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Con la detención del lider opositor, se intensifica la represión poselectoral

Sarath Fonseka iba a testificar ante un tribunal en relación con cargos por crímenes de guerra contra el gobierno de Sri Lanka.

Londres.- Amnistía Internacional ha declarado que con la detención del general retirado Sarath Fonseka, ex jefe del Estado Mayor del Ejército de Sri Lanka y candidato político de la oposición en las elecciones presidenciales celebradas recientemente en el país, se intensifica la represión tras las elecciones.

Sarath Fonseka fue detenido a última hora de la tarde del lunes y, según informes, se enfrentará a un consejo de guerra acusado de revelar secretos militares y de urdir el asesinato del presidente Mahinda Rajapaksa.


"La detención de Sarath Fonseka forma parte de la represión dirigida contra la oposición política por parte del gobierno de Rajapaksa tras las elecciones", ha señalado Sam Zarifi, director del Programa Regional de Amnistía Internacional para Asia y Oceanía.


 “Tras la derrota militar de los Tigres de Liberación de Eelam Tamil (LTTE, por sus siglas en inglés) y una importante victoria electoral, el presidente Rajapaksa debería dirigir el país de manera que mejore su historial en materia de derechos humanos. Observamos, en cambio, que la crítica se tolera cada vez menos.”


Preocupa el momento en el que se ha producido la detención, teniendo en cuenta los informes según los cuales Sarath Fonseka había anunciado con anterioridad ese mismo día que estaba dispuesto a testificar ante un tribunal internacional en relación con cargos por crímenes de guerra contra el gobierno de Sri Lanka.


Desde su derrota en las elecciones, varios de los principales partidarios de Sarath Fonseka han sido detenidos. Periodistas de los medios estatales de los que se sospecha que han dado su respaldo al candidato de la oposición se han enfrentado también a amenazas y violencia.


Durante la campaña electoral hubo numerosas denuncias y contradenuncias de responsabilidad en la comisión de violaciones del derecho humanitario y de los derechos humanos.


En diciembre se citó a Sarath Fonseka en la prensa acusando al hermano del presidente, el ministro de Defensa de Sri Lanka, Gotabhaya Rajapaksa, de ordenar al final de la guerra en mayo de 2009 la ejecución de líderes de los LTTE que se habían rendido. Posteriormente, se retractó de sus acusaciones.


“Deben someterse a una investigación internacional independiente las denuncias de crímenes de guerra en Sri Lanka ", ha declarado Sam Zarifi.  


"Sarath Fonseka fue comandante de las fuerzas armadas durante un periodo en el que se acusó al ejército de Sri Lanka de infringir el derecho humanitario, entre otras cosas, por disparar artillería pesada contra una zona atestada de población civil. Fonseka se enfrenta a denuncias creíbles por la comisión de crímenes de guerra y debe someterse también a investigación y rendir cuentas."