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El acuerdo sobre el cambio climático debe garantizar que no se excluye y margina más a los pobres

Copenhague.- Los líderes políticos que se van a reunir en Copenhague la próxima semana deben alcanzar un acuerdo justo, ambicioso y vinculante sobre el cambio climático y no excluir ni marginar más a los pobres del mundo, han declarado Mary Robinson e Irene Khan.

Mary Robinson —ex presidenta de Irlanda, ex Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y presidenta de la Iniciativa para una Globalización Ética— e Irene Khan —secretaria  general de Amnistía Internacional— han participado en una conferencia organizada por Amnistía Internacional para debatir el impacto del cambio climático sobre los derechos humanos, en el periodo previo a la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático (COP15).



Mary Robinson e Irene Khan han emitido la siguiente declaración conjunta:

 

Lo cruel del cambio climático global es que, mientras que el problema está causado en gran medida por las emisiones de los países más ricos, son los más pobres quienes pagarán el precio. Si los gobiernos no actúan en Copenhague el próximo mes, los derechos humanos básicos para las comunidades más pobres y marginadas del mundo penderán de un hilo. Los derechos a los alimentos, al agua, al alojamiento y a la salud corren el riesgo de ser socavados por el cambio climático. Es urgente y necesario alcanzar un acuerdo ambicioso, justo y vinculante en la COP15 de Copenhague.

 


Afirmando que los efectos del cambio climático afectarán sobre todo a las personas que experimentan abusos contra los derechos humanos porque son pobres y vulnerables, como las mujeres y los pueblos indígenas, Mary Robinson e Irene Khan advirtieron de que si los gobiernos no cumplen sus obligaciones en materia de derechos humanos cuando respondan al cambio climático, se podría reforzar el vínculo que une la denegación de derechos y la vulnerabilidad ante el cambio climático. Puesto que los gobiernos tienen la obligación legal de abordar la desigualdad y la no discriminación, ambas líderes han pedido políticas de adaptación y mitigación que den prioridad a aquellas personas cuyos derechos corren más peligro debido a las constantes de discriminación.


Advirtiendo de que miles de millones de los habitantes más pobres del planeta sufren los efectos negativos del cambio climático, no obstante lo cual no son el centro de la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático, Robinson y Khan han reclamado un enfoque urgente, centrado en las personas, para contrarrestar el cambio climático y garantizar el futuro de las generaciones venideras, y han instado a los gobiernos a que realicen consultas adecuadas y significativas con las personas afectadas, implicándolas en la toma de decisiones sobre las estrategias de adaptación y mitigación que afectarán a sus vidas.


“Ya ha terminado la época en que políticos y ciudadanos podían imaginar el cambio climático como un problema para el futuro”, advirtió Mary Robinson.


“El cambio climático es una amenaza para la supervivencia y el disfrute de los derechos humanos. Si no nos ocupamos de él, nadie tendrá un mundo seguro.”


“La lucha contra la pobreza y la lucha contra el cambio climático son una lucha integral por los derechos de las personas marginadas de este mundo”, dijo a su vez Irene Khan


“Si no abordamos el cambio climático, todos los beneficios de la erradicación la pobreza podrían ser inútiles.”


Las dos líderes de los derechos humanos pidieron a la opinión pública que apoyara la campaña Tck Tck Tck (www.tcktcktck.org).



Nota para periodistas


TckTckTck es el eje de campaña de las más de cincuenta organizaciones internacionales que forman parte de la Campaña Global de Acciones por el Clima. Casi diez millones de simpatizantes de TckTckTck han pedido que se adopte un acuerdo ambicioso, vinculante y justo en la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático (COP15).

 

La campaña Exige Dignidad de Amnistía Internacional tiene por objetivo poner fin a las violaciones de derechos humanos que provocan e intensifican la pobreza global. La campaña está movilizando a personas de todo el mundo para exigir a gobiernos, empresas y otras personas y entidades con poder que escuchen las voces de quienes viven en la pobreza y reconozcan y protejan sus derechos.


Una delegación de Amnistía Internacional participará en la COP15.