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Dos activistas encarceladas inician una huelga de hambre

Jalila al Salman permanece detenida desde el 29 de marzo y ha sido presuntamente torturada. © Particular

Londres.- Dos mujeres activistas bahreiníes detenidas por su participación en protestas a favor de reformas han iniciado una huelga de hambre para pedir su libertad.

Roula al Saffar, presidenta de la Sociedad de Enfermería de Bahréin, y Jalila al Salman, vicepresidenta de la Asociación de Profesores de Bahréin, permanecen arrestadas cerca de la capital, Manama, desde hace varios meses. Ambas mujeres afirman que han sido torturadas bajo custodia.

"La decisión de Jalila al Salman y Roula al Saffar de iniciar una huelga de hambre es un intento desesperado por protestar contra su encarcelamiento y el trato recibido”, ha expresado Philip Luther, director adjunto del Programa Regional para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.

"Amnistía Internacional siente gran preocupación ante el hecho de que puedan haber sido encarceladas únicamente por su participación en las manifestaciones, en cuyo caso ambas serían presas de conciencia y deben ser liberadas de forma inmediata e incondicional.”

Son las dos únicas mujeres bahreiníes que continúan en la cárcel a la espera de juicio por cargos relacionados con las manifestaciones. En estos momentos comparten celda en un centro de detención ubicado en Issa, al sur de Manama. Otras mujeres que participaron en las manifestaciones se encuentran a la espera de juicio, pero han sido puestas en libertad bajo fianza.

Jalila al Salman formaba parte del grupo de directivos de la Asociación de Profesores de Bahréin que fueron arrestados en Manama después de que la asociación convocase una huelga de profesores durante las protestas generalizadas de marzo a favor de reformas.

Roula al Saffar
se encontraba entre el grupo de profesionales de la salud acusados de cometer graves delitos durante las manifestaciones, incluido el robo de medicamentos. El grupo niega rotundamente tales acusaciones.

Al parecer, Jalila al Salman fue víctima de palizas durante los primeros días de su detención, y Roula al Saffar ha denunciado que fue sometida a palizas, electrochoques e insultos durante los primeros 11 días que permaneció detenida.

“Las autoridades bahreiníes deben investigar de forma exhaustiva y sin dilación estas denuncias de tortura, especialmente porque parecen formar parte de prácticas muy extendidas de malos tratos contra los manifestantes detenidos, lo cual resulta preocupante”, ha dicho Philip Luther.

Jalila al Salman se enfrenta a un juicio por cargos como “incitar al odio contra el régimen” y “pedir el derrocamiento y el cambio de régimen por la fuerza”.

Amnistía Internacional ha podido saber que las dos mujeres han iniciado una huelga de hambre para protestar por el hecho de que continúan encarceladas, mientras que otras personas han sido puestas en libertad bajo fianza, así como por las torturas a las que han sido sometidas bajo custodia, según afirman.

Desde el comienzo en febrero de las manifestaciones a favor de reformas en Bahréin, al menos 500 personas han sido detenidas y cuatro han muerto en extrañas circunstancias bajo custodia. Casi 2000 personas han sido despedidas o expulsadas de sus puestos de trabajo.

Muchas de las personas detenidas, entre ellas profesionales de la salud y destacados activistas de la oposición, fueron llevadas ante tribunales militares por dirigir las protestas y, en algunos casos, pedir un cambio de gobierno.