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Irlanda: El referéndum sobre el aborto, una oportunidad histórica para votar por la igualdad y la dignidad

Manifestación en Dublín a favor del derecho a decidir. 26 de septiembre de 2015. © AI

“Las mujeres y niñas de Irlanda tienen por fin una oportunidad única para que se reconozca su derecho a decidir lo que ocurre con su cuerpo”, ha declarado Amnistía Internacional con motivo del referéndum sobre el aborto del próximo viernes.

Este referéndum, por el que tanto se ha luchado, dará a la ciudadanía irlandesa la oportunidad de votar sobre la eliminación de la disposición constitucional que prohíbe el aborto en todas las circunstancias salvo si existe riesgo para la vida de la embarazada. La disposición, conocida como Octava Enmienda, convierte la ley sobre el aborto de Irlanda en una de las más restrictivas del mundo.

 



“El viernes tenemos una oportunidad histórica para cambiar la Constitución de Irlanda y eliminar unas restricciones que han causado sufrimientos sin cuento a innumerables mujeres y niñas. No debe perderse esta oportunidad”, dijo Colm O’ Gorman, director ejecutivo de Amnistía Internacional Irlanda.

“Votar ‘sí’ es votar a favor de la igualdad, la dignidad, el respeto y la compasión. Es votar a favor de una Irlanda futura donde se respetan y se protegen los derechos humanos de las mujeres y niñas. Es votar a favor de la esperanza y del fin del exilio de las mujeres que necesitan una atención para la salud sin riesgos”.

La Octava Enmienda viola los derechos humanos de las mujeres y niñas, que abarcan los derechos a la salud, a la vida, a la intimidad, a la igualdad y a no ser discriminadas, y el derecho a no sufrir tratos crueles, inhumanos y degradantes.

Cada día, una media de 10 mujeres y niñas salen de Irlanda para acceder al aborto en otro país. Se calcula que otras tres toman pastillas para abortar importadas sin asesoramiento médico. Con el uso de pastillas para abortar en Irlanda se arriesgan a sufrir una sanción penal, incluida una pena de hasta 14 años de prisión.

“Conseguir este referéndum ha sido una lucha larga y difícil. Llegar hasta aquí ha costado 35 años, 10 gobiernos y una campaña pública masiva, y en este tiempo, las draconianas leyes irlandesas sobre el aborto han causado un sufrimiento inmenso e incluso se han cobrado vidas”, añadió Colm O’ Gorman.

“Esta no es una votación sobre si habrá abortos en Irlanda: las últimas tres décadas han mostrado que la Octava Enmienda no ha detenido la necesidad de unos servicios de aborto. Esta es una votación sobre si las mujeres que se someten a un aborto tienen acceso a un aborto sin riesgos y son tratadas con compasión y dignidad”.