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Primera visita del Presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, a España

España / Egipto: Libertad de expresión, pena de muerte y violencia contra las mujeres, temas que Rajoy debería abordar en este encuentro

Kremlin.ru [CC BY 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by/3.0)], via Wikimedia Commons

Amnistía Internacional se ha dirigido al presidente de Gobierno español, a la Casa Real y al Presidente del Congreso ante la visita oficial que realiza mañana jueves a nuestro país del Presidente de Egipto, Abdel Fatah al Sisi. La organización les ha presentado las principales preocupaciones en materia de derechos humanos relacionadas con este país.

“El presidente egipcio prometió ante Naciones Unidas respetar la libertad de expresión, la independencia judicial y el estado de derecho. Sin embargo, hemos podido comprobar cómo se restringe la libertad de expresión de disidentes y periodistas, cómo se da mayor competencia a los tribunales militares para juzgar a civiles, y cómo se permite que las fuerzas de seguridad empleen la tortura y el uso excesivo de la fuerza impunemente”, señaló Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional España.


Recortes a la libertad de expresión
Las autoridades egipcias han puesto en el punto de mira a quienes critican al gobierno o manifiestan su disconformidad con el mismo. Los profesionales de los medios de comunicación críticos son detenidos, juzgados y condenados. Los grupos vinculados a la proscrita Hermandad Musulmana se han desmantelado, y se imponen nuevas restricciones a las organizaciones de derechos humanos.

Además, las fuerzas de seguridad reprimen las protestas y los tribunales encarcelan a decenas de personas por manifestarse sin autorización, entre ellas a partidarios de Mohamed Morsi, a prominentes activistas de la oposición y a activistas de derechos humanos. La aplicación de la represiva Ley 107 de 2013 permite, incluso, el uso de armas letales contra manifestantes. Una ley que Amnistía Internacional pide se derogue por ser contraria a las normas internacionales sobre el derecho de manifestación.

Amnistía Internacional le ha pedido a Mariano Rajoy que se interese por dos casos por los que está trabajando en estos momentos la organización y pida su inmediata liberación:

 

  • El fotoperiodista Mahmoud Abou Zeid, conocido como Shawkan, está en prisión a la espera de juicio sin que le hayan acusado de ningún delito. Fue detenido cuando tomaba fotografías de la violenta dispersión de la sentada de Rabaa al Adaweya de Ciudad Nasr, en El Cairo, en agosto de 2013. Amnistía Internacional le considera preso de conciencia.   
  • Yara Sallam, defensora de derechos humanos, y otras 21 personas han sido condenadas a dos años de prisión y a dos años de libertad vigilada por incumplir la ley sobre manifestaciones durante una protesta celebrada en El Cairo en junio de 2014. Yara Sallam asegura que no participó en la manifestación, sino que fue arrestada posteriormente en la misma zona. Amnistía Internacional pide un juicio justo para todo el grupo.

La organización pide también un juicio justo ante un tribunal civil del ex presidente, Mohamed Morsi, condenado a 20 años de prisión en un juicio repleto de irregularidades.

Incremento de la pena de muerte
En Egipto se está haciendo un uso de la pena capital a una escala sin precedentes. Tras el derrocamiento de Mohamed Morsi en julio 2013, al menos 400 personas han sido condenadas a muerte en juicios políticos en relación con actos de violencia política, mientras que ningún miembro de las fuerzas de seguridad ha rendido cuentas por los abusos y homicidios cometidos por la policía.

En 2014 se llevaron a cabo al menos 15 ejecuciones y se impusieron un mínimo de 509 condenas a muerte, 400 más que las registradas durante el año anterior. Entre ellas había condenas impuestas tras unos juicios manifiestamente injustos, algunos de ellos colectivos.

Amnistía Internacional recuerda a los gobiernos que tienen la obligación y el deber de proteger los derechos humanos, incluido el derecho a la vida, enjuiciando a los presuntos autores de actos delictivos violentos, pero siempre en juicios compatibles con las normas internacionales y sin recurrir a la pena de muerte en ningún caso.


Violencia y discriminación contra las mujeres
Las mujeres están discriminadas en la ley y en la práctica y sufren elevados niveles de violencia por motivos de género. En un estudio publicado por ONU mujeres en 2013, más del 99 por ciento de las mujeres y niñas egipcias a las que se entrevistó afirmaron haber sufrido algún tipo de acoso sexual.

A pesar de las tímidas reformas parciales acometidas en los últimos tiempos las carencias de la legislación egipcia y la arraigada impunidad siguen fomentando en el país la violencia sexual y de género. Las agresiones en espacios públicos se han multiplicado, especialmente durante las manifestaciones celebradas en la plaza Tahrir de El Cairo, agresiones que permanecen casi en su totalidad impunes. Y no se producen reformas legislativas que eliminen los obstáculos que las mujeres se encuentran en la legislación egipcia cuando son víctimas de violencia sexual o de violencia en el ámbito familiar.

Amnistía Internacional pide al Presidente de Gobierno español que reclame un compromiso eficaz a su homólogo egipcio para acabar con todas las formas de violencia contra las mujeres y con la impunidad de los agresores.

Transferencia de material de defensa español a Egipto
Por último, Amnistía Internacional pide al Gobierno español que suspenda todas las transferencias a Egipto de armas y de otro material militar o de doble uso que puedan ser utilizadas por la policía o el ejército en la represión de protestas mediante el uso excesivo e injustificado de la fuerza para cometer violaciones graves de derechos humanos. O armas que puedan ser utilizadas en intervenciones militares en terceros países donde se ponga en riesgo la vida de civiles, como ha ocurrido en Yemen o en Libia en lo que va de año.