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La lucha contra la pena de muerte debe ser una prioridad en la visita de Rajoy a Japón

Mariano Rajoy fotografiado por Iker Parriza, bajo licencia cc-by-sa 3.0 via Wikimedia Commons

Madrid.- Amnistía Internacional se ha dirigido por carta al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para pedirle que en su próxima visita a Japón prevista del 1 al 3 de octubre ponga en práctica su compromiso de trabajar contra la pena de muerte.

El presidente Rajoy tiene la oportunidad de aplicar este compromiso en un lugar concreto, Japón, que se encuentra entre la minoría de países que todavía realizan ejecuciones y, junto a Estados Unidos, es el único del G8 que lo hace. En 2011 no hubo ninguna, pero en 2012  fueron ejecutados seis hombres y una mujer y se impuso la pena capital a otras tres personas.

En Japón, a los presos se les notifica la ejecución con unas horas de preaviso, aunque hay algunos a los que ni siquiera se les dice de antemano. A sus familias normalmente sólo se les informa cuando ya se ha llevado a cabo.

Además de no conocer la fecha de su posible ejecución, las personas condenadas a muerte viven en un estricto régimen de aislamiento: no se les permite hablar entre sí y el contacto con familiares, abogados y otras personas puede estar limitado a visitas de sólo cinco minutos. No están autorizadas salvo para ir al baño y deben permanecer sentadas en su celda. Estas condiciones aumentan su ansiedad y  angustia; y en muchos casos les provocan enfermedades mentales. Para Amnistía Internacional, permitir que una persona en prisión viva durante un largo periodo bajo la amenaza diaria de una muerte inminente es cruel, inhumano y degradante.

La organización solicita al presidente Rajoy que interceda por dos presos japoneses condenados a muerte desde hace más de cuarenta años, y cuya situación es especialmente dramática:

  • Hakamada Iwao está en el corredor de la muerte desde 1968. Tras un juicio injusto fue condenado por el asesinato de su jefe, la esposa de éste y sus dos hijos. Hakamada “confesó” después de 20 días de interrogatorios. En el juicio se retractó y declaró que en los interrogatorios diarios, la policía lo había golpeado y amenazado. Hakamada Iwao es el preso que lleva más tiempo en espera de ejecución en el mundo.  Como consecuencia de los más de 45 años que ha pasado recluido en régimen de aislamiento, Hakamada Iwao padece una enfermedad mental.
  • Okunishi Masaru, lleva en el corredor de la muerte desde 1969. Podría ser ejecutado por el asesinato de cinco mujeres. “Confesó” después de cinco días de largos interrogatorios. En el primer juicio se retractó, declarando que había sido obligado a confesar. Fue absuelto por falta de pruebas, pero un tribunal superior revocó el fallo y lo sentenció a muerte. En la actualidad, su estado de salud es muy grave. El 2 de mayo dejó de respirar y se le practicó una traqueotomía. El 7 de mayo recobró el conocimiento y fue operado el 9 de mayo. Sin embargo, desde entonces no puede respirar por si mismo y continúa en situación crítica.


Tanto a Hakamada Iwao como a Okunishi Masaru se les negó su derecho a asistencia letrada durante los interrogatorios. A Amnistía Internacional le preocupa que ambos fueran condenados a muerte a partir de confesiones obtenidas mediante coacción.

La organización pide a Rajoy que transmita a las autoridades japonesas  la necesidad de que se les conceda una suspensión de las ejecuciones, así como que garanticen que las apelaciones para un nuevo juicio no serán obstruidas por la acusación.

Además, una buena señal hacia la abolición de la pena de muerte en Japón sería la conmutación de todas las condenas y el establecimiento de una moratoria oficial de las ejecuciones, así como una mejora en el trato a las personas condenadas a pena capital, incluyendo el fin del régimen de aislamiento.

Amnistía Internacional reconoce el compromiso desde hace años del Gobierno español en la lucha contra este castigo inhumano, cruel y degradante, demostrado en su participación en la Comisión Internacional contra la Pena de Muerte así como en el apoyo dado al V Congreso Mundial contra la Pena de Muerte celebrado en Madrid en junio pasado. Estas solicitudes al presidente español se enmarcan en este contexto.