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Es necesario un mecanismo de derechos humanos en la MINURSO

El Frente Polisario tampoco ha dado pasos para poner fin a la impunidad de los abusos cometidos en los años 70 y 80. En la imagen, la 'wilaya' 27 de febrero, campamentos de refugiados de Tinduf. © Oriol Bernad

Nueva ciberacción en www.actuaconamnistia.org para que el Gobierno español apoye la inclusión de un componente de derechos humanos en la Misión de Naciones Unidas para el Sáhara Occidental

 

Madrid.- El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se reunirá este mes de abril para decidir si renueva el mandato de la MINURSO (Misión de Naciones Unidas para el Referendo en el Sáhara Occidental). Amnistía Internacional considera clave que la MINURSO incluya un componente de de vigilancia de derechos humanos.


Esta decisión sería muy importante para quienes viven en el Sáhara Occidental y representaría un paso importante para abordar las violaciones de los derechos humanos tanto en el Sáhara Occidental como en los campamentos de Tinduf (Argelia). Serviría para aportar información fiable e independiente sobre las acusaciones mutuas de violaciones de derechos humanos.


La organización invita a la gente a escribir cartas a las autoridades españolas, a través de www.actuaconamnistia.org, para que apoyen ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas la inclusión del componente de vigilancia de derechos humanos en la MINURSO.


Las protestas que se están extendiendo por el Norte de África y Oriente Próximo ponen en evidencia la importancia de promover los derechos humanos y acabar con la impunidad. Este mecanismo de observación independiente de los derechos humanos sería muy beneficioso para documentar la situación de los derechos humanos en la zona y prevenir las violaciones que se producen.


Situación de derechos humanos en el Sáhara Occidental

Amnistía Internacional lleva varios años denunciando el deterioro de la situación de derechos humanos en la zona. En noviembre pasado se produjeron enfrentamientos violentos al proceder las fuerzas de seguridad marroquíes a desmantelar por la fuerza el campamento de jaimas de Gdim Izik, que la población saharaui había levantado a principios de octubre en el desierto, a unos kilómetros de El Aaiún, para protestar por la marginación de que se sentía objeto y por la falta de trabajo y de vivienda adecuada. Los enfrentamientos violentos estallaron al desmantelar las fuerzas de seguridad el campamento, pero luego se extendieron a El Aaiún, donde tanto manifestantes saharauis como residentes marroquíes llevaron a cabo ataques, en los que incendiaron viviendas, comercios y edificios públicos. A causa de la violencia que estalló en el campamento y en El Aaiún, murieron 13 personas: 11 miembros de las fuerzas de seguridad y 2 saharauis Decenas de saharauis fueron detenidos y golpeados o sometidos a tortura y otros malos tratos.


La condición del Sáhara Occidental, que Marruecos se anexionó controvertidamente en 1975, es una cuestión delicada a los ojos de las autoridades marroquíes, que continúan mostrando poca tolerancia hacia quienes expresan públicamente opiniones en favor de la independencia del territorio. Las autoridades marroquíes continúan teniendo en su punto de mira no sólo a los activistas saharauis que defienden el derecho a la autodeterminación de la población del Sáhara Occidental, sino también a los defensores saharauis de los derechos humanos que vigilan y denuncian las violaciones de derechos humanos que se cometen en la región, los cuales continúan siendo objeto de intimidaciones, hostigamiento, e incluso procesamiento.


Amnistía Internacional también ha alertado de las restricciones a la libertad de expresión y de la ausencia de organizaciones de derechos humanos independientes en los campamentos de Tinduf. El Frente Polisario tampoco ha dado pasos para poner fin a la impunidad de los abusos cometidos en los años 70 y 80.


Información de contexto

La Misión de Naciones Unidas para el Referendo en el Sáhara Occidental (MINURSO)fue establecida en 1991 para organizar un referendo para la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental, siguiendo el acuerdo entre las dos partes del conflicto: el Frente Polisario y el Gobierno de Marruecos.


El mandato de la MINURSO incluye la supervisión del alto el fuego y la organización de un referendo libre y justo. Sin embargo, a diferencia de casi todas las misiones de las Naciones Unidas desplegadas por el mundo, ésta no contempla un mecanismo de observación de los derechos humanos.


El año pasado, algunos miembros del Consejo de Seguridad de la ONU propusieron incluir este mecanismo en el mandato de la MINURSO, pero la propuesta fue rechazada por Francia, uno de los miembros permanentes del Consejo.