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Dos años de secuestro de los derechos humanos

Barcelona.-Dos años después de la llegada de los primeros detenidos a la base militar estadounidense en la bahía de Guantánamo, Cuba, esta base se ha convertido en sinónimo de la búsqueda de un poder sin límites por parte del Gobierno de Estados Unidos y su desprecio por el Estado de derecho. Amnistía Internacional afirma que: “La reclusión de cientos de hombres en la Bahía de Guantánamo sin cargos ni juicio (en algunos casos desde hace dos años) constituye una afrenta a la justicia y una violación de la dignidad humana”.

 

La organización insiste en que se ponga fin al «vacío jurídico» existente en Guantánamo mediante la liberación inmediata de todas las personas que permanecen allí recluidas sin cargos y el acceso a la prisión a observadores independientes.

 

Mientras los detenidos entran en su tercer año de reclusión en celdas diminutas, las 24 horas del día y sin acceso a procedimiento judicial alguno, parece que el actual gobierno estadounidense considera que la dignidad humana deja de ser no negociable cuando se trata de "seguridad nacional".

 

Según la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, de septiembre de 2002, el país "debe mantenerse firme en lo que se refiere a las cuestiones no negociables de la dignidad humana", cuestiones que incluyen "el Estado de derecho" y los "límites al poder absoluto del Estado". Por su parte, la Estrategia Nacional para Combatir el Terrorismo, de febrero de 2003, concluye diciendo básicamente lo mismo, y añade: "Comprendemos que un mundo en el que estos valores sean abrazados como normas, sin excepción, será el mejor antídoto para la expansión del terrorismo. Ese es el mundo que debemos construir hoy".

 

“Sin embargo, en vez de eso, Estados Unidos ha construido un campo de reclusión en la bahía de Guantánamo y lo ha llenado de más de 600 detenidos de 40 nacionalidades, algunos de ellos niños”, asegura Amnistía Internacional.

 

El Tribunal Supremo de EE.UU. ha anunciado que dictaminará en breve si los tribunales estadounidenses tienen jurisdicción sobre los detenidos en Guantánamo. Si este tribunal decidiera que no, estaría abriendo las puertas a un mundo en que se aceptan sin más las detenciones arbitrarias.

 

Los ciudadanos que lo deseen pueden escribir directamente al presidente Bush a través de la página web: www.es.amnesty.org para pedirle justicia para los detenidos en Guantánamo.

 

Presos Irak versus Presos Afganistán

 

En enero de 2002, en un aparente intento de actuar sin las trabas de normas y regulaciones, el gobierno del presidente Bush hizo caso omiso de los Convenios de Ginebra e instauró un «vacío jurídico» en la Bahía de Guantánamo. Pese a que el gobierno de Bush ha reconocido la condición de prisioneros de guerra a cientos de detenidos en Irak, en donde se han dado no obstante varios incumplimientos de la Convención de Ginebra, sigue negando dicha condición a los detenidos en el transcurso del conflicto en Afganistán. Además, sigue negando a estas personas los derechos más básicos que deben garantizarse a los sospechosos de delitos, a saber, el derecho a recibir asesoramiento jurídico, a saber de qué delitos se les acusa, el derecho a la defensa y el derecho a ser liberados si no existen contra ellos cargos por delitos reconocidos.

 

Aunque Amnistía Internacional pide, y acogería con satisfacción, la liberación de los detenidos de la base, siente un gran preocupación ante la posibilidad de que algunos ex detenidos sufran violaciones graves de derechos humanos, incluidas torturas y la ejecución, si son devueltos a sus países de origen. Estos países incluyen China, Yemen, Arabia Saudí y Rusia.

 

Caso Hamed Abderraman Hamed, preso español en Guantánamo

 

Amnistía Internacional considera que el Gobierno español no ha intervenido con determinación ante las autoridades estadounidenses para asegurarse de que se respetaban los derechos humanos del ciudadano español, Hamed Abderraman Hamed, detenido por las autoridades pakistaníes y entregado a las estadounidenses en Afganistán, sin que mediara trámite de extradición alguno. Hasta el momento no ha habido una condena expresa por parte de España ante la flagrante violación de los derechos humanos y el derecho internacional por parte de Estados Unidos a este y el resto de detenidos en la base de Guantánamo.

 

Los familiares del preso español siguen sin saber absolutamente nada de él, desde hace un año. Desde julio ningún representante del Gobierno se ha dirigido a ellos para comunicarles siquiera el estado de salud de Hamed Abderraman Hamed.

 

Amnistía Internacional se ha dirigido, además, a todos los partidos políticos españoles, de cara a las próximas Elecciones Generales, para que no se tolere que “al amparo de la guerra contra el terrorismo emprendida desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, se produzcan situaciones como las de los detenidos en Guantánamo”.