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Día Internacional de la Mujer enturbiado por la prolongada detención de decenas de mujeres

Decenas de mujeres en Irán se encuentran detenidas arbitrariamente por sus actividades políticas pacíficas o por su trabajo de defensa de los derechos humanos. En la imagen, acto de AI Canadá para denunciar las ejecuciones y las detenciones arbitrarias en Irán. © Amnistie internationale Canada francophone

Londres.- Amnistía Internacional ha pedido hoy a las autoridades iraníes que pongan de inmediato en libertad a todas las mujeres detenidas arbitrariamente en Irán, entre las que se encuentran activistas políticas, defensoras de derechos e integrantes de minorías religiosas y étnicas.

Al destacar el caso de nueve presas de conciencia presentado en agosto de 2010 –mediante su procedimiento de comunicaciones– a la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, de la ONU, y publicado hoy como un documento de diez páginas, la organización lamentaba que, pese a los llamamientos en favor de su liberación y las peticiones para que se retiren los cargos contra ellas, Hengameh Shahidi, Shiva Nazar Ahari, Alieh Aghdam-Doust, Ronak Safazadeh, Zeynab Beyezidi, Mahboubeh Karami, Behareh Hedayat, Ma’soumeh Ka’bi y Rozita Vaseghi se encuentren todas encarceladas o ante la amenaza de un encarcelamiento inminente.

Amnistía Internacional también ha manifestado su preocupación por el hecho de que decenas de mujeres más se encuentran en la actualidad detenidas arbitrariamente, muchas de ellas como presas de conciencia, por sus actividades políticas pacíficas o por su trabajo de defensa de los derechos humanos. Entre ellas se encuentran las destacadas activistas políticas Zahra Rahnavard y Fatemeh Karroubi, recluidas actualmente en condiciones poco claras que pueden constituir desaparición forzada junto con sus respectivos esposos, los dirigentes de la oposición Mir Hossein Mousavi y Mehdi Karroubi.

 

Fakhrolsadat Mohtashemipour, miembro del Comité Central del partido de oposición reformista Frente Islámico de Participación de Irán, fue detenida el 1 de marzo de 2011, al parecer como represalia por su constante activismo para la liberación de su esposo encarcelado, el político Mostafa Tajzadeh, viceministro del Interior durante el gobierno del ex presidente Jatamí y asesor de Mir Hossein Mousavi. Ese mismo día también fue detenida la periodista Mahsa Amrabadi, que espera el resultado de su apelación contra su condena de un año de prisión por “propaganda contra el sistema”.

La también periodista Nazanin Khosravani, que ha escrito para varias publicaciones reformistas y permanece detenida desde el 2 de noviembre de 2010, se enfrenta a juicio por cargos de “actuar contra la seguridad nacional”.  Nasrin Sotoudeh, destacada abogada de derechos humanos detenida el 4 de septiembre de 2010, cumple una pena de 11 años de prisión impuesta tras ser declarada culpable de ese mismo cargo, vagamente formulado.

 

Fatemeh Masjedi, miembro de la Campaña “Un millón de firmas” (conocida también como Campaña por la Igualdad), iniciativa de base que pide cambios en la legislación iraní que discrimina a las mujeres, empezó a cumplir una pena de seis meses en la Prisión de Langaroud, Qom, en enero de 2011.  Había sido declarada culpable de “difundir propaganda contra el sistema a favor de un grupo feminista (la Campaña) distribuyendo y recogiendo firmas para una petición con el fin de cambiar las leyes que discriminan a las mujeres, y publicar materiales en apoyo a un grupo feminista opuesto al sistema”.

Muchas otras presas políticas y presas de conciencia cumplen largas penas de prisión impuestas tras juicios injustos.  Fariba Kamalabadi y Mahvash Sabet, dos dirigentes de la minoría no reconocida bahai de Irán, fueron condenadas en agosto de 2010 junto con cinco hombres bahai a 20 años de prisión por “delitos” tales como “espionaje para Israel”, “insulto a las santidades religiosas” y “propaganda contra el sistema”. En septiembre de 2010 fueron absueltas en apelación de algunos de los cargos, incluido el de espionaje, pero cumplen una condena reducida de 10 años confirmada en la apelación por cargos como “actuar contra la seguridad del Estado” y “propaganda contra el sistema”.

En las últimas semanas, han sido trasladadas a la Sección 200 de la Prisión de Reja’i Shahr (conocida también como Gohardasht) en Karaj, una prisión tristemente famosa por sus condiciones especialmente duras; según los informes, las dos mujeres han recibido amenazas físicas de otras reclusas.

Mahdieh Golrou
, estudiante y activista de los derechos de las mujeres detenida en diciembre de 2009, cumple dos años de prisión por sus actividades pacíficas, y es posible que tenga que cumplir una pena de un año de prisión que había sido suspendida. También se enfrenta a nuevos cargos en relación con una carta abierta publicada en noviembre de 2010, con ocasión del Día del Estudiante en Irán.

