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El Presidente Zapatero debe enviar al Presidente Putin un mensaje claro de respeto a los derechos humanos

Madrid.- Con motivo de los encuentros que mantendrán la Unión Europea y la Federación Rusa, el primero de ellos mañana 20 de octubre, y que culminarán con una cumbre entre la UE y Rusia el 24 de noviembre, Amnistía Internacional se ha dirigido por carta al presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, para pedirle que arranque al presidente ruso, Vladimir Putin, un compromiso claro con la defensa de los derechos humanos en Rusia.

 

Estos encuentros representan una oportunidad única para que el presidente ruso reciba un mensaje claro de los países europeos sobre la necesidad de afrontar con determinación la grave situación de derechos humanos que vive el país. El gobierno español debe ejercer su influencia para que la cuestión se trate de manera expresa y no pase desapercibida en la agenda de los encuentros.

 

"La situación de los derechos humanos en Rusia se deteriora día a día y el Gobierno español debe hacer valer su influencia para que esto no ocurra. Sólo así demostrará su compromiso con la defensa y promoción de estos derechos, tantas veces expresado en múltiples foros. Esto supone hacer los esfuerzos necesarios para que el gobierno ruso escuche con claridad las preocupaciones que existen al respecto", asegura Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional en España.

 

Sobre el reciente asesinato de la periodista y defensora de derechos humanos Ana Politkovskaya en Moscú, condenado enérgicamente por Amnistía Internacional y para el que ya se ha pedido una investigación exhaustiva e imparcial, la organización considera que ha sufrido este ataque debido a su labor periodística de informar sobre los abusos contra los derechos humanos cometidos en Chechenia y otras regiones de la Federación Rusa.

 

La aplicación de la nueva ley de ONG empieza a tener sus efectos, como la clausura de la "Sociedad para la Amistad Ruso-Chechena", que parece que responde a una estrategia para terminar con una organización que ha sido clave en la denuncia de las violaciones de derechos humanos en Chechenia.

"El Gobierno español debe expresar su compromiso con los derechos humanos consiguiendo que se trate esta cuestión en la agenda de todos estos encuentros y promoviendo la adopción de acuerdos concretos", continúa Beltrán.

 

Estas son algunas de las mayores preocupaciones de Amnistía Internacional en cuanto a Rusia:

 

· Abusos en el contexto del conflicto en Chechenia. Las detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y tortura a manos de las fuerzas de seguridad persisten. Se han registrado al menos 31.000 desplazados y 5.000 desaparecidos en los últimos seis años.

 

· Graves amenazas e intimidaciones al trabajo de periodistas y defensores de derechos humanos. Las autoridades rusas han intentado restringir la información sobre la situación de los derechos humanos en Chechenia y otras regiones. Muchos de ellos pagan un precio muy alto por ejercer su derecho a la libertad de expresión. Por ejemplo, Stanislav Dmitrievskii (director ejecutivo de la Sociedad para la Amistad Ruso-Chechena, acusado de publicar llamamientos de un dirigente separatista chechenio), Andrey Babitskii (corresponsal de Radio Libertad, detenido y desaparecido durante tres semanas, denunció que había presenciado torturas y malos tratos durante su detención a manos de los servicios de seguridad rusos) o Aslan Davletukaev (de la Sociedad para la Amistad Ruso-Chechena que fue asesinado). Ante estos sucesos que quedan impunes en la Federación Rusa, familiares de las víctimas acuden al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, por lo que son amenazados.

 

· Violencia por motivos racistas. El año pasado, al menos 28 personas murieron a causa de ataques racistas en la Federación Rusa. Además, 366 personas fueron heridas debido al mismo motivo. La cifra podría ser incluso más elevada ya que muchos de los crímenes con tinte racista no se denuncian ante la policía o si se registran no constan como violencia de este tipo. Las investigaciones policiales de estos crímenes no son efectivas y no reflejan su gravedad ni las motivaciones racistas que hay detrás. Las víctimas de los ataques racistas son estudiantes extranjeros y personas que piden asilo así como personas que provienen de la zona del Cáucaso y de Asia Central.

 

· Ley federal sobre Organizaciones No gubernamentales. La entrada en vigor de esta ley en abril pasado limita enormemente la actividad de las organizaciones del país, extranjeras e internacionales que operan en Rusia y muchas de ellas pueden llegar a ver suspendido su trabajo, Amnistía Internacional incluida, lo que representa un serio ataque contra la libertad de asociación y expresión en el país. La labor de las ONG es fundamental en ámbitos tan importantes como el medio ambiente, la educación y la denuncia de violaciones de derechos humanos. La ley y sus procedimientos de aplicación permiten arbitrariedades y una vigilancia excesiva de las organizaciones por parte de las autoridades.

 

· Violencia contra la mujer. Siguen aumentando los casos de violencia contra la mujer en el ámbito familiar en la Federación Rusa. Cada hora, en la Federación Rusa, muere una mujer a manos de su pareja actual o anterior. Al menos 9.000 mujeres mueren cada año como resultado de la violencia doméstica. Las autoridades han hecho muy poco para abordar esta problemática. Muy pocos son los casos que terminan en los tribunales. Por ejemplo, en Moscú no hay ningún refugio para mujeres que huyen de la violencia en el ámbito familiar.

 

Información General

En julio de 2004, el Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación español viajó a Rusia. Posteriormente, en diciembre de 2004 lo hizo el Presidente del Gobierno, y unos meses después participó en una Cumbre a cuatro entre Francia, Alemania, Rusia y España. En esas y otras ocasiones, el Gobierno español pareció ignorar las graves violaciones de derechos humanos que tienen lugar en la Federación Rusa, en especial en el marco del conflicto en Chechenia, así como el alarmante recorte de libertades en ese país a la sombra de la "guerra contra el terrorismo".

 

En la última visita que realizó a España Vladimir Putin, los pasados días 8 y 9 de febrero, Amnistía Internacional hizo públicas sus preocupaciones sobre la precaria situación de los derechos humanos en Rusia, instando a las autoridades españolas a que priorizaran este asunto en sus relaciones bilaterales. En este contexto y durante un acto público celebrado a las puertas de la Embajada de este país en España, la organización contó con el testimonio de la periodista y activista rusa Oksana Chelyskeva, subdirectora de la Sociedad para la Amistad Ruso-Chechena y víctima de acosos y abusos. Ocho meses después la situación en el país sigue deteriorándose y siendo aún más crítica.

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