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La toma de posesión, una oportunidad para “pasar página” en la espiral de represión

Irán está atrapado en una espiral de represión. Así lo ha manifestado Irene Khan, secretaria general de Amnistía Internacional, la víspera de la toma oficial de posesión de Mahmud Ahmadineyad para su segundo mandato como presidente de Irán. Al mismo tiempo, Irene Khan  ha pedido el fin inmediato de las detenciones, la tortura y los juicios injustos como respuesta a las protestas pacíficas.

 

“La toma de posesión de mañana no debe ser sólo la renovación en el cargo de Mahmud Ahmadineyad, sino también un paso para que el líder supremo y quienes le rodean pasen página respecto a las graves violaciones que han salpicado las últimas semanas y que, desde hace años, son una característica demasiado familiar del gobierno iraní”, ha declarado Irene Khan, actualmente de visita en Turquía.

 

“Los gobiernos de todo el mundo –especialmente los que mantienen fuertes lazos e influencia con las autoridades de Teherán– deben dejar claro a los dirigentes iraníes la necesidad urgente de respetar los derechos humanos”, ha manifestado Irene Khan.

 

“Los dirigentes iraníes deben actuar, y hacerlo ya, para detener la violencia a manos de las fuerzas de seguridad, incluida la milicia Basij, cuyo desprecio por la ley y los derechos humanos ha quedado tan atrozmente en evidencia en las últimas semanas.”

 

“El líder supremo y quienes le rodean deben dar marcha atrás al actual avance hacia la represión y deben respetar los derechos del pueblo iraní.”

 

Como primer paso, Amnistía Internacional pide a las autoridades iraníes que pongan inmediatamente en libertad a cuantos se encuentran detenidos por protestar pacíficamente contra el controvertidísimo resultado oficial de las elecciones presidenciales del 12 de junio, y que garanticen que toda persona acusada de actos de violencia es procesada de acuerdo con las normas internacionales sobre juicios justos.

 

“Es totalmente inaceptable que más de un centenar de personas detenidas por criticar al gobierno o por manifestarse contra él estén aguardando a ser juzgadas a puerta cerrada, sin acceso a abogados o a su familia desde su detención, y entre denuncias que afirman que han sufrido torturas o malos tratos para hacerles ‘confesar’ que han fomentado el descontento”, ha manifestado Irene Khan.

 

“Su juicio parece ser una ‘demostración de poderío’ destinada a ocultar la causa de las protestas, justificar los métodos ilegales utilizados por las autoridades para reprimir las manifestaciones y disuadir a otras personas de que sigan protestando.”

 

Irene Khan ha declarado que el trato que están recibiendo quienes están siendo juzgados contrasta notablemente con la impunidad otorgada a la milicia Basij y otras fuerzas de seguridad: “Son estas supuestas fuerzas de seguridad las que en realidad están cometiendo delitos –delitos contra los derechos humanos– impunemente. Deben rendir cuentas de sus actos, y el líder supremo y sus asociados tienen la obligación de garantizarlo.”

FIN/