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Centenares de personas detenidas con motivo de la reunión de la Asamblea Nacional Popular

El Parlamento chino, la Asamblea Nacional Popular, se reúne entre el domingo 5 de marzo y el martes 14 de marzo, con motivo de su sesión anual. Éste es uno de los acontecimientos políticos más concurridos que se celebran en China, ya que millares de funcionarios de alto rango y autoridades se reúnen en Pekín para analizar y aprobar los planes económicos y sociales para el país.

 

Uno de los asuntos clave que la Asamblea Nacional Popular debate este año es el progreso económico y social en las áreas rurales, ya que se teme que la creciente diferencia en el nivel de prosperidad entre las áreas rurales y urbanas esté provocando malestar social en las áreas rurales.

 

Problemas en las zonas rurales
En los últimos años, en China han aumentado las protestas en el medio rural y algunas han sido reprimidas por los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley mediante la fuerza. En algunos casos, los actos de violencia y las palizas han sido obra de bandas locales, según los informes, con el respaldo de la policía o las autoridades locales. Las investigaciones sobre tales abusos han sido escasas y, en general, los perpetradores quedaron impunes.

 

Amnistía Internacional solicita a las autoridades chinas que emprendan medidas efectivas con carácter de urgencia para impedir y castigar tales abusos.

 

Las protestas que se han registrado recientemente en las zonas rurales se han centrado en varios problemas, entre ellos: unos impuestos excesivos para los campesinos; la confiscación de tierras y viviendas por promotores inmobiliarios respaldados por el gobierno local; y las denuncias de corrupción y mala administración por parte de las autoridades locales.

 

El gobierno chino ha comenzado a abordar esos problemas con retraso. Al dirigirse a los delegados en la Asamblea Nacional Popular el 5 de febrero, el primer ministro Wen Jiabao se refirió al compromiso del gobierno para incrementar el gasto en las zonas rurales como un “cambio importante [en la política]”. Ello incluye la revisión de los impuestos en el sector agrícola. También sugirió que se incrementarían los esfuerzos para proteger a los campesinos de las confiscaciones de tierras.

 

Los activistas locales han desempeñado un papel importante al incrementar la concienciación sobre los problemas y las quejas de las personas que habitan en las áreas rurales, aunque siguen corriendo un gran riesgo de sufrir detención arbitraria, tortura o malos tratos y otros abusos contra los derechos humanos.

 

Si desean conocer ejemplos de activistas detenidos arbitrariamente por defender los derechos de las personas que habitan en las áreas rurales, véase infra el apartado titulado “Casos individuales”.

 

Detenciones en los días previos a la Asamblea Nacional Popular
Centenares de personas han sido detenidas en vísperas de la celebración de la Asamblea Nacional Popular, cuando las autoridades intensificaron la represión de la disidencia, algo habitual en China antes de cualquier acontecimiento importante.

 

La noche del 28 de febrero, la policía efectuó registros en hoteles situados en las cercanías de la estación de ferrocarril al sur de Pekín y, según los informes, detuvo a más de 400 personas que visitaban la capital para expresar sus quejas. Según el periódico Beijing Youth Daily, 620.000 personas han sido movilizadas antes de la Asamblea Nacional para actuar como “trabajadores de seguridad”, incluidos guardias de seguridad de edificios de apartamentos y personas jubiladas. La policía ha intensificado la vigilancia de activistas y disidentes conocidos.

 

Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades chinas que garanticen que todos los activistas de derechos humanos en China pueden llevar a cabo sus actividades legítimas de derechos humanos, sin miedo a ser víctimas de detención arbitraria, hostigamiento u otras violaciones de derechos humanos.

 

Medidas contra los medios de comunicación antes de la celebración de la Asamblea Nacional Popular

Al aproximarse la celebración de la Asamblea Nacional Popular, las autoridades chinas también han cerrado varios medios de comunicación importantes, incluidos sitios web, que eran considerados potencialmente críticos con el gobierno. Entre ellos se encontraban la revista crítica Bing Dian (Freezing Point), un suplemento semanal del China Youth Daily, que fue clausurada el 24 de enero; dos de sus redactores fueron despedidos. Según los informes, la revista reanudó sus actividades el 1 de marzo bajo severas restricciones.

 

El 8 de febrero, el director de Gongyi Shibao, una revista publicada por la Asociación de Trabajadores Sociales de China, fue rebajado de categoría tras publicar un artículo sobre los errores de traducción en la versión inglesa del sitio web oficial del Partido Comunista Chino.

 

Un periodista del diario Xinjiang Jingji Baoshe (Xingijang Financial Journal), que se publica al noroeste del país, fue despedido tras escribir un artículo sobre la situación de unas 30 familias que vivían en los bosques de la región porque no recibían sus salarios desde 2002.

 

Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades chinas que respeten el derecho a la libertad de expresión, que incluye la libertad de buscar, recibir y difundir información, y que consagran el derecho internacional y la constitución china.

 

Casos individuales

 

1. Personas en huelga de hambre
Gao Zhisheng, destacado abogado defensor, inició una serie de huelgas de hambre el 4 de febrero, con el fin de llamar la atención sobre las detenciones y palizas sufridas recientemente por activistas de derechos humanos y por los abogados que pretendían defenderlos. La licencia de Gao para ejercer la abogacía fue anulada en diciembre de 2005. El 17 de enero de 2005, el abogado logró escapar milagrosamente a un atentado contra su vida, cuando un automóvil con las placas de matrícula cubiertas intentó atropellarlo. En los últimos meses Gao y su familia han recibido amenazas por parte de agentes de policía.

