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Aumentan los ataques sistemáticos de los talibanes contra la población civil

A medida que se intensifica la ofensiva de primavera de los talibanes, la población civil sufre cada vez más ataques suicidas, secuestros y decapitaciones. Los ataques de los talibanes contra la población civil son sistemáticos y generalizados y se utilizan para atemorizar y ejercer el control sobre la población local, según un informe que publica Amnistía Internacional hoy 19 de abril.

 

“La población civil afgana se está llevando la peor parte en este conflicto, atrapada en los combates entre los talibanes, las fuerzas del gobierno afgano, las fuerzas estadounidenses y las fuerzas de otros países de la OTAN”, ha dicho Claudio Cordone, director general de Programas Regionales y de Investigación de Amnistía Internacional.

 

"Pero son los talibanes los que tienen una política deliberada de agresión de civiles conforme a la cual matan a profesores, secuestran a cooperantes y queman escuelas.”

 

El reglamento militar de los talibanes (Laheya), aprueba explícitamente la agresión y el homicidio de civiles. Su regla 25 afirma que un maestro que continúa enseñando después de recibir las advertencias de los talibanes debe ser golpeado y, si sigue enseñando “contra los principios del islam”, debe morir. Igualmente, una fatwa o edicto religioso talibán, ordena que toda persona que apoye la intervención liderada por Estados Unidos debe morir.

 

En los últimos dos años, los insurgentes talibanes han matado deliberadamente a decenas de civiles –activistas en favor de los derechos de las mujeres, clérigos, funcionarios, profesionales de la salud y profesores–, aparentemente por considerarlos “espías”. Entre 2005 y 2006 fueron incendiadas en todo el país al menos 183 escuelas.

 

La semana pasada, en un brutal incidente, los talibanes mataron a un periodista afgano, según los informes degollándolo. Ajmal Naqshbandi, de 25 años, había sido tomado como rehén en marzo junto con un periodista italiano, Daniele Mastrogiacomo, y su chófer afgano, Sayed Agha. Daniele Mastrogiacomo quedó en libertad en un intercambio de prisioneros, y Sayed Agha fue decapitado.

 

Además de atacar deliberadamente a la población civil, los talibanes han matado o herido a cientos de personas en ataques indiscriminados. Según cifras de la OTAN, al menos 756 civiles murieron en 2006 en ataques con dispositivos explosivos improvisados, como bombas colocadas al borde de la carretera, y en ataques suicidas.

 

“Con ataques indiscriminados, como los atentados suicidas en lugares públicos, y ataques deliberados contra trabajadores civiles, los talibanes están cometiendo crímenes de guerra”, ha dicho Claudio Cordone. "El hecho de que estos ataques sean generalizados y llevados a cabo como parte de la política de los talibanes los convierte también en crímenes contra la humanidad.”

 

La postura de los talibanes contra la población civil dista mucho de cumplir sus obligaciones en virtud del derecho internacional. Un portavoz talibán entrevistado por Amnistía Internacional afirmó que atacar a civiles “desarmados” no considerados una amenaza estaba “prohibido”. Pero luego continuó diciendo: “No hay diferencia entre las personas armadas que luchan contra nosotros y los civiles que cooperan con los extranjeros”. El reglamento de los talibanes prohíbe apoderarse del dinero o las propiedades de los civiles, pero aprueba matar a profesores.

 

“Todas las partes implicadas en el actual conflicto de Afganistán deben asegurarse de que la población civil está protegida y que todos los prisioneros son tratados con humanidad, como exige el derecho internacional. Un primer paso para los talibanes sería dejar de atacar deliberadamente a la población civil y poner fin a todos los ataques indiscriminados”, ha dicho Claudio Cordone.