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El Consejo de Seguridad de la ONU no debe abandonar a la población civil atrapada en el conflicto de Gaza

London.- Amnistía Internacional ha instado al Consejo de Seguridad de la ONU a actuar de una manera firme y decidida para abordar la situación cada vez más grave que afecta a la Franja de Gaza y la zona sur de Israel.

La magnitud de la destrucción y el número de muertes causadas entre la población civil de Gaza no tienen precedentes. El Consejo de Seguridad de la ONU no debe permanecer en silencio. El Consejo puede y debe actuar, y debe hacerlo sin más dilación”, ha declarado Malcolm Smart, director del Programa Regional para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.

Preocupa de manera creciente la seguridad de la población civil de la zona, y en especial del millón y medio de palestinos y palestinas atrapados en la Franja de Gaza, que se enfrentan a una crisis humanitaria que se agrava cada vez más en medio de los continuos ataques de Israel y tras muchos meses de bloqueo.

El Consejo de Seguridad de la ONU tiene el deber fundamental de ayudar a asegurar que las partes en conflicto respetan las normas del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos –ha señalado Malcolm Smart–. Es imprescindible que el Consejo apruebe con urgencia una resolución en la que se condenen enérgicamente los ataques lanzados tanto por Israel como por Hamás contra la población civil y se exija el cese inmediato de los bombardeos.

Amnistía Internacional ha afirmado que el Consejo de Seguridad de la ONU debe exhortar a Israel a que levante las restricciones que pesan sobre la entrada de ayuda humanitaria en Gaza –medicamentos, alimentos, combustible y otros artículos indispensables que se necesitan con urgencia para aliviar el sufrimiento de la población civil– y a que permita el acceso sin trabas a la Franja de Gaza de personal de ayuda humanitaria, de derechos humanos y de los medios de comunicación.

Desde principios de noviembre, las fuerzas armadas israelíes impiden la entrada a la Franja de Gaza de personal de ayuda humanitaria y de los medios de comunicación, salvo contadas excepciones –ha indicado Malcolm Smart–. Ahora se necesita urgentemente la presencia de este personal para que evalúe de forma independiente las necesidades humanitarias e informe acerca de la situación sobre el terreno, incluidos los abusos cometidos contra las normas del derecho internacional.

Amnistía Internacional también ha exhortado al Consejo de Seguridad de la ONU a estudiar la posibilidad de desplegar un contingente de observadores internacionales.

La población civil de ambas partes en conflicto sigue pagando un precio muy alto. Esta situación podría aliviarse si se desplegara un contingente de observadores internacionales con el mandato de, entre otras cosas, verificar el cumplimiento del derecho internacional tanto por Israel como por el gobierno palestino en Gaza”, ha declarado Malcolm Smart.

Información general
Más de 500 personas han muerto en la Franja de Gaza a causa de los bombardeos aéreos y otros ataques lanzados por Israel desde el 27 de diciembre de 2008. Entre las personas muertas había más de 100 civiles desarmados, incluidas decenas de niños y niñas, así como unos 165 agentes de la policía civil que no participaban en el conflicto. Más de 2.000 civiles palestinos han resultado heridos.

Aunque en muchos casos las fuerzas israelíes han atacado y dado muerte a combatientes palestinos, incluidos dirigentes de Hamás, en otras ocasiones han atacado edificios civiles que no se utilizaban para fines militares. Los ataques se han dirigido contra civiles, entre ellos cadetes de la policía, o han sido desproporcionados, poniendo en peligro de manera temeraria a la población civil y causando un número creciente de muertes. Se cree que el número de muertes de civiles aumentará aún más como consecuencia de la incursión terrestre iniciada por las fuerzas israelíes el 3 de enero y del uso de armamento pesado en zonas civiles densamente pobladas.

Durante el mismo periodo, cinco israelíes han perdido la vida, entre ellos tres civiles muertos durante ataques con cohetes lanzados por grupos armados palestinos desde la Franja de Gaza.

