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Llamada de atención a un gigante

La UE debe poner fin a la discriminación de las personas de etnia gitana

Un niño observa como una excavadora destruye hogares durante el desalojo forzoso Casilino 900, Italia, 2009. El campamento de gitanos Casilino 900 fue uno de los más grandes de Europa y ha existido durante 40 años hasta que fue cerrado definitivamente en febrero de 2010. © Christian Minelli

La Unión Europea (UE) no está haciendo lo suficiente para poner fin a la discriminación de las personas de etnia gitana en sus Estados miembros, ha declarado Amnistía Internacional de cara al Día Internacional del Pueblo Gitano, que se celebra el 8 de abril.

“La UE debe aplicar de inmediato el considerable número de medidas de que dispone para sancionar a los gobiernos que no abordan la discriminación de las personas de etnia gitana y la violencia contra ellas”, ha declarado John Dalhuisen, director del Programa Regional para Europa y Asia Central de Amnistía Internacional.

“Estas prácticas son contrarias a las leyes de la UE y a los principios de libertad, democracia y respeto a los derechos humanos sobre los que se fundó la Unión”.

Los seis millones de personas de etnia gitana que se calcula que viven en países de la UE figuran muy por debajo de casi todos los indicadores de desarrollo humano: ocho de cada diez personas gitanas está en situación de riesgo de pobreza y sólo uno de cada siete adultos jóvenes gitanos ha terminado la educación secundaria superior.

Los desalojos forzosos de personas gitanas siguen siendo la norma en lugar de la excepción en varios países europeos, como Rumanía, Italia y Francia. En Madrid, las autoridades han desalojado a 54 familias gitanas del poblado de Puerta de Hierro, sin garantizar a la mayoría de ellas un alojamiento adecuado.

Su educación está segregada en la República Checa, Grecia y Eslovaquia, lo que es contrario a las leyes nacionales y de la UE que prohíben la discriminación racial.

Entre enero de 2008 y julio de 2012 se cometieron más de 120 ataques graves contra personas de etnia gitana y sus propiedades en Hungría, la República Checa, Eslovaquia y Bulgaria, incluidos tiroteos, apuñalamientos e incendios provocados. En numerosos casos, las autoridades del Estado, como la policía, no impidieron estos ataques o no los investigaron exhaustivamente.

En 2000 la UE adoptó la Directiva de Igualdad Racial que prohíbe la discriminación basada en la raza o la etnia en los centros de trabajo, la educación, el acceso a bienes y servicios, la vivienda y la atención médica. Por su parte, la Carta de Derechos Fundamentales de la UE, que entró en vigor en 2009, también prohíbe la discriminación y consagra los derechos a la educación, a la asistencia social, a la vivienda y al trabajo.

Como órgano ejecutivo de la UE, la Comisión Europea tiene facultades para actuar contra los Estados miembros de la UE que incumplan las leyes y la Carta de la Unión.
 
Sin embargo, hasta el momento esto no se ha producido nunca respecto de las políticas y prácticas que discriminan a las personas gitanas o a las de otra minoría étnica.

“La Comisión Europa tiene el poder de tener un impacto duradero en la vida de las comunidades marginadas y discriminadas en Europa como la gitana. Lamentablemente, hasta ahora ha vacilado a la hora de actuar contra los Estados que violan los derechos humanos de los romaníes”, declaró Dalhuisen.

“Lo que vemos es una Comisión que sanciona a los países sobre cuestiones técnicas en áreas como el transporte o los impuestos, por ejemplo, pero no aborda cuestiones de vital importancia para millones de personas, como los desalojos forzosos, la segregación y los ataques motivados por el odio. La UE, galardonada con el Premio Nobel de la Paz, tiene el poder de poner fin a unas prácticas discriminatorias extendidas en muchos de sus Estados miembros. Debe usarlo ya”.

Pide medidas eficaces contra la discriminación
Por eso, Amnistía Internacional pone en marcha una ciberacción a través de www.actuaconamnistia.org, dirigiéndose a Vivian Reding, Comisaria Europea de Justicia, Derechos Fundamentales y Ciudadanía, en la que le recuerda la responsabilidad, la obligación y la capacidad que tiene la Comisión Europea para garantizar el cumplimiento de la ley y luchar contra la discriminación y la violencia de la que la comunidad romaní es víctima.

El informe de Amnistía Internacional titulado Aquí y ahora. Derechos humanos, derechos de los romaníes. Llamada de atención a la Unión Europea es un llamamiento a la UE para que tome medidas resueltas y desempeñe un papel central a la hora de acabar con la discriminación de las personas gitanas en Europa.

Véanse también:
No más desalojos forzosos de romaníes en Europa
La comunidad gitana exige igualdad y derechos humanos

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