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Aumenta la cifra de muertos mientras se somete a asedio a una ciudad

Se ha respondido con fuerza excesiva a las protestas multitudinarias celebradas por todo Siria. © Demotix

Londres.- Según han informado a Amnistía Internacional activistas de derechos humanos locales e internacionales, conforme se ha ido intensificando la represión en la ciudad costera de Banias, al menos 48 personas han perdido la vida en Siria a manos de las fuerzas de seguridad durante los últimos cuatro días.  

Al parecer, más de 350 personas —entre las que había 48 mujeres y un niño de 10 años— han sido detenidas en la zona de Banias durante los últimos tres días, decenas de las cuales permanecen recluidas en un campo de fútbol de la localidad. Entre las personas detenidas había al menos 3 médicos y 11 personas heridas a las que se sacó de un hospital.

Los homicidios de manifestantes están aumentando sin control en Siria. El presidente Bashar al Assad debe ordenar a sus fuerzas de seguridad que pongan fin de inmediato a esta matanza”, ha declarado Philip Luther, director adjunto del Programa para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.

Amnistía Internacional ha recopilado los nombres de 28 personas que, al parecer, murieron el viernes a causa de los disparos efectuados por las fuerzas de seguridad, así como de otras 12 que han muerto durante los últimos tres días.


La organización dispone ahora de los nombres de 580 manifestantes, así como de otras personas, que han muerto desde mediados de marzo, cuando empezaron las protestas contra el gobierno del presidente Bashar al Assad.

De las 28 personas que perdieron la vida el viernes, al menos nueve murieron en Homs, seis en Hama, cuatro en Latakia, cuatro en Dayr al Zor, tres en Deraa, una en Idleb y una en Damasco.

Diversas fuentes informaron a Amnistía Internacional de que el sábado las fuerzas de seguridad abatieron a tiros a cuatro mujeres —Leila Taha, Ahlam Hwaysqeh,  Marwa Abbas y Leila Sahiouni— que se manifestaban en la carretera que une Banias con la localidad de Al Marqab para pedir la liberación de las personas a las que mantenían recluidas las fuerzas de seguridad.

Ayer, según indica la información recibida, murieron dos personas en la ciudad meridional de Tafas a causa de los disparos efectuados por francotiradores —Abu Gharib al Ridawi y la esposa del abogado Faysal al Zubi—. Asimismo tres personas resultaron muertas por disparos en Homs, entre las que se encontraban Muhammad Ahmed Muhammad y Abd al Hadi al Shimali.

Según los informes, dos manifestantes desarmados más murieron en Dayr al Zor, y uno en la localidad de Jisr Shahour. Además, anoche murió en Homs el niño de 11 años Qassem Zuheyr al Ahmed.

Las fuerzas de seguridad sirias han puesto bajo asedio a Banias y otras ciudades. En Banias se han cortado el agua, la electricidad y las telecomunicaciones, y un activista de derechos humanos sirio contó a Amnistía Internacional que el lunes por la mañana al menos 30 tanques ocupaban las calles de la ciudad.

El sábado, los tanques que ocupaban Banias bombardearon la zona residencial de Ras al Naba desde la calle Ibn Khaldun. Cuatro personas resultaron muertas ese día en la ciudad. Se han apostado francotiradores en los tejados de los edificios, y ayer, según los informes, abatieron a tiros a Wa el Bkour y Ahmed Qouqour.

También han entrado tanques en Homs, la tercera ciudad más grande de Siria, y en la zona residencial de Mudhamiyeh, en la periferia de Damasco, así como en Tafas. Según los informes, hoy en Deraa ha resultado muerto por disparos Waleed Hamed Tam Allah Abazeid.  

El gobierno sirio continúa atribuyendo los homicidios a “grupos terroristas armados” que conspiran contra él.

La Agencia Estatal de Noticias de Siria, SANA, informó de que ayer un “grupo terrorista armado” tendió una emboscada a un minibús que transportaba civiles cerca de Homs, lo que provocó la muerte de 10 trabajadores. Un activista de derechos humanos sirio contó, en cambio, a Amnistía Internacional que el minibús había sido tiroteado por las fuerzas de seguridad encargadas de un puesto de control.

No se ha permitido a Amnistía Internacional entrar en el país, por lo que no puede comprobar la veracidad de informes que presentan versiones contradictorias de los hechos.

Las autoridades sirias están apretando las clavijas a los habitantes de las ciudades por todo Siria, castigando a poblaciones enteras en su intento por acabar con la oposición”, ha señalado Philip Luther.

Se debe poner fin a estas medidas draconianas —se debe permitir a la población siria que proteste sin temor a que se utilice contra ellos una violencia extrema—, y las autoridades deben restablecer el suministro de agua y electricidad y las líneas telefónicas.

A lo largo del fin de semana, las fuerzas de seguridad sirias han detenido al menos a varios centenares de personas, que vienen a sumarse a las cientos, o posiblemente incluso a las miles, que permanecen recluidas —la mayoría en régimen de incomunicación— desde que comenzaron las protestas.

Las autoridades sirias deben dejar en libertad a los manifestantes a los que mantienen recluidos por todo el país por pedir reformas de manera pacífica”, ha dicho Philip Luther. “A muchos de ellos se los mantiene recluidos sin cargos, no se les ha permitido tener acceso ni a abogados ni familiares y su bienestar corre peligro.