassiba Hadj Sahraoui, directora adjunta del Programa para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.

 

“Al prometer considerar las recomendaciones para eliminar la ejecución de personas que eran menores de edad cuando cometieron el delito, las autoridades iraníes están camuflando cínicamente la obligación que ya tienen contraída, en virtud de la Convención de los Derechos del Niño, de no ejecutar a estas personas”, prosiguió Hassiba Hadj Sahraoui.

 

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU, reunido en Ginebra, ha examinado el historial de Irán en materia de derechos humanos, ocasión en que la delegación iraní respondió a una serie de recomendaciones formuladas por otros Estados Miembros de la ONU.

 

La delegación aceptó 123 recomendaciones, reservó su postura sobre otras 20 y rechazó 45.

 

Amnistía Internacional está perpleja por las numerosas contradicciones que implica la aceptación de ciertas recomendaciones y el rechazo de otras.

 

El displicente rechazo de algunas recomendaciones similares a otras aceptadas siembra dudas sobre la voluntad de las autoridades de aplicar las recomendaciones que han aceptado.

 

Irán ha declarado que está investigando casos de tortura y homicidio producidos tras los disturbios que estallaron tras las elecciones presidenciales de junio de 2009.

 

Sin embargo, a pesar de los informes de las investigaciones parlamentarias, aparentemente nadie ha comparecido ante la justicia por el homicidio de Neda Agha Soltan, manifestante pacífica que murió de un disparo en una calle, en junio de 2009, ni por el de Mohsen Ruholamini, que murió bajo custodia en julio de 2009.

 

Por otro lado, Irán ha rechazado recomendaciones sobre investigaciones de denuncias de tortura y homicidios ilegítimos y, por tanto, perpetúa un clima de impunidad.

 

Las autoridades del país han afirmado asimismo que reforzarían la cooperación con las organizaciones de derechos humanos, pero no han respondido a las reiteradas peticiones de Amnistía Internacional de reunirse con miembros de la delegación iraní.  

 

”Para que la situación de los derechos humanos mejore realmente en Irán, las autoridades deben poner fin al doble lenguaje y adoptar medidas concretas, como poner fin a la ejecución de personas que eran menores de edad cuando cometieron los delitos, garantizar la celebración de juicios con las debidas garantías, y acabar con la tortura y la impunidad por todas las violaciones cometidas.”