Actuamos por los derechos humanos
en todo el mundo

Buscar

El ejército debe poner fin a los ataques contra manifestantes en la nueva oleada de violencia

Imágenes de los enfrentamientos entre manifestantes y agresores en Cairo esta semana. © KHALED DESOUKI/AFP/GettyImages

Los enfrentamientos mortales en El Cairo entre atacantes desconocidos y manifestantes han hecho que Amnistía Internacional reitere su llamamiento al ejército egipcio para que proteja a los manifestantes en la oleada de violencia creciente previa a las elecciones presidenciales.

El miércoles por la mañana, grupos de personas armadas se enfrentaron con los participantes en una sentada que había comenzado el viernes por la noche en las proximidades del Ministerio de Defensa, en El Cairo.

Inicialmente, el ejército y las fuerzas de seguridad apenas hicieron nada para detener los enfrentamientos, que se produjeron en el barrio de Abbaseya. Estos sólo cesaron hacia la una, tras la llegada al lugar de las tropas, que llevaban vehículos blindados, y de la policía antidisturbios fuertemente armada.

“La intervención del ejército se produjo varias horas tarde”, declaró Philip Luther, director del Programa Regional para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.  

"Parece que en el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas que gobierna Egipto no existe la voluntad de prevenir estos trágicos sucesos. Después del ataque del fin de semana, las autoridades debían haber estado preparadas para la violencia."

El incidente se ha producido después de varios ataques contra manifestantes cerca del Ministerio de Defensa durante el fin de semana, que se saldaron con un muerto y más de cien personas heridas. Los manifestantes se habían congregado para mostrar su apoyo a un político excluido de las elecciones presidenciales y para pedir el fin del gobierno militar.

Un manifestante dijo a Amnistía Internacional que había visto a unos hombres disparando a los manifestantes con pistolas y escopetas, así como lanzando cócteles molotov y piedras. Según los informes, los manifestantes respondieron a la agresión y también lanzaron piedras y cócteles molotov. Decenas de personas resultaron heridas.

Las autoridades egipcias afirman que en la violencia murieron siete personas, aunque según fuentes no oficiales, la cifra de fallecidos oscila entre 11 y 20. Un médico dijo a Amnistía Internacional que había visto seis cadáveres.

Fuentes médicas declararon a Amnistía Internacional que algunos de los fallecidos y heridos tenían heridas de bala y de perdigones. Según los informes, una persona había sido degollada. Se prevén más manifestaciones en El Cairo esta noche en apoyo a los manifestantes y contra el régimen militar.

Amnistía Internacional ha tenido conocimiento de que, durante los enfrentamientos, grupos de hombres armados impidieron que los manifestantes fueran atendidos en el Hospital Universitario de Ain Shams (Hospital Demerdash).

Un manifestante dijo a la organización que las ambulancias sólo pudieron acceder con facilidad a la zona después de la llegada del ejército. Aún no está claro quién es el responsable de los ataques contra los manifestantes. Tanto durante el gobierno del ex presidente Mubarak como con el gobierno del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas de Egipto, han sido frecuentes las agresiones de manifestantes a manos de grupos de personas no identificadas.

A menudo estos grupos acompañan al ejército y a las fuerzas de seguridad en la dispersión de manifestaciones.

Las elecciones presidenciales se celebrarán el 23 y el 24 de mayo.