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Debe protegerse a la población civil tras la toma de Mosul por los insurgentes

Iraquíes que huyen de la violencia en la provincia de Nínive aguardan en sus vehículos en un control kurdo en Aski Kalak, 40 kms al oeste de Arbil, la capital de la región autónoma kurda del norte de Irak, el 10 de junio 2014.

La población civil atrapada en los combates de la ciudad iraquí de Mosul debe ser protegida a toda costa, y debe poder abandonar sana y salva la zona de conflicto. Así lo ha manifestado Amnistía Internacional después de que unas 500.000 personas, según cálculos, se hayan visto obligadas a abandonar sus hogares en la zona.

"La toma de Mosul por parte de grupos armados de oposición es un hecho sumamente preocupante con graves consecuencias para los derechos humanos en Irak”, ha manifestado Said Boumedouha, director adjunto del Programa para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.

"Los dos bandos del conflicto deben garantizar que la población civil no es la que más sufre la violencia mientras ellos luchan por el control de la ciudad."

Las autoridades iraquíes anunciaron ayer que sus fuerzas de seguridad habían perdido el control de Mosul, la segunda ciudad más grande del país, ante grupos armados de oposición pertenecientes al Estado Islámico de Irak y Al Sham (ISIS, en inglés), tras enfrentamientos armados durante el fin de semana.

La reciente violencia ya ha obligado a aproximadamente medio millón de personas a huir de Mosul y sus alrededores hacia zonas vecinas, según cifras publicadas el 10 de junio por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Mosul es la segunda ciudad que cae en manos del Estado Islámico de Irak y Al Sham en los últimos seis meses, después de que las fuerzas de seguridad iraquíes fueran expulsadas de Faluya, gobernación de Anbar, en enero.

Según la información disponible, los combates en Anbar han obligado a desplazarse a cerca de medio millón de iraquíes desde enero y han causado la muerte de 5.520 civiles.

“El conflicto de Mosul agravará sin duda el sufrimiento de la población iraquí. Los grupos armados del Estado Islámico de Irak y Al Sham y las fuerzas de seguridad iraquíes deben evitar que se repita la violencia contra civiles que tuvo lugar en Faluya y no deben bloquear la salida de los civiles que intentan huir de la zona”, ha manifestado Said Boumedouha.

Durante los últimos seis meses, las fuerzas gubernamentales han lanzado bombardeos indiscriminados contra Faluya, incluidos hospitales y zonas residenciales.

El Estado Islámico de Irak y Al Sham ha reivindicado la autoría de varias explosiones con coche bomba en otras zonas de Irak
, como represalia por los ataques de las fuerzas gubernamentales.

“El Gobierno Regional del Kurdistán y los países vecinos deben proporcionar refugio a los civiles que huyen del conflicto”, ha manifestado Said Boumedouha.

“La comunidad internacional debe asimismo ayudar a cubrir las necesidades humanitarias de las personas que se han visto desplazadas a causa de la violencia.”

La lucha por Mosul ha tenido lugar tan sólo unas semanas después de que la Alta Comisión Electoral Independiente de Irak anunciara los resultados de las elecciones parlamentarias de abril, y se ha producido en plenas negociaciones para formar un nuevo gobierno.

Hoy se ha recibido también información que indica que las fuerzas del Estado Islámico de Irak y Al Sham se han hecho con el control de la ciudad de Tikrit, a unos 150 kilómetros al norte de Bagdad.