Entre las personas muertas como consecuencia de los ataques aéreos israelíes figuran:

  • Abed Rabbo al-Astal, de 8 años de edad, su hermano Muhammad, de 12, y su primo ‘Abd-al-Sattar, de 10, murieron la tarde del 2 de enero mientras jugaban cerca de su casa en el pueblo de Al Qarara, al este de Jan Yunis (en el sur de Gaza).
  • Sujud Dardsawi, de 13 años, fue herida de muerte el 2 de enero en su casa del barrio de Shaja’iya, en Ciudad de Gaza.
  • Ihab al-Madhoun, médico, y Muhammad Abu Hasida, paramédico que lo acompañaba, murieron el 31 de diciembre cuando trataban de evacuar a personas heridas durante un ataque lanzado previamente en la zona oriental de Ciudad de Gaza. Su ambulancia resultó dañada durante el ataque aéreo.
  • Un guardia nocturno perdió la vida el 3 de enero cuando el edificio de la International School (conocida como American School, pese a que no está vinculada con el gobierno de EE. UU.), en el norte de Gaza, fue destruido por un ataque aéreo israelí. Considerada una de las mejores instituciones de enseñanza privadas de Gaza, esta escuela dicta cursos para cientos de niños y niñas, desde el jardín de infancia hasta los 12 años.


Además de los ataques aéreos, las fuerzas israelíes han lanzado ataques con armas de artillería –armas de notoria imprecisión que no deben utilizarse en zonas densamente pobladas–, en ocasiones desde lanchas cañoneras a lo largo de la costa de Gaza.

Los aviones israelíes han lanzado folletos sobre el territorio de Gaza en los que se advierte a la población que debe abandonar la zona, aunque se le impide físicamente hacerlo, lo cual siembra el pánico y la confusión. Al igual que los mensajes telefónicas transmitidos por las fuerzas armadas de Israel a residentes de la Franja de Gaza advirtiéndoles de que deben abandonar sus hogares para escapar a los ataques, el uso de folletos parece ser aleatorio en todas partes del territorio de Gaza.

Un residente de Gaza, simpatizante del partido Fatah, encabezado por el presidente palestino Mahmoud Abbas, ha dicho a Amnistía Internacional:

Mis hijos ven los folletos y enloquecen de terror. Quieren huir de casa, pero no tenemos dónde ir. Mi familia y la familia de mi esposa viven cerca de la frontera, en zonas aún más peligrosas. Tampoco podemos quedarnos fuera, pues es igualmente peligroso; han matado a niños y niñas que andaban o jugaban en la calle. No hay electricidad, no podemos siquiera encontrar comida, y no estamos seguros siquiera en nuestras propias casas. No tenemos ninguna vinculación con Hamás –yo mismo he sido detenido y hostigado por Hamás–, pero los bombardeos israelíes son indiscriminados. Nadie está a salvo.

Durante las dos últimas semanas, los combates han agravado la crisis humanitaria causada por el bloqueo israelí de la Franja de Gaza, bloqueo que ha estado en vigor, sin interrupción, desde junio de 2007. La ONU y organismos internacionales de desarrollo informan de que la zona se ve afectada por una grave escasez de alimentos y la población no puede satisfacer sus necesidades más básicas.

Según el Comité Internacional de la Cruz Roja, los bombardeos de Israel han causado daños en el sistema de suministro de agua, lo cual obstaculiza el acceso de algunas familias a fuentes de agua potable; además, a los hospitales se les están agotando las reservas de medicamentos esenciales y su suministro de energía eléctrica depende de generadores poco fiables.

Las autoridades del hospital pediátrico de Gaza han informado de que la mayoría de los cristales de las ventanas del edificio han sido destrozados por el impacto de las explosiones, obligándolas a usar láminas de plástico para impedir que entre el aire frío.

El 2 de enero, un bombardeo aéreo causó daños en una tubería que proporcionaba agua a 30.000 residentes del campo para refugiados de Nuseirat, al sur de Ciudad de Gaza. Los continuos bombardeos israelíes hacen que resulte sumamente peligroso intentar reparar los daños sufridos.

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