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El Consejo de Derechos Humanos de la ONU debe ayudar a la población civil atrapada en el conflicto de Gaza

Amnistía Internacional pide al Consejo de Derechos Humanos de la ONU que, con todos sus miembros unidos en una sola voz, pida el fin inmediato de los ataques contra civiles y las demás violaciones graves del derecho internacional de los derechos humanos y humanitario perpetradas en el conflicto de Gaza cuando se reúna en sesión extraordinaria el 9 de enero para hablar de la crisis.


El Consejo debe pedir medidas concretas para detener y aliviar la catástrofe humanitaria que se extiende sobre Gaza, donde se encuentran atrapados y expuestos a peligros inaceptables 1,5 millones de civiles. Debe exigir también el fin de los ataques indiscriminados con cohetes, que ponen en peligro a civiles del sur de Israel.

El Consejo tiene que pedir a todas las partes en el actual conflicto – Israel, Hamás y otros grupos armados palestinos – que pongan fin de inmediato a todos los ataques ilegales contra civiles y a las demás violaciones graves del derecho internacional de los derechos humanos y humanitario.

Debe exigir que se acuerde de inmediato una tregua humanitaria que permita al menos suministrar productos de primera necesidad a la población civil en situación desesperada, evacuar y atender a los heridos y enterrar a los muertos, garantizar la seguridad de los trabajadores de los organismos humanitarios y ofrecer a los civiles la oportunidad de buscar un refugio seguro contra los combates. La interrupción de los bombardeos durante tres horas diarias introducida por Israel ayer, un día después de que sus soldados bombardearan una escuela de la ONU matando a unos 40 palestinos, dista mucho de ser adecuada y apenas ha permitido aliviar la situación de la población civil de Gaza.

El Consejo debe pedir a Israel que permita de inmediato el acceso sin restricciones de los trabajadores de los organismos de derechos humanos y humanitarios y los periodistas a Gaza, donde se les prohíbe entrar, con contadas y breves excepciones, desde principios de noviembre de 2008. Se necesita con urgencia su presencia para garantizar que se evalúan las necesidades humanitarias y se informa de la situación sobre el terreno, incluidas las violaciones del derecho internacional, de manera independiente.

Todos los días surgen indicios de posibles crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad. El Consejo no debe hacer caso omiso de ellos. Tiene que ejercer su autoridad para pedir que se lleve a cabo con urgencia una investigación exhaustiva e imparcial y se haga rendir cuentas a los responsables de este tipo de delitos o de otras violaciones graves del derecho internacional. El Consejo debe desempeñar un papel sustancial a la hora de garantizar que tal investigación se inicia sin demora y corre a cargo de un órgano formado por expertos independientes, con la debida experiencia y de integridad reconocida, que cuenten con los medios necesarios y estén dispuestos a viajar a la zona del conflicto tan pronto como las condiciones de seguridad lo permitan.

Cuando corresponda, los Estados deben estar dispuestos también a realizar investigaciones criminales sobre estos delitos e iniciar enjuiciamientos ante sus propios tribunales si hay pruebas que lo justifiquen.

El Consejo debe también insistir en que todos los observadores internacionales desplegados en la zona en el marco de una resolución del conflicto tengan competencia plena para investigar e informar de todo abuso contra los derechos humanos o el derecho internacional humanitario que cometa cualquiera de las partes en el conflicto, y  comprometerse a tomar las medidas adecuadas en respuesta a los informes sobre tales abusos.

Información complementaria
En Gaza, una de las zonas más densamente pobladas del mundo, se encuentran atrapadas 1,5 millones de personas, que están expuestas al fuego constante de la artillería y otros bombardeos efectuados por las fuerzas israelíes mientras continúan enfrentadas a combatientes palestinos. En los 12 días transcurridos desde que Israel lanzó su ofensiva sobre Gaza, han muerto más de 670 palestinos, muchos de ellos civiles, incluidos decenas de niños. Asimismo, han resultado heridos alrededor de 3.000 palestinos, entre ellos muchos niños y otros civiles también. Los ataques aéreos y de artillería israelíes han destruido infraestructura básica, hay escasez de agua y alimentos y los hospitales están atestados y se están quedando sin medicinas.

Los grupos armados palestinos continúan disparando indiscriminadamente cohetes contra el sur de Israel. En los últimos 12 días han muerto a causa de tales ataques cuatro israelíes, tres de ellos civiles, y han resultado heridos otros civiles.