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Amnistía Internacional expresa sus condolencias a las familias de las víctimas, solidaridad con los supervivientes y con quienes luchan contra esta tragedia

Derechos humanos en peligro tras el maremoto en el Océano Índico

Madrid / Londres.-  Tras el desastre causado por el tsunami en el Océano Índico, en el que más de cien mil personas han perdido la vida y muchas más han visto cómo el mar destrozaba sus hogares, la organización expresa su solidaridad más profunda con todas las personas afectadas por esta catástrofe y sus condolencias a quienes han sufrido la pérdida de sus seres queridos.

 

Amnistía Internacional, con presencia sobre el terreno, observa ahora las tareas de ayuda para asegurar que se respetan los derechos humanos fundamentales; entre ellos, el principio de que no haya discriminación en la prestación de esta ayuda, que se garantice la protección de los derechos humanos en situaciones de desplazamiento interno y el derecho a la protección frente a abusos físicos o psíquicos, incluida la violencia contra las mujeres.

 

La organización ha pedido a todos los agentes y gobiernos implicados en las tareas de ayuda que respeten los derechos humanos y las normas internacionales en materia de asistencia humanitaria. Estas normas exigen que la ayuda se proporcione según las necesidades, sin distinción de raza, sexo, idioma, religión, opiniones políticas, origen, posesiones materiales, nacimiento o de cualquier otro tipo. Amnistía Internacional trabaja sobre los informes de discriminación y vigila la falta de atención a las necesidades concretas de los colectivos más vulnerables, como niños, mujeres y migrantes.

 

La organización está preocupada porque puedan darse casos de adopción ilegal de niños. Por ello, solicita a los estados que garanticen la atención a los menores, así como la transparencia y legalidad de los posibles procesos de adopción.

 

Igualmente, muestra su inquietud porque los niños huérfanos puedan ser reclutados como soldados por grupos armados como los Tigres de Liberación de Eelam Tamil en el norte y el este de Sri Lanka. Amnistía Internacional rechaza este reclutamiento y exige su desmovilización inmediata.

 

Por último, la organización trabaja sobre los informes de discriminación de ciertos grupos, como mujeres, migrantes, miembros de la casta dalit en la India, comunidades tribales de toda la región y todos los colectivos vulnerables. Por ejemplo, se investigan informes de violencia sexual contra mujeres en campos de desplazados de Sri Lanka y de hostigamiento de la policía tailandesa a migrantes birmanos que han perdido sus documentos de identidad.