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Ciertos progresos satisfactorios sobre personas desaparecidas en Bosnia y Herzegovina

Fotografía en el 20 aniversario del cierre del campo de concentración serbio localizado cerca de la ciudad de Prijedor. © Claire Noone

Amnistía Internacional ha recibido con satisfacción los progresos realizados en las exhumaciones de Prijedor, en Bosnia y Herzegovina, donde se han exhumado los restos de unas 430 personas, incluidos 275 cadáveres completos.


Se cree que se trata de restos de bosniacos (musulmanes bosnios) y croatas de Bosnia muertos en 1992. Las exhumaciones en los emplazamientos de Tomasica, parte de las minas de hierro de Ljubija, cerca de Prijedor (República Srpska), llevan en marcha desde septiembre, cuando un ex miembro del ejército serbio de Bosnia proporcionó información al fiscal del Estado de Bosnia y Herzegovina.


El descubrimiento de tantos cadáveres supone un importante avance para resolver la suerte de las personas desaparecidas. En la zona de Prijedor hay más de un millar de personas que siguen en paradero desconocido.


Este mismo año, según el Comité Internacional de la Cruz Roja, había más de 7.886 familiares de las 22.438 personas desaparecidas, según cálculos, en el conflicto armado de Bosnia y Herzegovina que aún no habían recibido información sobre la suerte corrida por su ser querido.


Miles de bosniacos y croatas de Bosnia de la zona fueron llevados al campo de detención de Omarska, situado en el complejo minero de Ljubija. Allí tenían lugar torturas y homicidios colectivos.


Las primeras noticias sobre la presencia de enterramientos colectivos en el complejo minero de Ljubija se recibieron en 1994, cuando la Comisión de Expertos de la ONU, en un anexo relativo a las fosas comunes de su informe sobre las violaciones del derecho internacional humanitario cometidas en el territorio de la ex Yugoslavia, informó de que las minas de Omarska, Tomašica y Ljubija contenían un gran número de cadáveres de víctimas de los combates en la zona de Prijedor, así como de personas muertas bajo custodia. Entre 2001 y 2005 se llevaron a cabo algunas exhumaciones, pero muchos de los cadáveres siguen sin ser identificados.


Tanto el ex coronel general serbobosnio Ratko Mladiæ como el líder serbobosnio Radovan Karadžiæ, actualmente enjuiciados ante el Tribunal Penal Internacional para la exYugoslavia, han sido acusados de crímenes de lesa humanidad (persecución, exterminio, asesinato, expulsión, actos inhumanos) en la zona de Prijedor. Los políticos serbobosnios locales siguen negando la existencia de fosas comunes en la zona.

Información adicional

En 2006, Amnistía Internacional publicó un informe titulado Bosnia y Herzegovina: Tras las puertas cerradas: discriminación en el empleo por motivos étnicos, que se centraba en las minas de hierro de Ljubija, cerca de Prijedor, al principio de la guerra, cuando la empresa, entonces estatal, quedó bajo el control de las autoridades de facto locales serbobosnias. Los nuevos gestores de las minas de Ljubija discriminaron sistemáticamente al menos a 2.000 trabajadores no serbios, a los que despidieron en masa exclusivamente a causa de su origen étnico. Muchos antiguos trabajadores fueron llevados al campo de detención de Omarska.


Los demás trabajadores de Ljubija despedidos injustamente no fueron readmitidos en sus puestos, ni recibieron ninguna otra forma de indemnización. En 2004, la corporación internacional LNM Holdings (ahora parte de Mittal Steel) firmó un acuerdo de asociación para crear una nueva empresa, la New Ljubija Mines, que incluye el emplazamiento de Omarska.