 

El 4 de febrero Gao inició un ayuno de 48 horas y pronto se le unieron otras personas que deseaban mostrar su solidaridad, y que hicieron turnos para ayunar. Posteriormente, varios activistas chinos que apoyaron o participaron en las huelgas de hambre han sido detenidos por la policía o han desaparecido. Entre ellos se encuentran las personas siguientes:

 

Hu Jia, destacado activista sobre cuestiones relacionadas con el VIH/sida, que desapareció el 16 de febrero. Su familia se ha dirigido a varios departamentos gubernamentales para averiguar dónde se encuentra detenido, pero ninguno ha admitido tenerlo bajo su custodia. Según los informes, Hu padece hepatitis B y necesita tomar medicación diariamente.

 

Qi Zhiyong, activista en favor de los derechos de las personas con discapacidad, se encuentra en paradero desconocido desde el 15 o el 16 de febrero. Durante la represión del movimiento en favor de la democracia que tuvo lugar en 1989 Qi sufrió heridas de bala que lo dejaron incapacitado.

 

Ouyang Xiaorong, programador informático de 32 años de edad, desapareció el 15 o el 16 de febrero; se había trasladado a Pekín para ayudar a Gao Zhisheng a organizar la huelga de hambre.

 

Chen Xiaoming, un demandante de Shanghai, permanece detenido desde el 15 de febrero. La policía ha registrado su domicilio y se ha llevado su ordenador.

 

Wang Lizhuang, profesor de medios de comunicación de 48 años, que había redactado una carta abierta en favor de las personas desalojadas de sus hogares en Shanghai, fue detenido en su lugar de trabajo por la policía el 21 de febrero. La policía registró su domicilio y confiscó su ordenador.

 

Mao Hengfeng, activista con sede en Shangai, que ha demandado persistentemente a las autoridades por haber sido obligada a abortar y despedida de su trabajo en 1988, se encuentra detenida desde el 13 de febrero. También había protestado contra los desalojos forzosos en Shanghai y por la tortura y los malos tratos que sufrieron en centros de “reeducación por el trabajo”, entre otras personas, ella misma y practicantes de Falun Gong.

 

Ma Yalian, activista con sede en Shangai, que había protestado contra los desalojos forzosos y la conducta indebida de la policía, se encuentra detenida desde el 15 de febrero.

 

Yan Zhengxue, activista de derechos humanos, se encuentra desaparecido desde el 12 de febrero, después de reunirse con Gao Zhisheng. Ese día la esposa de Yan vio cómo la policía se llevaba a su marido de su domicilio en Pekín. Yan Zhengxue es un conocido artista y sus pinturas sobre sus años en prisión y otros trabajos han sido expuestos en China y en el extranjero.

 

Yu Zhijian es una de las tres personas que en 1989 arrojaron pintura al retrato de Mao Zedong en la plaza de Tiananmen, durante las manifestaciones a favor de la democracia. En 1989 fue condenado a cadena perpetua, pero en 2000 quedó en libertad. El 18 de febrero de 2006 la policía lo detuvo después de que hiciese un llamamiento a la participación en la huelga de hambre. El 20 de febrero su hermana recibió notificación de que se encontraba detenido bajo sospecha de “subversión”, en espera de una investigación.

 

2. Activistas sobre cuestiones relacionadas con el medio rural
Entre los ejemplos de activistas detenidos arbitrariamente por defender los derechos de las personas en las áreas rurales, se encuentran los siguientes:

 

Yang Maodong (también conocido como Guo Feixiong), de 39 años, es conocido por haber proporcionado asistencia legal en julio de 2005 a los habitantes del pueblo de Taishi, en la provincial de Guangdong, que habían acusado de corrupción a la autoridad del municipio e intentaban separarle del cargo. Después de visitar Taishi el 4 de febrero en compañía de Tian Jingling, otro abogado, ambos fueron detenidos y permanecieron 12 horas en una comisaría. Cuando quedaron en libertad, según los informes, recibieron una paliza a manos de un grupo de hombres no identificados.

 

El 8 de febrero dirigió una carta abierta al presidente chino Hu Jintao y al primer ministro Wen Jiabao, protestando contra los ataques contra activistas de derechos humanos y el uso de fuerza excesiva por parte de las autoridades, en las manifestaciones que habían tenido lugar recientemente en áreas rurales. Ese mismo día fue detenido en Pekín, donde ayunaba como forma de protesta. Posteriormente fue entregado a agentes de policía de su ciudad natal de Guangzhou, que lo escoltaron de vuelta a esta ciudad, donde fue puesto bajo “vigilancia domiciliaria”. El 22 de febrero inició una nueva huelga de hambre para protestar por esta medida y contra el hostigamiento constante que sufrían su esposa y sus dos hijos.

 

Zhao Xin, de 35 años, director de la organización de derechos humanos Instituto de Habilitación y Derechos, se encuentra detenido desde el 20 de febrero. El 17 de noviembre de 2005, cuando salía de un restaurante en la provincia de Sicuani, varios hombres le agredieron brutalmente con tuberías de acero y cuchillos. A consecuencia de la paliza recibió 11 puntos de sutura en la cabeza y tenía la rótula destrozada. Zhao cree que el motivo de la agresión fue su participación en los esfuerzos para que se repitiesen las elecciones en el pueblo de Taishi, provincia de Guangdong.

 

Amnistía Internacional pide la liberación inmediata de todas las personas detenidas por defender legítimamente los derechos humanos, entre ellas las personas citadas anteriormente.