Amnistía Internacional insta a las autoridades de Irán a celebrar y apoyar el activismo de las mujeres iraníes que desean ver un mayor respeto por los derechos en la sociedad iraní, en lugar de encerrarlas durante años tras juicios injustos, a menudos por cargos vagamente formulados relativos a la “seguridad del Estado”.

Información complementaria


La siguiente información actualiza los nueve casos expuestos en el informe.

La periodista Hengameh Shahidi, que actuó como asesora de Mehdi Karroubi durante la campaña presidencial de éste en 2009, permanece recluida y cumple una pena de seis años en la Prisión de Evin, Teherán.

La activista de derechos humanos Shiva Nazar Ahari fue puesta en libertad bajo fianza en septiembre de 2010.  Días después, fue condenada a tres años y medio de prisión por moharebeh (enemistad contra Dios), a cumplir en exilio interno, y a seis meses por “propaganda contra el sistema”. Estas condenas fueron confirmadas en apelación en enero de 2011. Otra condena a dos años de prisión por “recoger información y actuar en connivencia para cometer un delito” fue anulada en apelación por la Sección 36 del Tribunal de Apelación. Shiva Nazar Ahari permanece en libertad en espera de una citación para empezar a cumplir su pena de prisión.  

La activista de los derechos de las mujeres Alieh Aghdam-Doust continúa cumpliendo su pena de tres años en la Prisión de Evin.  En noviembre de 2010, según los informes, pasó una semana en régimen de aislamiento tras protestar por el traslado de presas políticas a la “sala de metadona”, donde se recluye a las presas drogadictas y donde las condiciones, al parecer, son malas.

La activista kurda de los derechos de las mujeres Ronak Safazadeh sigue cumpliendo su pena de seis años en la Prisión de Sanandaj, provincia de Kurdistán.  En 2010 aprobó el examen de acceso a la universidad y está tratando de continuar con sus estudios en la prisión.

La activista kurda de los derechos de las mujeres Zeynab Beyezidi continúa cumpliendo su pena de cuatro años en exilio interno en la Prisión de Zanjan, provincia de Zanjan.

La activista de los derechos de las mujeres Mahboubeh Karami fue puesta en libertad bajo fianza por el equivalente a 500.000 dólares estadounidenses el 18 de agosto de 2010. Fue condenada a cuatro años de prisión por la Sección 26 del Tribunal Revolucionario tras haber sido declarada culpable de “pertenecer a una organización ilegal (la Asociación de Derechos Humanos de Irán)”, “recoger información y actuar en connivencia para dañar la seguridad del Estado y difundir propaganda contra el sistema”. Fue absuelta del cargo de “propagar mentiras”.  Su condena se redujo a tres años en apelación en febrero de 2011.  Permanece en libertad, en espera de empezar a cumplir su pena.

La estudiante y activista de los derechos de las mujeres Behareh Hedayat continúa cumpliendo su pena de nueve años y medio en la Prisión de Evin.  El 27 de diciembre de 2010 compareció ante la Sección 4 del Tribunal Penitenciario de Evin junto con el dirigente estudiantil Majid Tavakkoli para enfrentarse a cargos adicionales de “propaganda contra el sistema” y “actuar contra la seguridad nacional al conspirar contra el sistema”. Los nuevos cargos se refieren a cartas atribuidas a los dos estudiantes en las que se criticaba a las autoridades y que se publicaron en vísperas del Día del Estudiante en Irán (7 de diciembre de 2010).

Tras la publicación de las cartas, Bahareh Hedayat fue trasladada a la “sala de metadona” de la Prisión de Evin, donde fue interrogada mientras se le negaba el contacto con su familia.  Como protesta, emprendió una larga huelga de hambre. El 5 de enero de 2011 le permitieron una visita familiar.  Durante su estancia en prisión, ha sufrido de piedras en la vesícula, pero no se sabe si ha recibido tratamiento adecuado para esa enfermedad.

El 2 de febrero de 2011 compareció ante la Sección 28 del Tribunal Revolucionario de Teherán junto con Majid Tavakkoli y Mahdieh Golrou, en relación con las cartas del Día del Estudiante escritas por los tres, pero los tres se negaron a participar en los procedimientos porque sus abogados no estaban presentes. A finales de febrero de 2011, a Behareh Hedayat y Mahdieh Golrou, según los informes, les tenían prohibidas las visitas de sus familias desde hacía al menos siete semanas.

Ma’soumeh Ka’bi, miembro de la minoría árabe ahwazi de Irán, continúa cumpliendo su condena de cuatro años y medio en la Prisión de Ahvaz, propicia de Juzestán.  Según los informes, a su familia no se le ha permitido visitarla desde hace unos dos meses.

Rozita Vaseghi, que cumple su pena de cinco años de prisión, se encuentra recluida, según se cree, junto con otras presas bahai en la Prisión de Vakilabad, Mashhad, tras pasar seis meses en régimen de aislamiento.  En octubre de 2010, según los informes, se enfrentaba a nuevos cargos de “difundir enseñanzas bahai” e “insultar a las santidades islámicas”. Al parecer, su estado de salud es malo: ha perdido mucho peso y sufre hipotensión arterial.