Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo

Buscar

La visita del secretario general de la ONU a Lesbos debe animar a líderes de la UE a cambiar política errónea sobre refugiados

Refugiados y migrantes afganos en el centro de detención de Moria © ARIS MESSINIS/AFP/Getty Images

La visita pendiente a Grecia del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el 17-18 de junio para expresar su solidaridad con las miles de personas refugiadas y migrantes atrapadas en ese país debería marcar un punto de inflexión en la contumacia de los líderes europeos sobre el mortalmente fallido acuerdo sobre migración UE-Turquía, ha declarado Amnistía Internacional.

El viaje incluirá una reunión con el primer ministro griego Alexis Tsipras en Atenas y una visita a Moria, el principal centro de detención de Lesbos. Casi 8.500 refugiados y migrantes siguen atrapados en condiciones de vida calamitosas en ese y en otros centros de las islas griegas del Egeo.

“Aunque la visita de Ban Ki-moon pondrá de relieve de nuevo la desastrosa realidad de la vida de los refugiados atrapados en las islas griegas, es penoso que sea necesaria su presencia para mostrar a los líderes europeos el daño que han hecho”, afirmó Giorgos Kosmopoulos, investigador sobre derechos de las personas refugiadas y migrantes en Amnistía Internacional, actualmente en Lesbos.

El flagrante desprecio a los derechos humanos y a la dignidad de quienes están atrapados desde la entrada en vigor del acuerdo UE-Turquía, hace casi tres meses, es una mancha en la reputación global de la UE. Cuesta creer que este acuerdo se esté considerando ahora como un modelo para que la UE desplace sus responsabilidades a terceros países. Ya es hora de que los líderes europeos dejen de fingir que Turquía es un país seguro y de poner en peligro a las personas refugiadas de Siria y de otros países.”

En los últimos meses, Ban Ki-moon y otros altos representantes de la ONU han expresado su preocupación por el acuerdo UE-Turquía, que allanó el camino para la posible devolución de miles de refugiados de Grecia a Turquía.

Durante una visita a Lesbos realizada a mediados de abril, el papa Francisco se unió a la condena de la ONU de las violaciones de derechos humanos que siguen cometiéndose en Grecia tras presenciar escenas de desesperación dentro del centro de detención de Moria.