Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo

Buscar

La toma y ejecución de rehenes debe cesar inmediatamente

Londres.- Amnistía Internacional condena enérgicamente la decapitación de dos rehenes estadounidenses y pide la libertad inmediata e incondicional de todos los rehenes.

 

"El secuestro y la muerte de civiles son delitos internacionales reconocidos que suponen la violación de los derechos más básicos de la persona, y para los cuales no puede haber justificación”, ha dicho la organización.

 

Los estadounidenses Eugene Armstrong y Jack Hensley fueron secuestrados el 16 de septiembre y ejecutados en los dos últimos días. Según los informes, la autoría del hecho corresponde al grupo Monoteísmo y Guerra Santa (Tawhid wal Yihad), que ha amenazado con matar en las próximas 24 horas al ciudadano británico Kenneth Bigley, secuestrado con los dos estadounidenses y que continúa retenido, a menos que los estadounidenses pongan en libertad a todas las mujeres presas en Irak. Al menos otros 16 rehenes, incluidas dos cooperantes italianas, siguen en manos de distintos grupos armados en el país.

 

En los últimos seis meses, decenas de extranjeros de diferentes nacionalidades, la mayoría de ellos civiles, han sido tomados como rehenes por diversos grupos armados que actúan en Irak para presionar sobre sus gobiernos o sus empresas. Entre los secuestrados hay cooperantes, periodistas, conductores y contratistas privados.

 

"Amnistía Internacional condena el uso de civiles como moneda de cambio en Irak, e insta a los grupos armados a que respeten las normas mínimas del derecho internacional humanitario, la justicia y la humanidad en sus acciones.”

 

La organización también insta a las tropas multinacionales y al gobierno provisional a que mantengan la seguridad y el estado de Derecho, que también respeten las normas internacionales humanitarias y de derechos humanos y que pongan a los autores de estos hechos en manos de la justicia.