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El Gobierno central debe proteger a los residentes de Kufra ante enfrentamientos entre milicias

Encuentro con representantes del Consejo Nacional de Transición Libio. Autor: ALDEADLE bajo licencia CC BY-NC-SA 2.0

Ante la reanudación de los enfrentamientos entre milicias armadas, Amnistía Internacional afirma que el Consejo Nacional de Transición libio debe tomar medidas que garanticen la protección de los residentes de la ciudad suroriental de Kufra de los disparos efectuados de manera indiscriminada, así como su acceso inmediato a asistencia médica.

El viernes se desataron los combates entre milicias armadas en Kufra cuando un hombre de la comunidad tabu perdió la vida a manos de agresores no identificados. Según residentes locales y profesionales médicos, ha habido 10 víctimas mortales y más de 30 personas heridas.

El Consejo Nacional de Transición debe redoblar sus esfuerzos para poner fin a estos enfrentamientos que se están cobrando vidas entre la población de Kufra” ha manifestado Hassiba Hadj Sahroui, directora adjunta del Programa de Amnistía Internacional para Oriente Medio y Norte de África.

Debe garantizar el acceso de los heridos a asistencia médica sin discriminación. Si los hospitales locales no pueden hacer frente al número creciente de heridos, los casos críticos deben ser remitidos a instalaciones donde los afectados puedan recibir el tratamiento que precisan.”

Según han relatado residentes a Amnistía Internacional, el barrio de Qurdufai, mayoritariamente habitado por tabus, ha sido bombardeado por milicias árabes con ametralladoras antiaéreas y morteros. Algunos se quejaron incluso de cortes en el suministro de agua y electricidad.

Aisha Mohamed resultó muerta el sábado cuando las bombas alcanzaron su domicilio en Qurdufai, según el testimonio de residentes locales.

Profesionales médicos que trabajan en una clínica improvisada en el afectado barrio de Qurdufai contaron a Amnistía Internacional que habían atendido al menos a 8 mujeres y 10 niños desde el comienzo de la violencia, la mayoría por heridas de bala y lesiones causadas por metralla.

El lunes llevaron a la clínica a una niña de seis años, perteneciente a la familia de Jaballah Ali, con heridas de metralla por todo el cuerpo tras el bombardeo de su casa en la zona de Qurdufai.

Otra clínica situada en un barrio habitado por tabus, Clínica Libia, también tiene dificultades para asumir el número de heridos, entre ellos una mujer de avanzada edad que presenta heridas de metralla.

Profesionales médicos y voluntarios que trabajan en ambas clínicas se han lamentado de la grave escasez de suministros médicos y de personal médico formado, y señalan que los tabus heridos evitan acudir al hospital principal de Kufra por miedo a ser atacados por las milicias árabes.

En febrero, los enfrentamientos entre milicias causaron más de un centenar de muertos en Kufra antes de que los esfuerzos de reconciliación y la intervención del Ejército Nacional Libio pusieran fin temporalmente a la violencia.

También hubo enfrentamientos de milicias en marzo en la ciudad meridional de Sabha, que se saldaron con más de 150 muertos y 350 heridos según las organizaciones humanitarias. Durante el régimen de Muamar Gadafi, miembros de la comunidad negra tabu de Libia sufrían discriminación autorizada por el Estado.  

Los miembros de esta comunidad han sufrido desalojos forzosos, detención arbitraria y privación de libertad, y a menudo se les deniega el documento de identidad, el permiso de conducir y el pasaporte. Algunos tabus siguen siendo objeto de discriminación por parte de las comunidades árabes.

Además, las comunidades árabes de la zona han acusado a tabus de otros países, como Chad y Sudán, de entrometerse en los asuntos del país y sacar provecho de los enfrentamientos.